La psicóloga Juliana Sequera sostiene que un hombre puede fracasar en su relación de pareja por infidelidades, inmadurez emocional o incapacidad para construir un vínculo sano y, sin embargo, mostrarse presente, amoroso y comprometido con sus hijos. La experta explica que ambos roles, aunque relacionados, no siempre van de la mano: es posible tener dificultades para edificar una relación sana con la madre de los menores y, al mismo tiempo, mantener un lazo cercano, afectuoso y responsable con ellos.

Pequeños errores que pueden dañar tu relación con el tiempo

Pero que una faceta no determine a la otra no significa que estén completamente desligadas. La especialista advierte que los hijos aprenden tanto de lo que sus padres les dicen o hacen directamente como de lo que observan en casa. Por eso, la forma en que un padre trata a su pareja puede moldear la manera en que los pequeños entienden el amor, el respeto y las relaciones.

“Ser un buen padre implica mucho más que proveer o estar presente. También significa convertirse en un modelo de respeto, responsabilidad y coherencia”, señala Sequera. Así, aunque en determinadas circunstancias es posible separar ambos roles, estos nunca terminan de desligarse por completo: el ejemplo que se da en la relación de pareja también forma parte de la crianza.

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