La activista trans Azul Rojas Marín fue sentenciada a ocho años de prisión por el delito de organización criminal, tras quedar firme el fallo emitido en su contra. La Corte Suprema declaró inadmisible el recurso de casación presentado por su defensa, lo que selló la condena que inicialmente dictó un Juzgado Penal Colegiado de Trujillo y luego confirmó una Sala Penal de Apelaciones de La Libertad, según información difundida por Infobae, que tuvo acceso al expediente judicial.

Rojas fue detenida el jueves 6 de agosto en cumplimiento de una orden de captura. El proceso judicial le atribuyó haber integrado la organización criminal denominada Los causas siempre activos, grupo que, de acuerdo con la investigación, operaba en diferentes localidades de La Libertad y estaba vinculado a delitos como extorsión, robo, tenencia ilegal de armas y tráfico de drogas.

La activista había denunciado amenazas previas, ya que recientemente se ratificó la condena de 17 años de prisión efectiva por violación en su contra.

La activista Azul Rojas Marín fue condenada a ocho años de prisión por su participación en la organización criminal "Los causas siempre activos", según la Corte Suprema. El tribunal atribuyó a Rojas Marín haber brindado alojamiento en su vivienda a integrantes de la organización con el propósito de ocultarlos de las autoridades, así como haber colaborado con el almacenamiento de armas, municiones, teléfonos celulares y manuscritos relacionados con actividades extorsivas. Entre las pruebas valoradas por los magistrados figuran los objetos incautados durante el allanamiento de su domicilio, realizado en abril de 2019, cuando se hallaron teléfonos celulares, chips, dinero en efectivo, vouchers y manuscritos con contenido extorsivo. El fallo también consideró acreditado que la activista habría utilizado distintas líneas telefónicas para mantener comunicaciones vinculadas con las actividades de la organización criminal. En ese sentido, otro de los elementos tomados en cuenta fueron los registros de comunicaciones entre Rojas Marín y Walter Torres de la Cruz, alias 'Pelao', señalado como uno de los integrantes de la organización. Además, la sentencia valoró la declaración de una testigo que identificó como perteneciente a Rojas Marín un cuaderno con anotaciones que fue incautado durante la intervención policial. Los magistrados también se apoyaron en los manuscritos con contenido extorsivo encontrados en el allanamiento de 2019, junto con los demás objetos secuestrados, para sustentar la condena.

La detención de Azul Rojas Marín el 6 de agosto se produjo en cumplimiento de la orden derivada de la condena por organización criminal. Antes de llegar a esa instancia, la sentencia fue revisada por una Sala Penal de Apelaciones de La Libertad, que confirmó la decisión del juzgado colegiado; luego, la Corte Suprema declaró inadmisible el recurso de casación presentado por la defensa, con lo que la pena adquirió firmeza. El tribunal concluyó que los elementos evaluados, junto con el resto de las pruebas incorporadas al proceso, sustentaban la participación atribuida a Rojas Marín dentro de la organización.

La activista es conocida también por haber denunciado, hace 17 años, que fue víctima de violencia sexual y tortura por parte de agentes policiales. En aquel proceso, la justicia condenó a los policías involucrados por los delitos de tortura y violación sexual agravada. Rojas Marín ha cuestionado públicamente la actuación del sistema de justicia en ese caso y ha sostenido que las instituciones no respondieron adecuadamente frente a las agresiones que denunció.

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lr.pe

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