Un taxista por aplicativo fue víctima de una emboscada en la urbanización Huáscar, en el límite entre Santa Anita y El Agustino, cuando acudió a un punto de recojo durante la tarde del miércoles. Lo que parecía un servicio más terminó convertido en un ataque coordinado: dos sujetos subieron a la unidad como pasajeros y, en cuestión de segundos, otros integrantes del grupo aparecieron desde distintos puntos y rodearon el auto para impedir que el conductor continuara su recorrido.
Las cámaras de seguridad registraron el despliegue de los implicados. Cercado por los atacantes, el trabajador activó la alarma del vehículo y comenzó a tocar la bocina para alertar a los vecinos ante el peligro. En medio de la confusión, encontró una oportunidad para salir de la unidad: bajó rápidamente y corrió llevándose la llave del contacto, una decisión que resultó determinante para impedir que los delincuentes se apropiaran del automóvil. El conductor logró escapar y evitar que los asaltantes se llevaran su vehículo.
Al no poder arrancar el vehículo, los delincuentes que habían tendido la trampa del falso pasajero se vieron obligados a desistir de su objetivo. Sin otra opción, abandonaron la unidad en plena vía y escaparon a pie, no sin antes apoderarse del celular del taxista, quien se alejó del lugar para ponerse a salvo mientras los sujetos huían.
Fue entonces cuando los vecinos de la urbanización Huáscar decidieron organizarse para resguardar el automóvil. La unidad quedó bajo la protección de los residentes hasta que el propietario pudo regresar y recuperarla, evitando así que el robo se consumara por completo.
El punto de operaciones de estos asaltantes sería, según los propios habitantes, la obra inconclusa de un parque cercano. Los vecinos aseguran que ese espacio, con trabajos pendientes y elementos que permiten que personas ajenas permanezcan ocultas, se habría convertido en una guarida para esconderse y preparar sus atracos.
Hartos de esta situación, los moradores tomaron cartas en el asunto y retiraron la malla que cubría el lugar. “Todos los vecinos nos hemos juntado y hemos tirado los palos y las mallas que han estado cubriendo esta zona”, declaró uno de los residentes, quien además reclamó a las autoridades municipales que culminen la remodelación del parque.
Los pobladores también advirtieron que los robos bajo la modalidad del falso pasajero se han vuelto recurrentes en el sector. Por ello, pidieron que se refuerce la vigilancia y el patrullaje preventivo en las calles colindantes.
La preocupación entre los conductores que prestan servicios de transporte por aplicativo en esta zona limítrofe de Santa Anita llevó a los residentes a exigir una mayor presencia de agentes de Serenazgo. El ataque, que quedó registrado en las cámaras de seguridad, muestra a los sujetos llegando al lugar, rodeando el vehículo y participando en el asalto contra el taxista. Las imágenes ya fueron puestas a disposición de las autoridades.
Este caso vuelve a poner el foco en la modalidad que emplean los delincuentes para atacar a los conductores: solicitan servicios de taxi fingiendo ser pasajeros y, una vez que el vehículo se detiene, proceden a la agresión. El trabajador logró salvar su auto al llevarse la llave, un detalle que evitó que los asaltantes pudieran huir con la unidad.
Los vecinos de la zona esperan que el material audiovisual permita identificar a los responsables y que la presencia del Serenazgo disuada nuevos ataques contra quienes llegan a trabajar en esta área limítrofe de Santa Anita.
Comentarios 0
Súmate a la conversación
Tu comentario es anónimo, pero para evitar bots necesitamos que te registres. Es gratis y toma 30 segundos.
Crear cuenta para comentar Ya tengo cuenta