El principal índice de la Bolsa de Valores de Lima (BVL), el General, alcanzó ayer un nuevo máximo histórico de 59,693 puntos, tras avanzar 0.2%. Este nivel récord se da en un contexto de fuertes presiones inflacionarias globales y un conflicto bélico en Medio Oriente que parece no tener solución cercana.

El actual envión de la plaza limeña se ha asentado por encima de los 58,000 puntos desde inicios de agosto, con una clara tendencia alcista. Solo en el último mes, la BVL acumula una subida de 6.2%, mientras que en el transcurso del año el avance llega a 37%. Las anteriores marcas notorias del índice se registraron en noviembre del 2025 y en junio del presente año (58,000), aunque esta última fue una subida efímera.

El contexto, sin embargo, no es sencillo. La inflación a nivel mundial y en Perú ha saltado a máximos de al menos dos años debido al conflicto en Medio Oriente, cuya irresolución ha empujado el precio del petróleo a US$ 88 el barril, 22% por encima de su cotización de preguerra. Las presiones inflacionarias suelen perjudicar a las bolsas, porque obligan a los bancos centrales a elevar sus tasas de interés, movimiento que desfavorece a las acciones y activos de riesgo en general.

Pese a ello, los mercados siguen aferrados –desde marzo, cuando estalló el conflicto– a la idea de que la guerra tendrá una duración limitada. En el país, el BCR reconoce el riesgo de que la crisis bélica y el fenómeno de El Niño tengan efectos más persistentes sobre la inflación. Precisamente, El Niño emerge como otro de los disloques que podrían afectar a varios sectores productivos cuyas acciones listan en la BVL.

Sin embargo, hay “vientos de cola (factores favorables que impulsan a una economía o los mercados)” que soplan hacia la plaza limeña y la llevan a niveles récord.

La tesis de Ramos es que el metal rojizo, ante la gran demanda propiciada por el cambio de matriz energética a la que apunta el mundo, la infraestructura para IA y la electrificación del parque vehicular, tiene un alza que no es solo cíclica sino estructural. Bancos de inversión proyectan, en esa dirección, que la demanda del cobre podría traducirse en un déficit creciente de la oferta mundial del metal hasta el 2040. Por ello, el director de mercado de capitales y relación con inversionistas de Fibra Prime considera que la plaza limeña ha entrado a una nueva fase aupada por su catalizador principal: los metales, en particular el cobre, “que tiene una correlación cercana a uno con la bolsa”.
Otro de los puntales para la BVL es que la prima de riesgo político, que hasta antes del cambio de Gobierno provocaba que muchas acciones de empresas peruanas de primer nivel cotizaran por debajo de su valor fundamental –que corresponde al desarrollo de su negocio–, ha disminuido, sostiene Ramos. Esto abre paso para que, en adelante, esas acciones se revaloricen a un nivel acorde con los fundamentos de las empresas, añade. “Lo político (inestabilidad) aguantó ese crecimiento. Y ahora, con un mejor escenario, esos fundamentos de las acciones deberían reflejarse en su precio de mercado”, señala el ejecutivo.
Los sectores más afectados por el ruido político fueron industria, consumo y construcción, aunque ahora estos mismos tienen más trecho para apreciarse en la bolsa, por la mayor demanda interna y los proyectos de infraestructura, inmobiliario y de oficinas en marcha, según Ramos. Los metales y el panorama local compensan, por ahora, el riesgo del conflicto en Irán y El Niño, dice al estimar que la bolsa limeña tiene espacio para continuar al alza.
El índice general de la BVL avanzó ayer 0.2% a un pico máximo de 59,693 puntos.

El índice general de la BVL retrocedió 1.6% en la jornada del martes 11 de agosto, en contraste con el buen momento que atraviesa el mercado. En ese contexto, Marco Contreras, jefe de research de Kallpa SAB, señaló que todavía hay dos sectores con interesante potencial de apreciación: la demanda interna y el cobre.

Solo en el último mes la BVL trepó 6%. (Foto: Jorge Cerdán/GEC)

En el primer grupo destacó a Inretail y Alicorp. Sobre Inretail, dijo que ha mostrado resultados “bastante buenos” en los segmentos de consumo; en tanto, Alicorp también sorprendió, pues sus utilidades del segundo trimestre “superaron las expectativas” y ya incorporó los beneficios de la adquisición de Inkacrops y de Jabonería Wilson de Ecuador.

“Seguimos (además) bien optimistas en todo lo relacionado con el cobre. Por ejemplo, Minsur, que es la empresa que más nos gusta en minería, ofrece un mix interesante de producción. Es un buen vehículo para tener exposición a los metales base (como el cobre)”, añadió el especialista.

Al mismo tiempo, los inversionistas que hoy ganan mayor protagonismo son los retail –minoristas–, de continuo crecimiento en los últimos dos años por la irrupción de nuevas plataformas digitales, y los extranjeros, que “vuelven a ponernos como un país elegible para invertir en bolsa”.

Omar Manrique

Economista periodista. Estudió economía en Pontificia Universidad Católica del Perú. Editor de Finanzas por 10 años.

Guillermo Westreicher Herrera

Economista con trayectoria en periodismo y medios digitales.

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