La celebración del Día del Niño, que coincide con el feriado nacional por Santa Rosa de Lima, se presenta como una ocasión ideal para que las familias organicen una escapada hacia destinos relativamente cercanos a Lima o ubicados en la zona central del país. Así, un viaje familiar se convierte en una alternativa a los regalos tradicionales, sobre todo para quienes quieren aprovechar agosto descubriendo nuevos lugares junto a los más pequeños.

Móvil Bus propone cuatro opciones —Tarma, Huánuco, Huancayo y Tingo María— que reúnen propuestas diferentes, desde sitios arqueológicos hasta áreas naturales protegidas, según el tipo de experiencia que cada familia busque compartir.

Una de las alternativas es Tarma, en la región Junín, pensada para quienes prefieren actividades vinculadas con la naturaleza. Allí se pueden combinar recorridos al aire libre con atractivos culturales y religiosos, como el Santuario del Señor de Muruhuay, en el distrito de Acobamba, o el sitio arqueológico de Tarmatambo, asociado al Qhapaq Ñan.

El itinerario también puede incluir la Gruta de Huagapo, una formación natural en el distrito de Palcamayo reconocida por sus galerías subterráneas. Dado que se trata de un atractivo con características particulares, antes de recorrerla con menores conviene verificar las condiciones de acceso, las restricciones y los servicios de guiado disponibles.

Para las familias que buscan una escapada distinta, Huancayo propone un acercamiento a las manifestaciones culturales de la sierra central. El Parque de la Identidad Wanka puede ser uno de los puntos del itinerario, dedicado a los elementos representativos de la cultura regional; el recorrido admite también mercados, talleres y espacios artesanales del Valle del Mantaro, sin dejar de lado la gastronomía local. Así, los niños se aproximan a expresiones culturales, productos artesanales y costumbres de esta parte de Junín.

En Huánuco, en cambio, la propuesta apunta a combinar turismo y aprendizaje con sitios arqueológicos e históricos. Allí destaca Kotosh, complejo donde se ubica el Templo de las Manos Cruzadas, y el paseo puede completarse con espacios urbanos como el puente Calicanto y la Plaza de Armas de Huánuco. Visitar estos lugares acerca a los más pequeños al patrimonio arqueológico e histórico fuera del aula y les permite conocer distintas etapas del pasado peruano.

Quienes prefieran naturaleza y aventura tienen en Tingo María, también en Huánuco, uno de los espacios naturales más conocidos de la selva central, con cuevas, senderos y biodiversidad para explorar en familia.

En el Parque Nacional Tingo María, las familias pueden recorrer un entorno de vegetación tropical y descubrir parte de la biodiversidad de la zona. Dentro del área natural protegida destaca la Cueva de las Lechuzas, uno de sus principales atractivos. Para organizar un viaje con niños, la planificación puede comenzar involucrando a los menores en algunas decisiones. Permitirles escoger una actividad o lugar que deseen conocer aumenta su interés durante el recorrido, mientras que evitar itinerarios demasiado ajustados y alternar actividades con periodos de descanso facilita la travesía, sobre todo con niños pequeños. “Durante el trayecto se generan conversaciones, aprendizajes y momentos compartidos que muchas veces terminan convirtiéndose en los recuerdos más valiosos para los niños”, señala Paola Carrizales, gerente comercial de Móvil Bus. Antes de salir, conviene consultar el clima, las condiciones de las carreteras y los horarios actualizados de los atractivos que se planea visitar. Al tratarse de actividades en entornos naturales, también es clave revisar previamente las condiciones meteorológicas, la dificultad de los recorridos y las recomendaciones de las autoridades del área protegida, especialmente cuando se viaja con niños pequeños.

Leer artículo completo en diariocorreo.pe →