Con un pie delgado y una obsesión por la moda europea, Mariel Mercado encontró en el calzado un vacío que decidió llenar con color. Su marca, Villa Tomato, nació de esa necesidad personal y hoy se vende en todo el Perú, además de mercados como México y Estados Unidos. Diseñadora de modas, modelo y Señora Perú Mundo, Mercado tuvo antes una línea de ropa en Gamarra, pero fue la pandemia la que golpeó su negocio y la obligó a reiniciar. Lejos de rendirse, transformó la crisis en una oportunidad para demostrar que los sueños pueden renacer.
DE GAMARRA A CREAR UNA PROPUESTA DE CALZADO LLENO DE COLOR
“Siempre estuve en el mundo de la moda. Soy diseñadora de modas y empecé a los 17 años en el mundo del modelaje”, cuenta. En el mercado solo hallaba colores neutros, negros y clásicos, pero ella quería algo más arriesgado, que jugara con texturas y tonos vibrantes. Su pie delgado complicaba encontrar zapatos a su medida, así que decidió crearlos.
¿Qué fue lo más valioso que dejó su paso por Gamarra? “Hay que ponerle ganas y estar siempre innovando, porque existe mucha competencia”, responde. Entró con prendas novedosas, pero la competencia copiaba rápido sus diseños. De esa experiencia aprendió a conocer a sus clientes fieles, cuidar su producto, innovar, probar y arriesgarse. “Porque siempre habrá clientes para todos”, sentencia.
LA PANDEMIA QUE PUSO A PRUEBA EL SUEÑO DE MARIEL MERCADO
El cierre de Villa Tomato llegó con dolor y sueños rotos, en un momento en que Mercado daba a luz a su tercer hijo y la incertidumbre golpeaba a todo el equipo que la acompañaba. Pero, como un ave fénix, la fundadora decidió renacer: tras cuatro años, relanzó la marca y la acogida fue enorme. “No solamente estaba yo, también había un equipo”, recuerda.
ZAPATOS CON COLOR Y TEXTURAS: LA PROPUESTA QUE LA DIFERENCIA
La propuesta de Villa Tomato es arriesgada en color y textura, y nació en un departamento, como una forma de construir “nuestra propia villa y nuestra propia comunidad”. La idea era despertar la curiosidad: “¿Qué es Villa Tomato?”, para que la gente entrara a las redes y llegara a la página.
Al inicio vendías a través de tu showroom. ¿Cómo hacías para llegar a tus consumidores?
Todo se manejaba por redes sociales. La inversión inicial en producción fue grande, y cuando se quedaron sin modelo, Mercado y su exsocia asumieron ese rol. Ellas mismas respondían mensajes y audios, y esa cercanía, esa marca humana, fue clave para el despegue. A la gente le gustó mucho esa autenticidad.
Si tuvieras que elegir a una mujer que luce tu calzado, ¿cómo sería?
Con 39 años y tres hijos, la fundadora de Villa Tomato tiene claro que el abandono personal es un riesgo constante para las mujeres: “muchas veces nos dejamos de lado por ocuparnos de los demás y dejamos de lado nuestra parte femenina”. Por eso, su consejo en redes es no descuidar ese lado de nosotras. La marca, trabajada en cuero y elaborada por artesanos con mucho amor, ya no solo conquista el Perú: hoy envía a Estados Unidos, España, México y a todas las provincias del país.
Para quienes sueñan con un negocio de calzado, la recomendación es clara: “Primero, que hagan un estudio de mercado y sepan a quiénes están dirigidas”. La perseverancia es otra clave, junto con un equipo comprometido y el cuidado de los detalles. “Yo sigo respondiendo los mensajes y estoy presente, y eso le gusta mucho al cliente”, asegura.
Su historia es la de una mujer valiente, con presencia, personalidad y segura de sí misma, que llega a un lugar y dice: “Aquí llegué, no necesito más”. Entre las claves para emprender y no rendirse destaca la humildad: “Nunca hay que perderla porque es parte del contacto que tendrás con el cliente”. También hay que saber qué necesita tu público y estar dispuesto a crear.
La clave para diferenciarse y llegar al público está en la calidad: "Seguimos trabajando con la misma mano de obra y cuidando nuestros insumos". Para quienes quieran emprender en calzado, el primer consejo es que las redes sociales son básicas; el segundo, tener un equipo; y el tercero, conocer el producto y contar con un taller o la mano de obra necesaria para producirlo. También resulta fundamental tener claro quién es el público objetivo, porque si no se sabe a quién se le quiere vender, "será muy difícil construir una marca".
Comentarios 3
Súmate a la conversación
Tu comentario es anónimo, pero para evitar bots necesitamos que te registres. Es gratis y toma 30 segundos.
Crear cuenta para comentar Ya tengo cuenta