El arzobispo del Cusco se reunirá este jueves con el ministro de Cultura, Alberto Bengolea, para analizar la posibilidad de que Sacsayhuamán sea el escenario de la misa multitudinaria que ofrecerá el Papa León XIV durante su visita a la Ciudad Imperial, prevista tentativamente para el 14 y 15 de noviembre. La información fue confirmada a RPP por el padre Julio Velasco, coordinador de prensa y protocolo del Arzobispado del Cusco.

La comitiva del Vaticano que llegó hace un mes ya inspeccionó Sacsayhuamán y la Plaza de Armas como posibles locaciones para el evento. Según se informó, la delegación pontificia retornará a fines de agosto para definir los lugares definitivos, aunque la decisión final sobre el escenario recaerá en el Vaticano.

Mientras tanto, para coordinar los preparativos, el 18 de agosto se llevará a cabo una reunión multisectorial en la que participarán el Gobernador Regional, el alcalde provincial del Cusco, el General de la Región Policial del Cusco y otras autoridades. En ese encuentro se definirá el plan de seguridad, las responsabilidades de cada sector y la preparación integral de la ciudad para recibir al Pontífice.

La Arquidiócesis también adelantó que es probable la llegada de obispos del sur del continente y de comitivas de países vecinos como Chile y Bolivia. Asimismo, se indicó que los encuentros durante la visita papal deberán realizarse en espacios amplios, con accesos adecuados para adultos mayores, niños y personas con discapacidad.

En paralelo, y mientras se confirma el programa oficial, se pondrá en marcha una campaña de preparación en las 85 parroquias de la Arquidiócesis del Cusco.

El arzobispo del Cusco y el ministro de Cultura sostendrán una reunión para evaluar la posibilidad de que Sacsayhuamán sea el escenario de la misa que ofrecerá el Papa durante su visita al Perú. El encuentro, que también abordará los detalles logísticos y de seguridad para el evento religioso, se da en medio de las coordinaciones entre la Iglesia y el Ejecutivo. La propuesta de utilizar el parque arqueológico ha generado opiniones divididas entre especialistas y autoridades locales, quienes analizan el impacto que tendría una celebración de esta magnitud en la zona monumental. Cabe precisar que la decisión final dependerá de los informes técnicos y de la evaluación que realicen ambas partes. Mientras tanto, la población cusqueña espera con expectativa la definición, pues la llegada del sumo pontífice representa un hito para la región. Las conversaciones se llevarán a cabo en los próximos días, y se espera que de ellas surja un pronunciamiento oficial sobre la viabilidad del uso de este emblemático lugar. La misa papal, que congregaría a miles de fieles, es uno de los actos centrales de la agenda del pontífice en el país.

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