Al menos cuatro disparos fueron efectuados contra un bus de la Línea 41 estacionado en el paradero final de la empresa, en Villa El Salvador, durante la noche del último martes. El conductor, que se encontraba en el primer asiento cerca de la puerta, advirtió la presencia de un sujeto armado y reaccionó lanzándose hacia la parte posterior de la unidad, lo que le permitió esquivar los proyectiles y salir ileso.
El ataque ocurrió alrededor de las 11:30 p. m. en el cruce de las avenidas Mariano Pastor Sevilla y Merino. La unidad, identificada con placa ADC-778, había culminado su recorrido y permanecía estacionada cuando dos sujetos que llegaron a bordo de una motocicleta sacaron sus armas y dispararon contra el interior del vehículo, especialmente hacia la zona de la cabina, para luego escapar del lugar.
Tras el ataque, la Policía encontró cinco casquillos en la zona. Además, los atacantes dejaron una amenaza dirigida a los trabajadores: “Mañana chofer que sale, chofer que se va”. Fuentes policiales citadas por RPP confirmaron que los responsables huyeron en la motocicleta tras efectuar los disparos contra la unidad de transporte público.
El atentado contra el bus de la línea 41 se produjo en medio del despliegue del Plan Escudo, la estrategia anunciada por el Ministerio del Interior para reforzar la seguridad de los transportistas frente a las extorsiones y ataques armados. Ese operativo contempla la participación de policías, personal de inteligencia y las Fuerzas Armadas en determinados puntos.
Los peritos de criminalística hallaron cinco casquillos de bala en la zona y recogieron evidencias que serán incorporadas a la investigación, mientras agentes de la Policía acordonaron el área del paradero para realizar las diligencias. El conductor fue trasladado a la dependencia policial para brindar su manifestación, testimonio que servirá para establecer cómo ocurrió el ataque y aportar información que permita identificar a los responsables.
Pero los delincuentes no solo dispararon: antes de retirarse dejaron una nota dirigida a los trabajadores de la empresa, en la que cuestionaban la supuesta falta de seguridad y exigían retomar las comunicaciones. “Para informarles que la empresa no tiene seguridad y hace meses ha dejado de comunicarse con nosotros. Mañana, chofer que sale, chofer que se va”, se lee en el mensaje dejado dentro del vehículo.
El documento incluía además un número telefónico de WhatsApp con prefijo de Colombia y su contenido es considerado parte de las evidencias que serán analizadas por los investigadores para determinar el origen de las amenazas y quiénes estarían detrás del ataque.
La preocupación de los transportistas, sin embargo, apunta a que la protección no cubre la totalidad del recorrido de las unidades. El temor se concentra en los tramos donde los buses, tras salir de los patios, circulan por zonas en las que pueden ser interceptados con facilidad. Cerca de 14 patios de empresas de transporte, principalmente de Lima Sur, forman parte del despliegue, que contempla presencia policial dentro de los buses, vigilancia en rutas, seguridad en terminales y cámaras de videovigilancia enlazadas con la central 105.
El ataque contra la Línea 41 no es un hecho aislado en Villa El Salvador. La empresa denunció ser víctima de amenazas de extorsión desde 2025. El 24 de septiembre de ese año, una de sus unidades fue atacada con armas de fuego y los delincuentes dejaron un mensaje intimidatorio vinculado al cobro de cupos. En enero de este año, otra balacera se registró contra un bus en el mismo paradero final.
Los trabajadores señalaron que diversas agrupaciones delictivas les exigirían dinero para permitirles seguir laborando. La reiteración de los ataques los ha llevado a evaluar incluso una eventual suspensión de sus operaciones para resguardar a conductores y cobradores. Julio Bretonoche, dirigente de transporte y vocero de las empresas afectadas, declaró a Latina que alrededor de 40 compañías habían recibido mensajes extorsivos y sostuvo que la presión criminal contra el sector podría haberse duplicado.
Mientras la Policía avanza con las diligencias para identificar a los responsables de los disparos contra el bus de la Línea 41 y de la nota extorsiva, los trabajadores del transporte confían en que las acciones contempladas en el Plan Escudo no se limiten a los paraderos, sino que también protejan a las unidades durante su recorrido por las rutas del servicio público. La investigación sigue en curso para dar con los autores del ataque armado y del mensaje de amenaza, en un contexto donde la inseguridad golpea al sector. Los conductores y cobradores esperan que el reforzamiento de la seguridad, anunciado por las autoridades, se aplique de manera efectiva en todo el trayecto que cubren los vehículos, y no únicamente en los puntos de embarque y desembarque de pasajeros. La medida forma parte de las estrategias oficiales para frenar la ola de extorsiones y ataques contra el transporte público en la capital.
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