La frase que Erika Muñoz le dedicó a Alberto Fujimori en un gimnasio marcó el inicio de una historia que terminó en matrimonio. “Chino, yo soy hincha a morir de tu viejo”, le dijo ella a Kenji Fujimori en su primer acercamiento, según recordó el exparlamentario en una entrevista con Cristian Rivero. Aquella declaración, que llamó su atención, ocurrió en 2009, cuando el hijo de Keiko Fujimori asistía a clases de spinning y atravesaba una etapa familiar especialmente tensa por el proceso judicial que acababa de comenzar contra su padre.
Ese vínculo, que se consolidó con los años, llevó a la pareja al matrimonio civil el 30 de junio de 2020. Pero antes de llegar a ese momento, Kenji atravesó uno de los periodos más difíciles de su vida: la depresión que enfrentó tras ser inhabilitado y salir del Congreso. El hermano de Keiko Fujimori sorprendió al revelar que llegó a aislarse de las noticias y de todo aquello relacionado con la política.
En medio de ese momento complicado, su esposa buscó que retomara poco a poco sus actividades cotidianas, una experiencia que el excongresista recordó con especial emoción. El exparlamentario destacó el importante papel que tuvo Erika Muñoz durante aquella etapa, en la que su apoyo fue fundamental para que pudiera salir adelante y superar la dura prueba que enfrentó después de su salida del Parlamento.
Kenji Fujimori contó que, tras su inhabilitación, quedó profundamente afectado y decidió aislarse de la política. “Me sacan del Congreso y estaba tirado de la cama y le digo: ‘A partir de ahora, cero noticias’”, recordó el excongresista. Fue entonces cuando Erika Muñoz, su esposa, tomó la iniciativa para ayudarlo a salir de ese estado y recuperar su rutina de a poco.
En medio de esa etapa, la cercanía que habían construido como matrimonio resultó clave. Según relató, Erika incluso le proponía ir al cine en horarios de mayor concurrencia, aunque él sentía vergüenza de encontrarse con otras personas. Durante esas salidas, algunos ciudadanos se acercaban para comentarle lo que había hecho por su padre, y Kenji consideró que esos momentos fueron parte de un proceso que le permitió enfrentar sus pensamientos negativos.
En la misma conversación, el exparlamentario también reveló un detalle íntimo de los inicios de su romance con Erika. Su primer beso fue inicialmente un ‘piquito’ y ocurrió en el departamento de su suegra, lugar al que ella lo llevó durante aquella etapa de acercamiento. Con el tiempo, ambos fortalecieron su relación hasta formalizar su matrimonio, mucho antes de que él quedara fuera del Congreso y decidiera apartarse de todo lo relacionado con su antigua actividad política.
Durante la entrevista, Kenji Fujimori destacó que su esposa fue un pilar en uno de los momentos más complejos de su vida, un periodo marcado por el aislamiento y las dificultades emocionales tras dejar el Parlamento. “Erika me ayuda a decantar esos pensamientos negativos y poco a poco va regresando el ‘Avenger’”, afirmó el excongresista, cuyas palabras reflejaron el valor de esa presencia en una etapa difícil. El exparlamentario también recordó que su relación con Erika, iniciada años atrás en un gimnasio, se convirtió en un soporte fundamental durante aquella época. Kenji reconoció que la compañía de Erika resultó clave para enfrentar la depresión, y resaltó cómo ese respaldo le permitió ir superando los pensamientos negativos que lo aquejaban.
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