El cantautor Adrián Bello reflexiona en esta entrevista con Correo sobre los retos de gestionar su carrera como artista independiente, en la antesala del concierto con el que celebrará una década dedicada a la música y la composición. La cita será este 1 de septiembre en el Gran Teatro Nacional.

“Una disquera te da inmediatez, pero el producto (la música) termina perteneciéndoles a ellos. Son dos caminos diferentes: uno requiere más paciencia y el otro ofrece inmediatez”, explica Bello, quien valora la autonomía que le da no depender de un sello. “Ser independiente te da autonomía para decidir sobre tu música, videos, lanzamientos y conciertos, además te da mayor disposición del dinero generado. En contraste, ver los frutos demora más porque no tienes la capacidad de inversión de una disquera; uno tiene que financiarse poco a poco”, agrega.

Tus inicios estuvieron relacionados al jazz y al soul, pero poco a poco viraste al español y al pop con fusiones latinas. ¿Cómo fue ese proceso?

Bello, que creció escuchando soul y jazz, también se nutrió de música criolla, boleros y pop latino. Al entrar más en la industria, entendió que no debía definirse tanto, sino jugar más, y al escribir en español halló una vulnerabilidad y cercanía que no encontró en inglés.

El cantante confiesa que no siempre logra dimensionar el rumbo de su carrera, aunque los encuentros con su público le devuelven esa certeza: “me pasa que la gente me para en la calle y me dice cosas muy lindas; ahí siento que estoy llegando al público”. Esa conexión, dice, es la magia de la música: que sus canciones, como “Un rayo de luz”, se vuelvan de quienes las escuchan y las hagan propias.

“Es muy bonito que la gente encuentre historias compartidas en mis canciones. Yo hago una canción por una vivencia personal o familiar, y que eso trascienda a otras vidas y sirva de abrazo o sostén para otros es algo que nunca imaginé y me llena mucho”, asegura.

Su versión de “Lo haré por ti”, de Paulina Rubio, nació de una intuición: sentía que con una producción más acústica, “media de tango o bolero”, la canción podía sonar muy bien. Le pidió a su productor que confiara en él y soltara una idea; así, junto a Ernesto Hermoza y Álvaro Sovero, armaron ese experimento.

Sobre si la intérprete mexicana escuchó su cover, Bello responde: “Creería que sí porque lo compartió en sus historias”. Y reflexiona: “objetivamente, ella tiene canciones increíbles. Si la composición es buena, puedes llevar la canción a cualquier lugar”.

El bolero y el pop, asegura, le han dado un público fiel que va creciendo, y eso lo agradece: “por suerte, a veces uno no mide bien cómo va la carrera”.

¿Cómo recibiste la noticia de ser telonero de Sam Smith en su concierto hace dos años? ¿Fue una sorpresa?

Fue un proceso de postular a ver si calzaba con la propuesta musical, algo que se suele hacer aquí cuando viene alguien grande. Yo escucho a Sam Smith desde que empezó haciendo soul, luego pop, y ahora que está en su propio mundo; me encanta su música y moría de ganas de que me dijeran para hacerlo.

¿Lograron conocerse?

Sí, nos conocimos y me dijo que le había encantado mi voz y mi música. No podía creerlo. Al día siguiente me levanté y vi que me había etiquetado en sus historias; fue muy buena onda y me trató con muchísimo cariño. Fue una experiencia muy bonita.

"He tenido la suerte de poder ser constante y pasar de conciertos para cien personas a llenar espacios más grandes. Ahora estoy por tocar en el Gran Teatro Nacional y estamos cerca del sold out", dice Adrián Bello.

Eres el ejemplo de que se puede hacer música con una propuesta distinta en el Perú, donde muchos creen que solo hay espacio para la salsa o la cumbia.

Creo que hay espacio para todos, pero es complejo, una carrera musical requiere mucha inversión. Yo he tenido la suerte de tener un trabajo fijo que me permitía destinar parte de mi sueldo a mi música; incluso vendí un carro que me compré trabajando para financiar otros proyectos. También he podido trabajar con marcas gracias a que crecí en redes sociales.

No ha sido un camino fácil lograr esa constancia.

No ha sido fácil, por eso entiendo las frustraciones de los artistas porque yo también las he vivido. He tenido la suerte de poder ser constante y pasar de conciertos para cien personas a llenar espacios más grandes. Ahora estoy por tocar en el Gran Teatro Nacional y estamos cerca del sold out.

Ante la consulta sobre cómo tomó su público la boda con Bruno Ascenzo, Bello sostiene que, aunque siempre procuraron mantener su vida de pareja en el ámbito privado, casarse fue un acontecimiento que no se podía vivir únicamente en la intimidad. “Lo vivimos con mucho cariño de nuestros amigos y familia”, afirma, y agrega que, pese a que en el país existen discursos de todo tipo, la gente los trató de manera “súper bonita”.

Sobre los comentarios mayoritariamente positivos en redes, el cantante expresa: “Quisiera pensar que las cosas van cambiando”. En ese sentido, considera que hacer público el matrimonio puede ayudar a otras personas a procesar mejor relaciones distintas y a entenderse mejor a sí mismas. “Si a la gente que está creciendo con miedo esto les baja un poco el temor y la ansiedad, para mí eso es bastante bueno”, reflexiona.

En cuanto a “Las cosas simples”, Bello cuenta que lo han contratado para interpretarla en un par de bodas por ser una canción clave de compromiso; sin embargo, en su propia ceremonia solo bailaron una parte de ese tema.

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