Un hallazgo de gran relevancia arqueológica se produjo en el yacimiento medieval de Sondur, ubicado en la isla feroesa de Sandoy: los arqueólogos que trabajan en el lugar desde este año desenterraron una piedra rúnica incrustada en el suelo de uno de los edificios que están siendo excavados. El descubrimiento refuerza la hipótesis de que este sitio pudo funcionar como un centro de culto cristiano durante la Edad Media, pues junto a la piedra también aparecieron otros objetos, entre ellos fragmentos de una estatuilla de la Virgen María con el niño Jesús.

Las inscripciones rúnicas son extremadamente escasas en las Islas Feroe, lo que convierte a esta pieza en un testimonio excepcional. Un examen preliminar de los investigadores ya sugiere que parte de la inscripción podría ser legible, y para obtener una lectura más completa se espera que un especialista en runas viaje al sitio a fines de agosto y realice un estudio detallado del objeto.

Descubren una rara piedra rúnica en un yacimiento cristiano medieval. Foto: Helgi Michelsen

Debido a que el artefacto permaneció sumergido en agua durante siglos, los expertos decidieron retirarlo de la excavación y trasladarlo al Museo Nacional de las Islas Feroe, donde será sometido a procesos de estabilización y conservación antes de su posterior análisis.

Estatua de María y el Niño Jesús. Foto: Helgi Michelsen

Estatua de María y el Niño Jesús. Foto: Helgi Michelsen

La piedra rúnica hallada en el yacimiento de Sondur será sometida ahora a un proceso de conservación y análisis epigráfico, que los arqueólogos esperan que proporcione nueva información sobre el uso de la escritura rúnica y el desarrollo del cristianismo en las Islas Feroe durante el período medieval. Se trata de uno de los varios grandes hallazgos realizados durante la excavación, que también permitió recuperar fragmentos de una pequeña estatuilla que representa a la Virgen María con el Niño Jesús, junto con una pequeña lámpara que habría sido utilizada para quemar aceite o velas.

En conjunto, los descubrimientos respaldan la interpretación de que el edificio excavado funcionaba como una casa de oración medieval. La estructura está alineada en un eje este-oeste, con su entrada ubicada en el extremo occidental, una disposición común en las capillas y casas de oración medievales de las Islas Feroe.

En cuanto a las piedras rúnicas en general, cumplían diversas funciones, como inscripciones en memoria de los difuntos y registros de viajes históricos. En algunos casos, estas piedras monumentales también servían como símbolos de estatus para familias adineradas o como marcadores de tierras u otros bienes que poseían. Aunque se cree que estos antiguos marcadores estaban decorados con colores brillantes en el momento de su creación, hoy en día los objetos parecen desnudos, ya que la pintura que una vez los adornó se ha desgastado después de muchos siglos.

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