Un ciudadano venezolano de 24 años, identificado como José Daniel Olivares Silva, murió la noche del martes tras ser perseguido y acribillado a balazos por sicarios en el sector de San Juan de Amancaes, en el Rímac. El joven intentó escapar corriendo por las calles de la zona, pero fue alcanzado por sus atacantes cerca del pasaje La Quinta, donde recibió varios impactos de bala y cayó sobre el pavimento.

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La persecución se inició en el cruce de los jirones General Vidal y Mariano Necochea y se extendió hasta la cuadra cuatro de esta última vía, donde los peritos hallaron más de ocho casquillos de bala. Según la información policial, dos sujetos siguieron al joven mientras efectuaban disparos contra él.

Tras la balacera, que fue escuchada por vecinos de la zona cerca del colegio Coronel Félix Bogado, las autoridades fueron alertadas. Olivares Silva fue auxiliado y trasladado de emergencia al Hospital Cayetano Heredia, pero falleció poco después debido a la gravedad de sus heridas. Los atacantes escaparon del lugar con rumbo desconocido.

Un joven de 24 años fue asesinado tras ser perseguido por sicarios en las calles del Rímac. (Foto: César Grados / @photo.gec)

Las versiones sobre el medio de transporte utilizado por los agresores no coinciden. Una información policial citada por RPP indicó que se movilizaban en un automóvil, mientras que otra versión periodística señaló que habrían usado una motocicleta lineal. En uno de los relatos del ataque se precisó que uno de los sicarios habría descendido del vehículo menor para seguir a Olivares Silva a pie y dispararle a corta distancia, para luego retomar la moto y huir.

MÁS DE OCHO CASQUILLOS EN LA ESCENA

Agentes de la Policía Nacional y peritos de Criminalística acudieron hasta el lugar para ejecutar las diligencias correspondientes. La escena fue inspeccionada tanto en los puntos vinculados a la persecución como en el sitio exacto donde el joven finalmente cayó herido. En esa revisión, los especialistas hallaron más de ocho casquillos de bala, los cuales fueron recogidos para reconstruir la secuencia del ataque y precisar las circunstancias en que se produjo el homicidio. La violencia del ataque llevó a los investigadores a barajar, entre las primeras hipótesis, un posible ajuste de cuentas o una venganza personal. No obstante, el móvil del crimen deberá ser confirmado a partir de las evidencias y los testimonios recopilados. La pesquisa quedó a cargo de los agentes policiales de la jurisdicción y de la unidad especializada en investigación de homicidios, que ya realizan la revisión de las cámaras de seguridad instaladas en la zona y la búsqueda de testigos que puedan aportar datos sobre los responsables. José Daniel Olivares Silva, la víctima, residía en el distrito desde hacía aproximadamente dos años y, según los vecinos, trabajaba como mototaxista. Los residentes indicaron que solía permanecer en los alrededores y mantenía contacto con otros conductores del sector. Sin embargo, contaron que habían dejado de verlo con frecuencia durante varios meses. Una de las versiones recogidas en la zona sostiene que el joven habría estado ocultándose de personas a quienes presuntamente les debía dinero. Un residente relató que Olivares Silva reapareció el día del crimen y se quedó junto a otros mototaxistas en una esquina. Horas después, los vecinos escucharon los disparos y descubrieron que el joven había sido atacado. Un joven de 24 años fue asesinado tras ser perseguido por sicarios en las calles del Rímac. (Foto: César Grados / @photo.gec)

Un vecino de la zona contó que el joven trabajaba como mototaxista en ese lugar y que, tras haber desaparecido por un tiempo, reapareció el día del ataque. “Él trabajaba ahí de mototaxista. Después, él se desapareció y para ayer apareció, estaba en la esquina con sus amigos. Hay varios mototaxistas ahí en la esquina. Con ellos estaba ahí, pero en la noche, a las como 8:30 creo, se escuchó una balacera”, relató el testigo.

Según la versión de otros residentes, la víctima se estaría ocultando de ciudadanos colombianos a quienes les debería dinero. Esa hipótesis, sin embargo, proviene solo de testimonios vecinales y aún debe ser confirmada por los investigadores, quienes trabajan para determinar qué ocurrió antes del ataque y por qué los sicarios persiguieron a Olivares Silva por las calles del Rímac.

Las diligencias apuntan a identificar a los dos atacantes, precisar el vehículo que usaron y reconstruir su ruta de escape. Para ello, serán claves las cámaras de seguridad de la zona y los testimonios recogidos en el sector, que ayudarán a esclarecer el asesinato del joven de 24 años.

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