Hernando Tavera, jefe institucional del Instituto Geofísico del Perú (IGP), descartó que los recientes terremotos en Venezuela y Colombia permitan anticipar un próximo evento sísmico en el país. En declaraciones a Canal N, el especialista afirmó que no existe una secuencia científica que determine el orden en que ocurrirán los movimientos telúricos en la región.

“Dicen: bueno, ocurrió en Venezuela, ahora en Colombia, el siguiente podría ser Perú. Sabemos científicamente que eso no sucede así”, señaló Tavera, quien recordó que Perú, Colombia, Venezuela, México y Japón integran el Cinturón de Fuego del Pacífico, una zona de alta actividad sísmica que mantiene expuesto al país, aunque sin posibilidad de precisar cuándo ni dónde será el siguiente.

El jefe del IGP también descartó que la ciencia pueda establecer con anticipación el lugar del próximo terremoto. “Si la Tierra para nosotros fuera una bola de cristal, sabríamos dónde van a ocurrir los próximos eventos sísmicos, para la ciencia eso no es posible”, aseveró.

Construcciones determinan el nivel de daños

En otro momento, Tavera señaló que la calidad de las edificaciones es uno de los principales factores que determina las consecuencias de un sismo, y puso como referencia el movimiento de magnitud 5,4 ocurrido el 18 de julio en Chupaca, Junín.

El especialista del IGP precisó que la percepción de una sacudida prolongada no equivale a la duración real del sismo. Sobre el caso de Colombia, aclaró que los cuatro minutos que algunas personas mencionaron corresponden al tiempo en que sintieron el movimiento, no a la ruptura del terreno. “Lo que se está comentando no es la duración del sismo. Lo que la gente debería comentar bien es: el suelo se sacudió por más de cuatro minutos, o cuatro minutos”, explicó. El tiempo de percepción depende de las condiciones del lugar y de la estructura en la que uno se encuentre: “El suelo se va a sacudir por más tiempo si yo estoy en un edificio alto a que si estoy en la calle, porque al edificio alto se suma la oscilación del edificio”, indicó. En esa línea, una persona en un edificio alto puede sentir el bamboleo por más tiempo debido a la oscilación propia de la estructura.

Respecto a los daños en la región, el funcionario advirtió que mientras no se mejore la calidad de las construcciones, los efectos seguirán siendo similares a los observados en los países vecinos: “Si no vemos la calidad de estas construcciones, pues siempre vamos a tener daños con las mismas características de los que estamos viendo en estos países vecinos”, subrayó. Según Indeci, el último sismo relevante dejó 407 viviendas destruidas y 738 con daños moderados, además de seis fallecidos, más de 70 heridos y cerca de 2.764 damnificados.

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