El estadio Garcilaso de La Vega fue el escenario de una noche inolvidable para el fútbol peruano. Con las tribunas repletas de aficionados, Cienciano no tuvo piedad ante el Botafogo de Brasil y se impuso por un contundente 6-1 en el partido de ida de los octavos de final de la Copa Sudamericana. El equipo cusqueño volvió a demostrar por qué es considerado uno de los conjuntos más sólidos de las competencias internacionales.

La superioridad local se reflejó desde los primeros minutos. Apenas a los 18', Matías Succar abrió el marcador y no se detuvo ahí: el delantero volvió a marcar a los 30' y a los 78', completando un estupendo hat trick que encendió a la hinchada imperial. Neri Bandiera también fue figura al anotar a los 20' del primer tiempo y repetir a los 62' con un golazo tras una jugada colectiva extraordinaria. Marcos Martinich, por su parte, se hizo presente en el marcador a los 35' del primer tiempo.

La defensa local también tuvo un papel protagónico. La solidez defensiva permitió a Cienciano contener con eficacia los intentos ofensivos del Botafogo y mantener la presión alta para ampliar la ventaja. El descuento para los brasileños llegó recién a los 42 minutos, gracias a Matheus Martins, aunque no alcanzó para cambiar el rumbo del encuentro.

En la segunda mitad, los dirigidos por el técnico cusqueño no bajaron el ritmo y continuaron atacando con intensidad, sellando una victoria histórica en la noche del Rojo Imperial.

El apoyo incondicional de la afición cusqueña fue un factor clave en el rendimiento del equipo, pues no dejó de alentar en ningún momento y generó un ambiente electrizante en el estadio. Al término del encuentro, los jugadores celebraron junto a sus seguidores una victoria que los acerca a la gloria en la Copa Sudamericana.

Este resultado deja a Cienciano en una posición favorable de cara al partido de vuelta en Brasil, donde buscará asegurar su clasificación a la siguiente fase. La actuación quedará grabada en la memoria de los hinchas y reafirma el potencial del equipo en el escenario internacional.

El club cusqueño ya sabe lo que es celebrar en este torneo: se coronó campeón de la Copa Sudamericana el 19 de diciembre de 2003, tras vencer 1-0 a River Plate de Argentina en el partido de vuelta disputado en el Estadio Monumental de la Unsa en Arequipa. Un año después, sumó la Recopa Sudamericana al derrotar a Boca Juniors en Estados Unidos, consolidando una historia de gestas que esta noche volvió a escribirse en Cusco.

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