La Sociedad Nacional de Industrias (SNI) recabó la percepción de 179 directivos de compañías de diversos tamaños y elaboró un estudio que compartió con Gestión. ¿Cuáles son los hallazgos clave? En sus comunicados oficiales, la Enfen es enfática: “Se recomienda a los tomadores de decisiones tener en cuenta los escenarios basados en los avisos meteorológicos y pronósticos estacionales vigentes a fin de adoptar las medidas para la reducción del riesgo de desastres, así como acciones de preparación para la respuesta ante peligros inminentes”.

Al respecto, el 40% de los empresarios ya va en línea con ello: este grupo señaló que ha incrementado sus inventarios de insumos o materias primas estratégicas, según la Encuesta de Opinión Industrial (EOI) desplegada entre julio y agosto. Asimismo, el 39% se ha enfocado en el mantenimiento preventivo de planta, techos, drenajes o almacenes. En tanto, el 26% ha optado por elaborar o actualizar el plan de continuidad operativa.

Claudia Sícoli, directora de la carrera de Economía de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC), aunque describe como “preocupante” que solo 4 de cada 10 empresas estén ejecutando acciones de precaución, aclara que no todos los sectores se verán golpeados de igual manera. “Se prevé que las empresas agroindustriales, las textiles, las de pesca, las de turismo y las de transporte serán las que mayores consecuencias negativas experimenten durante El Niño”.

“Cada caso tiene una estructura especial, pero considero que el costo de la prevención será menor que el de la paralización de operaciones frente al fenómeno”, agrega.

El fenómeno El Niño deja una huella histórica en el comportamiento económico del país al analizar los años previos. En 1983, el PBI de sectores primarios, no primarios y agropecuario registró una caída importante, con un aumento de inflación en marzo; en 1998, el PBI de sectores primarios y el agropecuario fue menor que el del año anterior, pero el sector no primario fue el más afectado y tuvo una importante caída, acompañada de un aumento de precios en Lima Metropolitana en el primer trimestre e influenciada por el aumento de alimentos y bebidas. En contraste, el evento de 2017 se registró como un fenómeno leve, comparado con los anteriores, que sí redujo el PBI, pero sin acumular tasas negativas. Sin embargo, la gravedad de estos patrones climáticos impacta directamente en sectores clave. «Entre 2016 y 2017, el valor bruto de la producción de limón a nivel nacional cayó más de 37%; el de la producción de plátano se redujo en 4.5%, y el de caña de azúcar, en 4.4%, de acuerdo con la información elaborada por el Observatorio de Comercio Exterior de la UPC con data del Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri) 2023», detalla el análisis. Frente a esta realidad, la industria se prepara para un escenario de doble presión que amenaza su operatividad diaria. Más de la mitad de los empresarios (55%) prevé dificultades para conseguir insumos, mientras que un porcentaje similar (52%) anticipa que hacer llegar sus productos a los puntos de venta será un reto logístico considerable por las demoras en la distribución. Esta situación refleja cómo el fenómeno no solo afecta la producción agrícola histórica, sino que también presiona la cadena de suministro industrial actual.

Analiza, además, los fenómenos registrados en los años previos y visualiza un comportamiento particular en cada ocasión: “En 1983, el PBI de sectores primarios, no primarios y agropecuario registró una caída importante, con un aumento de inflación en marzo; en 1998, el PBI de sectores primarios y el agropecuario fue menor que el del año anterior, pero el sector no primario fue el más afectado y tuvo una importante caída, acompañada de un aumento de precios en Lima Metropolitana en el primer trimestre e influenciada por el aumento de alimentos y bebidas”.

En cambio, en 2017, se registró un fenómeno leve, en comparación con los anteriores, que sí redujo el PBI, pero sin acumular tasas negativas.

"Entre 2016 y 2017, el valor bruto de la producción de limón a nivel nacional cayó más de 37%; el de la producción de plátano se redujo en 4.5%, y el de caña de azúcar, en 4.4%, de acuerdo con la información elaborada por el Observatorio de Comercio Exterior de la UPC con data del Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri) 2023″, detalla.

De la materia prima al cliente

La industria se prepara para un escenario de doble presión: más de la mitad de los empresarios (55%) prevé dificultades para conseguir insumos, mientras que un porcentaje similar (52%) anticipa que hacer llegar sus productos a los puntos de venta será un reto logístico considerable por las demoras en la distribución.

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