En Santa Perpètua de Mogoda, muy cerca de Barcelona, las hermanas Susana y Yolanda López dirigen desde 1999 Delikatessen, una panadería y pastelería familiar que se ha vuelto emblemática en la zona. El negocio nació después de que ambas acumularan experiencia en diversos locales del municipio, y hoy combina la repostería tradicional con propuestas modernas pensadas para el público más joven.

El éxito de la firma catalana se sostiene en varios pilares: el uso de insumos saludables, la apuesta por productos frescos y un marcado enfoque en la masa madre. Para que todo llegue fresco al mostrador cada mañana, el equipo prepara las masas con antelación y las somete a fermentación en frío antes del horneado nocturno. Ese sacrificio diario quedó retratado en una frase contundente de Susana: "Nos levantamos a las 3.30 de la mañana".

La cercanía con la clientela y el aprendizaje continuo son otro de los secretos de la casa. "Nuestro lema es poder aprender para transmitirlo a los demás", resumió la empresaria, explicando así la filosofía que guía a las hermanas desde hace más de dos décadas. La historia de este comercio comenzó en 1999 y, desde entonces, no ha dejado de consolidarse en el competitivo rubro de la panadería artesanal en España.

Las hermanas Susana y Yolanda López, fundadoras de la panadería y pastelería Delikatessen en Santa Perpètua de Mogoda, combinan tradición e innovación en sus productos desde 1999. La historia de Delikatessen empezó en el año 1999 en Santa Perpètua de Mogoda. Foto: Delikatessen

La historia de Delikatessen empezó en el año 1999 en Santa Perpètua de Mogoda. Foto: Delikatessen

La crisis sanitaria de 2020 marcó un punto de inflexión para Delikatessen, la pastelería que Susana y Yolanda fundaron en 1999 tras su paso por panaderías de Santa Perpètua de Mogoda. En ese momento, el negocio había alcanzado tres locales y 18 empleados, pero el confinamiento las llevó a perfeccionar sus técnicas culinarias y a tomar una decisión estratégica: reestructurarse en un solo establecimiento con seis colaboradores. También ajustaron su jornada comercial, con un cierre a las 16.00 en lugar de las 20.00, para garantizar una gestión eficiente y equilibrada.

La página oficial de Delikatessen destaca que la firma prioriza insumos saludables y de calidad, con especial atención a las elaboraciones con masa madre. Esa búsqueda constante de excelencia permitió que la modesta tienda evolucionara hasta consolidar una clientela fiel. Las hermanas españolas dijeron que "todos nuestros productos tienen una elaboración artesanal y con materias primas de primeras marcas".

Las hermanas españolas dijeron que

Su propuesta gastronómica equilibra recetas tradicionales e innovadoras, desde tartaletas de limón hasta croissants de pistacho o bacon con queso cheddar, y su catálogo incluye múltiples variedades de panes artesanales de espelta, centeno y zanahoria. Sobre la pieza estrella del local, Susana declara: "Es el producto que nunca pasa de moda".

La flexibilidad creativa y el respeto por los ingredientes naturales definen hoy la propuesta de Delikatessen. El equipo adapta su producción diaria según la estación, descartando conservantes industriales para proteger el sabor auténtico en cada preparación. Susana resalta la relevancia del factor humano en la cocina: "Si estipulamos que todo sea rígido, no lo disfruto. Y si no lo disfruto, cuando se lo coma el cliente lo va a notar".

La crisis sanitaria llevó a Delikatessen a reestructurarse, consolidando su negocio en un solo local y adaptando su horario. Foto: Delikatessen

La pandemia obligó a Delikatessen a reestructurarse: hoy opera en un único local y con un horario ajustado, tal como se aprecia en la imagen. Foto: Delikatessen

Ese emprendimiento catalán, que nació en 1999, reúne en el obrador de Santa Perpètua de Mogoda a Nuria y Gerard junto a sus madres, consolidando así el relevo generacional. Casi 300.000 seguidores en redes sociales siguen su propuesta, y el 70% de sus clientes proviene de otras localidades. Además de hornear, dictan talleres profesionales y publican contenido audiovisual para mantener un vínculo constante con su audiencia.

Lejos de guardar sus secretos, su modelo comercial apuesta por compartir abiertamente el oficio, en contraste con la exclusividad de las recetas tradicionales. Exhiben sus técnicas reposteras sin reservas, pero sin perder la esencia histórica del proyecto. Sobre esa evolución, la fundadora reflexiona: "Lo más importante para nosotras es que la gente que venga sienta nuestro cariño", y agrega: "No perdemos nuestro pilar, lo artesano, lo de antes, pero también giramos un poco hacia la juventud de ahora".

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