El general EP (r) César Astudillo Salcedo ha decidido rodearse de excolegas del instituto castrense en el Ministerio del Interior. Desde que asumió el despacho como titular del sector, ha colocado en posiciones clave a exoficiales de extrema confianza con los que ha trabajado en su prolongada carrera. Las nuevas autoridades de la Secretaría General, la Dirección de Inteligencia y la Dirección de Gobierno de Interior son parte de ese grupo.
Hacía 12 años que un general del Ejército no asumía la cartera del Interior. El último fue el general EP en retiro Daniel Urresti Elera, entre junio de 2014 y febrero de 2015, durante el mandato del expresidente Ollanta Humala (2011-2017). Sin embargo, el nombramiento de Astudillo remite más al periodo del exmandatario Alberto Fujimori (1990-2000), cuando siete de sus ocho ministerios del Interior estuvieron a cargo de generales en retiro. Keiko Fujimori, como lo hizo su padre, decidió militarizar el sector con la designación de Astudillo.
El general Astudillo es reconocido por su participación en la guerra del Cenepa, el rescate de los rehenes de la residencia japonesa y las operaciones contraterroristas en el valle de los ríos Apurímac, Ene y Mantaro (Vraem). También ejerció como comandante general del Ejército y jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas (CCFFAA). No obstante, el sector del Ministerio del Interior es un terreno completamente diferente.
Según la teoría fujimorista, la presencia de un militar de alta graduación al frente del despacho del Interior tiene un efecto disuasivo. Bajo esa línea de pensamiento, Astudillo ha iniciado rápidamente el copamiento de las principales oficinas del sector con generales y coroneles con los que alguna vez trabajó durante su carrera militar.
Como se verá adelante, por los cargos en los que ha nombrado a oficiales de extrema confianza, Astudillo busca el control total del despacho con la anuencia de la jefa de Estado. Para ella, pese a las evidencias de lo contrario, los militares terminarán con el crimen en las calles y restablecerán la tranquilidad en las calles.
El coronel EP en retiro Luis Flores Alván, uno de los primeros nombramientos del general César Astudillo, asumió como jefe de la Dirección General de Inteligencia del Ministerio del Interior (DIGIMIN), un componente clave del Sistema de Inteligencia Nacional (SINA). La DIGIMIN dispone de equipos de seguimiento, observación y vigilancia, y entre sus unidades más activas figura la División de Búsqueda de Personas (DIVBUS), cuyos agentes —sorprendidos en algunas ocasiones espiando a políticos, empresarios y periodistas— capturan información sobre objetivos de alto valor, como prófugos de la justicia y cabecillas de bandas criminales que amenazan la seguridad del Estado.
Flores Alván, de 57 años y natural de Tarapoto, San Martín, pasó al retiro el 8 de noviembre de 2022, durante el gobierno del expresidente Pedro Castillo. Es un viejo conocido de Astudillo: en el 2018, mientras el general ejercía como comandante general del Ejército, Flores se desempeñaba como jefe del Batallón de Inteligencia de esa institución. En ese contexto, colaboradores eficaces lo señalaron como “los ojos y oídos” de Astudillo en la investigación por el robo de combustible. Según su testimonio, a pedido del general, el coronel se encargó de evitar que ese caso fuera conocido y difundido por la prensa. Astudillo, por su parte, afirma que la investigación en su contra fue archivada.
Para la secretaría general del Ministerio del Interior, Astudillo designó al general EP en retiro Carlos Díaz Dañino, una posición de suma importancia. Díaz, de 56 años y limeño de nacimiento, se hizo cargo del cargo en el 2025, durante la polémica gestión del exministro Juan Santiváñez Antúnez. Antes, había sido destituido como ministro de Defensa por el expresidente José María Balcázar, luego de ordenar la firma del contrato para la compra de aviones de combate F-16 Block 70, desobedeciendo al exmandatario, quien había anunciado que esa adquisición la haría el próximo gobierno.
Con los generales Astudillo y Díaz al frente, es muy probable que el mecanismo opaco continúe, con la anuencia de Keiko Fujimori, por supuesto. Díaz ha retornado como secretario general del Ministerio del Interior y tendrá autoridad sobre la Oficina General de Administración y Finanzas (OGAF), responsable de cuestionadas adquisiciones de chalecos antibalas, pistolas de puño, fusiles, rochabuses y un avión de transporte Antonov, entre otro equipamiento para la Policía Nacional.
Recientemente, la OGAF contrató con la empresa estatal Fábrica de Armas y Municiones del Ejército (FAME), mediante una operación comercial de intermediación para evitar la licitación y contratar a las empresas Industrias de Armas de Israel (IAI), que vendió fusiles de asalto Arad 5 y pistolas de puño Jericho.
También es trascendente el nombramiento del coronel EP en retiro César Quino Celi, designado como titular de la Dirección General de Gobierno Interior, entre cuyas misiones se encuentra la designación de los prefectos y subprefectos en todo el país. No se descarta que desde esa dirección se nombre a prefectos y subprefectos que pertenecieron a las Fuerzas Armadas, especialmente al Ejército, para garantizar lealtad al régimen fujimorista. El hermano de la expresidenta Dina Boluarte, Nicanor Boluarte Zegarra, fue señalado por colaboradores eficaces de haber influido en el nombramiento de prefectos y subprefectos, para ejercer el poder en el interior del país. El caso es conocido como “Los Waykis en la sombra”.
No es menor la importancia de la designación del coronel EP en retiro Jorge Bustamante Albújar como director de la Oficina General de Infraestructura del Ministerio del Interior. Como director de esa oficina, Bustamante conducirá, formulará y supervisará los proyectos de inversión y la ejecución de obras para el Ministerio Interior como complejos y comisarías para la Policía Nacional. En 2020, Bustamante fue jefe de Gabinete de Asesores del Ministerio de Defensa, en la gestión del general EP en retiro Walter Martos Ruíz, durante el gobierno del expresidente Martín Vizcarra. Y en 2026, actuó como viceministro de Políticas para la Defensa, en el ministerio del mismo nombre, durante el mandato del exjefe de Estado, José María Balcázar.
El general EP en retiro Jaime Malpica Lozada, otro oficial de confianza de César Astudillo, fue designado jefe de la Oficina de Seguridad y Defensa Nacional del Ministerio del Interior. Su labor se desarrollará en una coyuntura particular: deberá preparar las respuestas a emergencias y desastres naturales en coordinación con la Policía Nacional, justo en pleno desarrollo del fenómeno El Niño. No se descarta que en los próximos nombramientos Astudillo vuelva a recurrir a excolegas del Ejército para asegurar el control del sector.
La Dirección Nacional de Inteligencia (DINI) ha tenido una seguidilla de cambios en los últimos años. El cuatro de diciembre de 2022, el general EP en retiro Wilson Barrantes Mendoza fue designado titular del organismo, siendo el último del régimen del expresidente Pedro Castillo. A los pocos días, la entonces presidenta Dina Boluarte decidió reemplazarlo por el coronel EP en retiro Juan Carlos Liendo. Sin embargo, el cinco de enero de 2023, Liendo fue sustituido por el general PNP en retiro Roger Arista Perea.
Con el nombramiento del general EP en retiro Hugo Cornejo Valdivia, el Ejército ha recuperado el mandato de la DINI. Cornejo ya ocupó esa misma posición en 2020-2021. Su regreso al puesto se explica, entre otras razones, por su amistad con la familia de la presidenta Keiko Fujimori, de quien fue edecán de su padre, Alberto Fujimori.
Retorno. El general EP (r) Hugo Cornejo Valdivia es el nuevo jefe de la DINI. Foto: La República
Comentarios 0
Súmate a la conversación
Tu comentario es anónimo, pero para evitar bots necesitamos que te registres. Es gratis y toma 30 segundos.
Crear cuenta para comentar Ya tengo cuenta