En Japón, la forma de usar el baño está experimentando una transformación gracias al smart toilet o washlet, un inodoro inteligente que limpia con agua y que se ha convertido en una alternativa cada vez más popular al papel higiénico tradicional. Su crecimiento en adopción responde a su comodidad, higiene y a los beneficios que aporta al medio ambiente.

El impacto ecológico de la producción del papel higiénico es cada vez más alarmante. La fabricación de un solo rollo implica múltiples etapas industriales que demandan grandes cantidades de agua y energía, y que pueden generar contaminación de ríos y afectación de los recursos naturales. A esto se suma que, cada año, se talan millones de árboles para satisfacer la demanda mundial, lo que intensifica la deforestación y la pérdida de ecosistemas. En este contexto, el washlet se presenta como una opción más sostenible.

El papel higiénico tendría un reemplazo mucho más eficiente. Foto: iStock

Este novedoso dispositivo, que integra el inodoro con el bidé, funciona como un sistema de limpieza automatizado mediante agua. Su principal característica es un sistema de chorros dirigidos que permite al usuario asearse sin necesidad de usar papel. Estos chorros pueden ajustarse en presión y temperatura, adaptándose a las preferencias de cada persona.

Un baño japonés con su típico con un Washlet. Foto: Wikimedia

Un baño japonés con su típico con un Washlet. Foto: Wikimedia

Más allá del chorro de agua, algunos modelos incorporan funciones adicionales como secado por aire, asiento calefaccionado y control remoto. Incluso existen versiones más simples que pueden acoplarse a inodoros tradicionales mediante un adaptador, lo que ha facilitado su expansión fuera de Japón y ha permitido que más hogares lo adopten sin necesidad de realizar grandes modificaciones en el baño.

El Washlet japonés lanza un chorro con presión para el aseo del usuario. Foto: EITB

El Washlet japonés lanza un chorro con presión para el aseo del usuario. Foto: EITB

¿Cuáles son los beneficios?

La limpieza a base de agua del Washlet ofrece una experiencia de mayor comodidad y un aseo más profundo. El agua templada reduce la fricción, mejora la sensación de frescura y minimiza el riesgo de acumulación de bacterias. Esta suavidad es especialmente valorada por personas con piel sensible, ya que disminuye el riesgo de irritación y enrojecimiento. Además, puede ayudar a prevenir problemas comunes como infecciones del tracto urinario y hemorroides, convirtiéndolo en una alternativa más saludable. Esta mejora en la higiene podría incluso tener beneficios más amplios para la salud pública al reducir la propagación de bacterias y virus.

Otro beneficio clave es la reducción del contacto físico. Al minimizar la manipulación de papel, se disminuye el riesgo de contaminación en manos y superficies, un punto que cobra especial relevancia en escenarios como hospitales o centros de atención donde la prevención es muy importante.

El impacto del papel higiénico

La producción de un solo rollo de papel higiénico puede requerir cientos de litros de agua, además de químicos para su blanqueo, tala de árboles, energía y emisiones de CO₂. En contraste, el Washlet consume una cantidad menor por uso y elimina la necesidad de papel, embalajes y transporte relacionado. Aunque ciertos modelos implican un gasto eléctrico, su daño ambiental total resulta inferior en el largo plazo. Esta eficiencia ha despertado el interés de gobiernos y empresas comprometidas con prácticas sostenibles.

Leer artículo completo en larepublica.pe →