El occidente de Colombia fue sacudido este lunes por un terremoto de magnitud 7,4 que dejó al menos 111 muertos, numerosos heridos y decenas de edificaciones colapsadas. El sismo, que ocurrió a las 7.34 a. m., hora local, tuvo su epicentro cerca de San José del Palmar, en el departamento del Chocó, y fue percibido en amplias regiones del país, así como en Ecuador, Panamá y Venezuela.

La zona más golpeada hasta el momento es el Eje Cafetero, con especial impacto en Risaralda, Valle del Cauca y Caldas. En Pereira, capital de Risaralda, se concentra una parte importante de las víctimas y los daños; su alcalde, Mauricio Salazar, calificó la situación como crítica y reportó a muchas personas lesionadas y otras atrapadas entre los escombros. En Cali, las autoridades contabilizaron más de 20 estructuras colapsadas con personas atrapadas, mientras que en Manizales los daños incluyeron el desprendimiento de una de las torres de la Catedral Basílica Metropolitana.

Mientras los equipos de emergencia despliegan labores de búsqueda de posibles sobrevivientes entre los escombros, las autoridades evalúan la magnitud total de la catástrofe. La cifra de fallecidos podría aumentar en las próximas horas a medida que avanzan las tareas de rescate en las zonas más afectadas por el movimiento telúrico.

Las autoridades despliegan equipos de rescate especializados y el presidente Abelardo de la Espriella. Foto: AFP.

Equipos de rescate buscan personas entre los escombros

Con el balance oficial de 111 fallecidos, 87 heridos, miles de viviendas averiadas o colapsadas y seis aeropuertos afectados, el presidente Abelardo de la Espriella suspendió su agenda y anunció que asumirá personalmente la coordinación de la respuesta. "He convocado un Puesto de Mando Unificado en la UNGRD, desde donde lideraré personalmente las acciones para atender a las comunidades del Chocó, el Eje Cafetero y todas las zonas afectadas", declaró el mandatario.

La magnitud del desastre llevó a las autoridades a desplegar equipos especializados de búsqueda y rescate en las zonas más afectadas. El Ejército movilizó cinco pelotones de soldados preparados para intervenir en estructuras colapsadas, acompañados de perros entrenados y equipos tecnológicos. El Gobierno instaló además un Puesto de Mando Unificado (PMU) para coordinar las operaciones de emergencia.

El vicepresidente José Manuel Restrepo señaló que las prioridades son proteger a la población, rescatar a quienes permanecen atrapados, atender a los heridos y llevar ayuda a las comunidades afectadas. "El apoyo internacional será clave para superar esta emergencia", afirmó.

Según se conoció, De la Espriella, junto con el Comité Nacional para el Manejo de Desastres y el gabinete ministerial, votó unánimemente por declarar emergencia por desastre nacional en todo el territorio.

Daños en ciudades y suspensión de vuelos

El sismo dejó daños estructurales en viviendas, edificios y otras instalaciones. En Manizales, el alcalde Jorge Eduardo Rojas reportó que más de una decena de edificios y más de 20 viviendas quedaron parcialmente destruidos, mientras que en Pereira se registraron afectaciones en el Aeropuerto Internacional Matecaña. La Aeronáutica Civil suspendió temporalmente las operaciones en varias terminales del occidente del país —Cali, Pereira, Manizales, Quibdó, Armenia, Cartago y Buenaventura— para evaluar los daños.

En Bogotá, cientos de personas salieron a las calles y varios edificios fueron evacuados por temor a nuevas sacudidas. El alcalde Carlos Galán indicó que, hasta el momento, los daños en la capital son principalmente grietas superficiales. El Servicio Geológico Colombiano registró luego una réplica de magnitud 4,6 con epicentro en Nóvita, Chocó, y las autoridades, que continúan inspeccionando las estructuras, advirtieron sobre la posibilidad de nuevos movimientos.

Chocó reporta daños graves

Aunque el epicentro estuvo en San José del Palmar, los efectos alcanzaron otras localidades del Chocó. La gobernadora Nubia Carolina Córdoba confirmó heridos y "daños graves en las edificaciones" en el departamento. En Quibdó, la capital, se reportaron estructuras afectadas y dificultades en las comunicaciones, además de cortes de electricidad y problemas con las redes de telefonía celular en varias comunidades. Una habitante de la región cafetera describió la intensidad del movimiento: "se sintió muy duro, durísimo, se cayeron cosas de la casa (...) los animales se asustaron mucho".

La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres descartó amenaza de tsunami en el Pacífico tras el sismo, mientras el balance de víctimas permanece abierto y podría elevarse conforme los equipos lleguen a las zonas más afectadas. En paralelo, la emergencia activó una ola de solidaridad internacional: Ecuador ofreció 47 rescatistas, perros especializados y equipos para apoyar las labores en los próximos días, mientras que México, Chile e Israel expresaron su respaldo. Estados Unidos también se sumó: el secretario de Estado, Marco Rubio, afirmó que la administración de Donald Trump está preparada para apoyar al pueblo colombiano y al Gobierno.

Para los peruanos en territorio colombiano, los consulados de Perú en Bogotá y Medellín activaron sus canales de emergencia. Hasta ahora, el Consulado del Perú en Bogotá reportó que no hay fallecidos ni heridos peruanos. Las tareas de rescate y evaluación de daños continúan en las zonas golpeadas por el terremoto de magnitud 7,4, que dejó al menos 111 muertos y motivó la declaratoria de desastre nacional.

Leer artículo completo en larepublica.pe →