Este viernes 14 de agosto, el II Simulacro Nacional Multipeligro 2026 movilizó a autoridades, instituciones, colegios, empresas y ciudadanos en distintas regiones del Perú. El ejercicio, que comenzó a las 3:00 p. m., planteó escenarios diferenciados según los riesgos de cada territorio: terremotos, tsunamis, huaicos, lluvias intensas y desbordes de ríos.

En Lima y Callao, el ensayo contempló el contexto de un terremoto de magnitud 8,8 con epicentro ubicado 60 kilómetros al oeste del Callao y una profundidad simulada de 42 kilómetros, además de un posterior tsunami. Durante el ejercicio se activaron alertas en teléfonos celulares para garantizar la seguridad de la población. En otras zonas del país, los ejercicios estuvieron adaptados a los peligros propios de cada región, con evacuaciones, rescates y acciones de respuesta coordinadas por el Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci).

La Plaza de Armas de Lima concentró uno de los principales despliegues: más de 20 entidades participaron en ejercicios de evacuación, búsqueda de personas, atención de heridos y control de emergencias. En Miraflores, trabajadores de oficinas y comercios abandonaron temporalmente sus instalaciones y se dirigieron hacia zonas seguras, mientras varios vehículos detuvieron su circulación durante el ensayo.

Miles de estudiantes participaron en todo el Perú, recordando también la tragedia del terremoto de Pisco en 2007.

Miles de estudiantes participaron en todo el país, recordando también la tragedia del terremoto de Pisco en 2007, uno de los sismos más devastadores en la historia reciente del Perú.

En Piura, el simulacro se centró en lluvias intensas y peligros conexos, con la participación del ministro de Defensa, Rafael Belaúnde, junto a Defensa Civil, Ejército, Policía Nacional, Bomberos, Cruz Roja y la Dirección Regional de Salud. Durante la jornada se representó el rescate de personas atrapadas en la zona del río, para lo cual se empleó un helicóptero y brigadas especializadas de la PNP y del Ejército. El balance ficticio del ejercicio proyectó 26 fallecidos, 45 heridos, 31 600 damnificados y más de 93 000 afectados, además de daños en infraestructura: 46 centros de salud destruidos, 128 aulas afectadas y 7915 viviendas destruidas.

Minutos antes, a las 3:06 p. m., los celulares de la ciudadanía recibieron una alerta de tsunami que instaba a abandonar playas, puertos y malecones y dirigirse hacia lugares seguros. En La Punta, Callao, se ensayaron específicamente los procedimientos de evacuación ante un eventual tren de olas.

En el marco de la simulación, el alcalde de Lima, Renzo Reggiardo, presentó un escenario de daños para un terremoto superior a magnitud 8: 8.181 personas fallecidas, 139.434 heridas, más de un millón de familias damnificadas y más de dos millones de personas afectadas, así como la destrucción de 88 establecimientos de salud.

En regiones como Piura y Cusco, también se ensayaron rescates y respuestas a situaciones de riesgo, involucrando a miles de estudiantes y diversas instituciones en este ejercicio nacional.

En regiones como Piura y Cusco, también se ensayaron rescates y respuestas a situaciones de riesgo, involucrando a miles de estudiantes y diversas instituciones en este ejercicio nacional.

Cusco y la sierra ensayaron rescates y respuesta frente a huaicos

En Cusco, uno de los ejercicios más complejos se desarrolló en la Catedral, donde equipos de emergencia de la Policía ejecutaron el rescate simulado de una persona desde el campanario con cuerdas, poleas y una camilla. Mientras tanto, turistas y residentes participaron en la evacuación hacia la Plaza de Armas. Para las regiones andinas, el ensayo no se limitó a un escenario sísmico: también se contemplaron movimientos en masa, como huaicos, porque los riesgos cambian según las condiciones geográficas de cada territorio. En Apurímac, la jornada se desarrolló bajo el enfoque de un simulacro ante sismos y peligros asociados, y los participantes pusieron a prueba rutas de evacuación, zonas seguras y procedimientos establecidos previamente para responder ante una emergencia.

Selva y otras regiones practicaron respuesta ante lluvias y desbordes

El ejercicio se desarrolló simultáneamente en todo el país e involucró a instituciones públicas y privadas, centros educativos, establecimientos de salud, familias y organizaciones. Más de nueve millones de estudiantes de colegios públicos y privados estaban convocados a participar. En las regiones amazónicas, el escenario estuvo enfocado principalmente en lluvias intensas y posibles desbordes de ríos, con el objetivo de que las comunidades practiquen la evacuación y conozcan las zonas hacia las que deben desplazarse ante este tipo de emergencias.

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