Para el exministro del Interior, Carlos Basombrío, el gobierno de Keiko Fujimori debe priorizar el sicariato y la extorsión, pero advierte que está tomando caminos equivocados que no generarían cambios reales. En diálogo con Trome, el exfuncionario señaló que, aunque es prematuro juzgar una gestión tan corta, ya se perciben señales preocupantes.

Una de ellas, dijo, fue el retroceso en la propuesta de facultades legislativas. “Me da la impresión de que los han hecho retroceder en cosas que ellos estaban proponiendo. Me parece desalentador que no haya una visión clara y que retrocedan tan fácil al primer ‘buuu’ que le hace la oposición, o también la gente”, sostuvo.

Otra decisión que le resulta difícil de aceptar es el salvoconducto otorgado a Bettsy Chávez. Basombrío la considera la principal responsable del golpe de Estado de Pedro Castillo, incluso por encima del propio expresidente. “Cuesta aceptar que se vaya como si nada hubiera pasado, huyendo de la justicia. Dicen que puede ser extraditada pero no lo creo, ya no la vamos a traer”, afirmó.

Consultado sobre si este hecho anticipa un posible indulto a Pedro Castillo, el exministro fue tajante: “Me parecería una barbaridad que dé el indulto. No hay ninguna razón que justifique darle un indulto a un golpista. No creo que ella haga eso. Si lo hace, debemos reaccionar con mucha energía”.

En cuanto a los constantes viajes de la presidenta al interior del país, Basombrío considera que en principio es un acierto porque muestra a una mujer activa, pero le recomendó cuidar sus promesas. “Eso le puede regresar como un bumerang”, advirtió, y puso como ejemplo el ofrecimiento a los damnificados de Junín de reconstruir sus viviendas en un breve plazo mediante obras por impuestos: “Eso no va a ocurrir. Los plazos en el sector público son largos”.

Carlos Basombrío asegura que las Fuerzas Armadas no van a solucionar la crisis de inseguridad. (Fotos: Jesús Saucedo @photo.gec)

Finalmente, el exministro cuestionó la falta de preparación de Fuerza Popular pese a sus años de trayectoria. Recordó que la lideresa busca la presidencia desde hace 15 años y que, en materia de lucha contra la corrupción, el gobierno ya cuenta con más de 10 ministros con investigaciones. “Hay que dar el ejemplo”, remarcó, y añadió que, pese a calificar las últimas décadas como “espantosas”, han designado a funcionarios “reciclados de los diferentes gobiernos”.

¿Qué otros errores o desaciertos ha cometido?

En su discurso inaugural ofreció obras públicas, que cualquier economista sabe que no lo puede cumplir, porque no hay presupuesto, gracias a su bancada, responsable de la medida populista de gastar en gasto corriente. Ofreció trenes por todas partes, obras gigantescas, pero no hay recursos.

‘BUEN MINISTRO DE ECONOMíA’

¿Hubo algún acierto?

Elegir a un magnífico ministro de Economía. Ha puesto a personas idóneas para ser miembros del Directorio del Banco Central de Reserva. Hay cosas positivas, pero lo veo por el lado de quienes van a gestionar la economía del país.

Si en algún momento ella te convoca, ¿aceptarías?

No, en ningún cargo. Además, yo tengo claro que ella jamás me llamaría, y yo jamás aceptaría. Yo soy muy independiente. Yo ya cumplí, fui viceministro y ministro. Siendo honesto, no trabajaría con ningún gobierno.

¿Respaldas la propuesta de que las Fuerzas Armadas lideren la lucha contra el sicariato y la extorsión?

Lamentablemente, la señora Fujimori ha optado por un camino que es absolutamente inviable, que es creer que las Fuerzas Armadas se pueden ocupar de todos los temas de seguridad en el país.

¿No se les debería otorgar el control en un Estado de emergencia?

Están haciendo la misma estrategia que empezó Castillo y que fracasó con él, con Boluarte, con Jerí y Balcázar. Hay una incomprensión tan grave del problema que me preocupa. ¿Qué cambia con que estén a cargo los militares?

Carlos Basombrío afirmó que Bettsy Chávez 'es la artífice del golpe de estado y no se puede ir como si nada hubiese pasado'. (Fotos: Jesús Saucedo @photo.gec)

¿Tampoco respaldas que tengan el control y orden de los penales?

Los militares no saben de penales. Ellos tienen otro tipo de educación y formación. No hay tantos militares.

¿Qué otra propuesta sería inviable?

Cuando la señora Fujimori dijo que iban a poner un militar en cada vehículo de transporte. Solo en Lima hay 26 mil de esos vehículos. ¿Va a haber 26 mil militares en los buses? No va a alcanzar, así ellos dejen de hacer todas sus funciones.

Entonces, ¿tampoco alcanzaría para poner militares en las fronteras?

Eso lo dijo el ministro de Defensa, que quería quedar bien. ¿Sabe cuántos kilómetros tiene nuestra frontera? En Tumbes, que es la frontera más chiquitita, hay casi 150 pasos ilegales. Ellos han ofrecido que los militares también se van a ocupar de eso. ¿De dónde van a salir? Todo es un ‘engaña muchachos’ terrible.

GABINETE CUESTIONADO

Hablando del ministro de Defensa (Rafael Belaunde), ¿qué opinas de esa designación?

“Chamba es chamba”, ironiza Basombrío sobre Roberto Sánchez, a quien describe como un personaje que “no existe” y que “medró, creció de la teta, del sombrero de Castillo”. En su lectura, el excandidato presidencial aceptó un cargo de asesor en su propia bancada pese a haber estado a punto de ganar la presidencia, lo que para el analista evidencia una falta total de dignidad personal: “Si puede vivir de la teta del Estado, hay que hacerlo, así sea la teta más chiquita”. Sobre el liderazgo de Sánchez en Juntos por el Perú, sentencia: “Punto. Si él hubiera ido diciendo ‘yo soy Sánchez y voten por mí’, hubiera sacado cuatro votos. Quien existe es Castillo, quien ha puesto, además, a su familia en el Congreso”.

Carlos Basombrío en entrevista con Trome.(Fotos: Jesús Saucedo @photo.gec)

Las críticas del exministro también alcanzan a otras designaciones del nuevo gabinete. La elección de César Astudillo en el Ministerio del Interior le parece un error de fondo: al ser un general del Ejército, considera que el mensaje que se transmite a la Policía es “ustedes no sirven”. Aunque aclara que no tiene una opinión ni positiva ni negativa de Astudillo porque no conoce su historia, sostiene que en esa cartera debió nombrarse a un civil o a un policía. Sobre el premier Luis Galarreta, advierte que arrastra “investigaciones bien serias” y que, aunque ello no implica que sea culpable, “mientras tanto mejor que no sea ministro” para que la lucha contra la corrupción sea consistente.

La designación de Alberto Beingolea en Cultura tampoco le resulta comprensible. Lo reconoce como “un hombre muy inteligente, muy valioso en el deporte en particular”, pero subraya que no se debía poner al frente de esa cartera a alguien que “recién va a conocer el tema, porque no lo conoce, como es obvio”. En esa misma línea, califica como un error el nombramiento en Defensa de un adversario político que “se regaló”, alguien que no tenía vinculación alguna con el sector y que aceptó el cargo como quien no tiene trabajo: “entonces yo me voy contigo a la primera que aparezca”.

En el plano internacional, Basombrío cuestiona al canciller Carlos Espá por el desbalance que genera en las relaciones del Perú. Recuerda que China es el principal socio comercial e inversor del país, mientras que Estados Unidos es el otro gran socio económico, y advierte que Espá, por su paso por la embajada estadounidense, no está manteniendo el equilibrio necesario con el gigante asiático.

La otra figura política es Jorge Nieto, y Basombrío le asigna un rol muy importante: el fiel de la balanza. Sus votos pueden inclinar un resultado hacia la izquierda o hacia la derecha, tal y como se vio en las elecciones en ambas cámaras del Congreso. Según el analista, Nieto dijo con claridad que no quería que Keiko Fujimori tuviera las presidencias de las cámaras, porque si ya controlas el Ejecutivo, el Legislativo y tienes influencia en el Tribunal Constitucional y en la Junta Nacional de Justicia, era conveniente que la oposición esté allí. Sin embargo, Fuerza Popular logró la presidencia en el Senado.

“Porque tuvieron que, y eso fue bien feo también, comprar a una congresista con sabe Dios qué, para que cambie su voto y traicione a su bancada. Más allá de que sea de Juntos por el Perú, es bien feo que se venda así”, sostiene Basombrío, quien antes había afirmado: “Una parte lo son claramente. No estoy dando una opinión, estoy dando cuenta de hechos objetivos. Creo que además ni ellos se atreven a negarlo”.

Roberto Sánchez. (Foto: Cesar Campos/@photp.gec)

PING PONG POLÍTICO

En su balance sobre el futuro de distintas figuras políticas en el eventual gobierno de Keiko Fujimori, Basombrío anticipa que Roberto Sánchez irá desapareciendo de la escena paulatinamente, mientras que Jorge Nieto tendrá un rol clave como fiel de la balanza. Sobre Ricardo Belmont, dice que él mismo declaró estar enfermo y cree que no va a llegar al fin del gobierno de Keiko Fujimori. De Alfonso López-Chau, opina que tiene “sus luces y sus sombras”.

Para el analista, Rafael López Aliaga es un “tramposo de quinta” y espera que acabe allí su vida política, mientras que Vladimir Cerrón es “otro que debe ser erradicado de la política peruana”. Antauro Humala, en cambio, va a tratar de figurar y será siempre una amenaza, aunque no cree que sea tan fuerte como él mismo cree. De César Tito Rojas, sostiene que “es una vergüenza que esté en el Congreso”, y de Iber Maraví, que es peor que Tito Rojas porque él sí hizo ataques terroristas a propia mano.

Betssy Chávez, según Basombrío, debería estar en la cárcel y no feliz en México, mientras que Pedro Castillo va a seguir en la cárcel. Sobre Alejandro Toledo, cree que lo van a indultar, y de César Acuña dice que, si no lo meten a la cárcel por alguna circunstancia, va a desaparecer de la vida política.

Leer artículo completo en trome.com →