Ante el riesgo que representa el fenómeno El Niño, una startup peruana impulsada por UTEC Ventures desarrolló una solución tecnológica para vigilar ríos y quebradas. Se trata de Natek, que creó estaciones hidrológicas inteligentes capaces de operar en zonas sin acceso a energía o telecomunicaciones, gracias a paneles solares y redes celulares para transmitir datos.

El contexto es crítico: según la información proporcionada, 113 distritos del país presentan un riesgo muy alto ante inundaciones vinculadas a este fenómeno, con más de 4 millones de personas en riesgo. Frente a ese escenario, la tecnología combina sensores, cámaras y procesamiento de imágenes para obtener información sobre el nivel del agua, la velocidad superficial y el caudal, con datos que pueden convertirse en alertas para apoyar la vigilancia y la toma de decisiones.

Las estaciones de Natek utilizan sensores para medir el nivel del agua y cámaras que, mediante procesamiento de imágenes, permiten estimar la velocidad superficial y el caudal. Los datos son enviados a una plataforma digital en la que se puede observar la evolución del cauce, consultar registros anteriores y establecer alertas cuando se presentan variaciones importantes.

Estas estaciones combinan sensores y cámaras para medir el nivel del agua y caudales, enviando datos a una plataforma digital que emite alertas sobre cambios en el comportamiento de los cauces.

De esta manera, el monitoreo en tiempo real del comportamiento de los ríos y las quebradas se convierte en una herramienta clave para anticiparse a los desbordes, mejorando la vigilancia en zonas aisladas donde antes era difícil obtener información oportuna.

La utilidad de esta tecnología está ligada a la detección oportuna de cambios críticos en los cauces, aunque no permite anticipar por sí sola la ocurrencia de un huaico. La activación de una quebrada depende de la intensidad de las precipitaciones, las condiciones del terreno y la acumulación de materiales. Por ello, el monitoreo continuo complementa los pronósticos meteorológicos, los mapas de riesgo y los avisos oficiales con información obtenida directamente en el territorio.

El sistema identifica alteraciones en el comportamiento habitual de cada río o quebrada. A partir de umbrales definidos para cada punto de monitoreo, los datos pueden alertar sobre incrementos que requieren atención, permitiendo que autoridades, empresas u operadores verifiquen las condiciones del lugar. Los registros históricos también sirven para comparar la conducta de un cauce durante distintos episodios de lluvia y detectar variaciones con mayor rapidez.

La solución fue diseñada para operar incluso en zonas con difícil acceso a energía o telecomunicaciones. Las estaciones pueden abastecerse con paneles solares, transmitir información mediante redes celulares 3G o 4G y almacenar datos localmente cuando no existe cobertura.

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