La Cooperativa de Ahorro y Crédito Santa Isabel Perunorte, que supera los 250,000 socios y se enfoca en créditos grupales para micro y pequeños emprendedores, dio un paso formal para convertirse en financiera. A través de un aviso oficial, presentó ante la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS) una solicitud de autorización de organización para constituir Financiera Santa Isabel S.A., cuya sede principal estaría en Piura.

La solicitud será evaluada por el regulador, que verificará el cumplimiento de los requisitos patrimoniales, legales y de idoneidad establecidos por norma antes de decidir si otorga la autorización. No obstante, Ronald Casana, representante del Colegio de Economistas de Lima, precisó que la presentación de la solicitud no garantiza la autorización. La SBS evaluará si la entidad cumple con las exigencias prudenciales para operar como financiera y, de ser necesario, podría solicitar un fortalecimiento patrimonial antes de otorgar la licencia, dijo.

Para Casana, esta operación representa una evolución natural para una cooperativa que ha mostrado un crecimiento sostenido en los últimos años. “Santa Isabel ha mantenido buenos indicadores financieros y un patrimonio sólido”, consideró al mencionar que la cooperativa, además, cuenta con una gerencia con experiencia en microfinanzas. Ello probablemente ha impulsado un proceso de conversión de Santa Isabel a financiera, sostuvo el economista.

La coopac, clasificada en el nivel 2A (con activos mayores a 600 UIT y menores o iguales a 32,200 UIT), reportó al cierre del 2025 una rentabilidad sobre el patrimonio (ROE) de 14.39%, provisiones por S/ 18.4 millones y una morosidad de 2.3%. La principal diferencia entre una cooperativa y una financiera radica en las fuentes de financiamiento y el alcance de sus operaciones, acotó Casana.

¿Qué implicaría que una cooperativa se convierta en financiera? Ronald Casana explicó que, a diferencia de las cooperativas, que solo captan depósitos de sus socios, una financiera puede recibir depósitos del público en general, ampliando así sus fuentes de fondeo. En el caso de la coopac Santa Isabel, una eventual transformación le permitiría diversificar su portafolio de préstamos: podría ofrecer más créditos de consumo e incluso emitir tarjetas de crédito, productos que mejorarían su rentabilidad al combinar financiamiento más barato con préstamos de mayor rendimiento.

La nueva financiera mantendría inicialmente el mismo enfoque de negocio que la coopac, concentrándose en créditos de consumo y financiamiento agrícola, para luego ampliar su oferta conforme consolide su operación, estimó el experto.

Un caso más avanzado es el de Kori Financiera, que en marzo obtuvo la autorización de organización de la SBS. Entre sus accionistas figura la cooperativa de ahorro y crédito Kori.

Casana también destacó una diferencia estructural clave: mientras en las cooperativas ciertas medidas requieren la aprobación de la asamblea de socios, en una financiera el directorio y la gerencia tienen mayor autonomía para abrir oficinas, lanzar productos o ejecutar planes de expansión. Esa estructura societaria les da mayor agilidad en la toma de decisiones.

Zulema Ramirez Huancayo linkedin

Economista de la Universidad de Piura. Actualmente se desempeña como redactor de Finanzas en Diario Gestión.

Leer artículo completo en gestion.pe →