La intervención ocurrió el 7 de marzo de 2025 en la barbería “Elegance” de Lambayeque. Aquel día, los efectivos de la Policía Nacional del Perú (PNP) Oscar Javier Ch. V. y Walter S. S. ingresaron al local y acusaron al encargado de poseer cocaína, exigiéndole S/5.000 para no formalizar la denuncia. Según la investigación, lograron obtener S/2.000 antes de retirarse del lugar.

Por estos hechos, ambos agentes policiales fueron condenados a cinco años y seis meses de prisión efectiva por el delito de cohecho pasivo propio en el ejercicio de la función policial. La sentencia se alcanzó mediante terminación anticipada, un mecanismo impulsado por el Tercer Despacho de la Fiscalía Provincial Especializada en Delitos de Corrupción de Funcionarios de Lambayeque.

Además de la pena privativa de la libertad, Oscar Javier Ch. V. y Walter S. S. recibieron cuatro años de inhabilitación para ejercer cargos públicos. En el ámbito civil, deberán pagar S/16.000 en concepto de reparación, lo que equivale a S/8.000 por cada uno de los sentenciados.

La investigación reveló que los agentes exigieron S/5.000 al encargado de la barbería tras acusarlo de poseer cocaína, obteniendo S/2.000 antes de retirarse.

La madre del agraviado logró conseguir parte del dinero exigido y entregó S/2.000 a los efectivos, quienes advirtieron que regresarían después por el saldo pendiente. Antes de marcharse, obligaron al encargado y a su madre a bajar del vehículo. El fiscal Julio César Pilco Goñas dirigió las diligencias que permitieron establecer los hechos por los que ambos policías fueron condenados.

Todo comenzó cuando los agentes llegaron al establecimiento durante la tarde y registraron a Manuel Namuche, encargado del local, a quien le quitaron el dinero que llevaba consigo. Luego habrían asegurado el lugar, interrumpido el suministro eléctrico y desconectado el sistema de videovigilancia antes de dirigirse al baño. Allí encontraron un paquete que, según los policías, contenía cocaína. Tras pesar la supuesta sustancia, le advirtieron que podía recibir una condena de hasta 20 años de prisión, perder su carrera y alejarse de su hija. En ese contexto, le pidieron S/5.000 para “solucionar el problema”.

Ante esa exigencia, el agraviado pudo comunicarse con su madre, quien acudió con parte del monto solicitado. La investigación fiscal determinó que ambos efectivos fueron sentenciados a más de cinco años de cárcel por sembrar droga al barbero y exigirle el dinero.

lr.pe

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