Un potente sismo de 7,7 grados remeció la región de Flores, en el archipiélago de Indonesia, y provocó la activación de alertas de tsunami que mantienen en vilo a la población. El movimiento telúrico, registrado días después de los terremotos de Venezuela y Colombia, generó escenas de pánico que fueron difundidas masivamente en redes sociales, donde se observan casas derrumbándose y personas buscando auxilio entre los escombros.

Según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), el sismo ocurrió a las 21:58 UTC, es decir, en las primeras horas del sábado 15 de agosto en territorio indonesio. El epicentro se localizó a unos 68 kilómetros al noroeste de Ende, en la isla de Flores, con una profundidad aproximada de 10 kilómetros.

Ante la magnitud del evento, la Agencia de Meteorología, Climatología y Geofísica de Indonesia (BMKG) puso en marcha protocolos de vigilancia ante la eventualidad de un tsunami. Hasta el momento, las autoridades no han reportado heridos ni víctimas mortales, aunque se espera un nuevo balance oficial en las próximas horas.

El sismo principal fue seguido por réplicas en la región, un comportamiento habitual en una zona como esta. Cabe recordar que Indonesia se asienta sobre el denominado Anillo de Fuego del Pacífico, una extensa franja de intensa actividad sísmica y volcánica que rodea el océano Pacífico y que concentra la mayor parte de los terremotos del planeta.

Mientras tanto, los videos compartidos por los propios ciudadanos dan cuenta de la devastación causada por el movimiento telúrico, cuyas imágenes han dado la vuelta al mundo a través de las distintas plataformas digitales.

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