Un tesoro valorado en nueve millones de euros fue descubierto por trabajadores de una empresa constructora en el norte de Bélgica, específicamente en la localidad de Dendermonde, provincia de Flandes Oriental. El hallazgo ocurrió mientras realizaban la reforma de un inmueble antiguo, según informaron este jueves los medios locales.

Las monedas y lingotes de oro estaban ocultos dentro de un cofre tras las paredes del sótano del edificio, propiedad de la plataforma CAW, una organización sin ánimo de lucro que ofrece servicios sociales en esa región. Un responsable de dicha entidad contó a la cadena belga VRT que el hallazgo fue notificado a la policía en cuanto se produjo.

Las piezas de oro permanecen bajo custodia policial mientras la Fiscalía de Flandes Oriental investiga su procedencia y la época a la que corresponden. "Por el momento se desconoce a quién pertenece el oro y si su origen es legal", declaró una portavoz de la fiscalía al medio flamenco.

Geert Hillaert, de la organización CAW, señaló que si la propiedad del tesoro terminara en manos de la entidad, los fondos se destinarían a financiar centros de acogida y servicios sociales para personas sin hogar. La investigación busca determinar tanto el origen del dinero como su legalidad, mientras las autoridades mantienen resguardadas las piezas encontradas durante los trabajos de remodelación en Flandes.

El descubrimiento se suma a otros hallazgos similares en Europa, donde reformas de edificios antiguos han revelado tesoros ocultos. En este caso, la magnitud del valor encontrado —nueve millones de euros— ha captado la atención de las autoridades locales y de la opinión pública belga, que sigue de cerca las investigaciones para esclarecer la historia detrás de este cofre de oro.

El hallazgo ocurrió durante las obras de un edificio en Flandes, Bélgica, donde se descubrió un tesoro oculto valorado en nueve millones de euros. Las autoridades locales confirmaron que el dinero estaba escondido en el lugar, aunque no se han revelado detalles sobre quién lo habría colocado allí ni desde cuándo permanecía oculto. El caso ha generado gran expectativa en la región, y los investigadores ya trabajan para determinar el origen de los fondos y si existe algún propietario legítimo que pueda reclamarlos. Mientras tanto, el hallazgo ha sido asegurado por las autoridades, que custodian el lugar mientras avanzan las pesquisas. La noticia ha dado la vuelta al mundo, y muchos se preguntan qué pasará con el dinero si no aparece un dueño. En Bélgica, la ley establece que, en casos como este, el tesoro podría pasar a manos del Estado o del propietario del terreno, dependiendo de las circunstancias. Por ahora, el misterio sigue abierto y las autoridades no han dado más detalles sobre el hallazgo.

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