Hoy el Estadio Nacional vuelve a ser el centro de atención, algo que no ocurría hace años con un duelo como el de Sport Boys-Alianza Lima. Lo he dicho siempre y no lo oculto: soy rosado hasta los huesos, al rojo, al mango. Esta camiseta es mi bobo y jamás le fui infiel. Como yo, miles de chalacos bajarán a la calle José Díaz porque esta noche pinta, y pinta bien. Es una corazonada que se sostiene en gente de peso y recorrido que empareja la cancha. No hablaré de tácticas ni de nombres ni de pastillitas motivadoras: el que se ponga la gloriosa rosada debe dejar la piel en el campo.

El man del Callao es distinto: leal, sentimental, callejero, salamero, alegre, bonachón, de avance y gerente del aire. El partido pica y toca ser protagonista. Sí, señores.

Ese ‘pillo’ se las da de pulpo, hambriento y ve todo como negocio. Se cree el más vivo y hábil, se vende de parachoque de sus jefes y pega sin importarle las críticas con tal de conservar poder. Aunque frenó su incursión en la política porque un mal paso lo manda directo a su ‘río’, ahora busca manejo y ‘producción’ colocando a sus allegados en cargos públicos del deporte. Lo tengo recontra volteado: es cuestión de tiempo para que reciba su patadita en el popó, porque siempre hace la del Chavo. Así es la cosa.

Su cotización en las pichangas se ha venido en caída y su imagen se ha ido por un tubo. Después que lo cogotearon en el piso y quedó como mancazo, lo manguean en Lima y provincias. Antes pedía como el GOAT del Fútbol 7, pero ahora las flaquitas lo han bloqueado de sus contactos y ha perdido el encanto. Su celular ya no recibe ni llamadas de Claro ni de promociones. De agradable, un vacilón y jodido, ha pasado a sanazo. Nooooooooo...

En cada rincón hay sopletes, largadores y buchones agazapados. Dizque en un club grande varios trabajadores le cuentan todo a los dueños, por eso la ‘Mosca’ cierra el vestuario porque no quiere que se filtre ni mela. El DT ya los tiene identificados y en cualquier momento los parcha y mete puñete, porque le han contado que lo maletean parejo. El profe es antiguo, es caminante y los escanea en one. Con los traidores no hay arreglo, no se negocia. Más pallares con tallarines. Ayayayay... Me voy, soy fuga.

EL ‘RATÓN’ PERDIÓ POR NOCAUT en la vereda de un barrio. Los soplones están en cada rincón, pero el que perdió el encanto fue él: de agradable, un vacilón y jodido, ha pasado a sanazo. Su celular ya no recibe ni llamadas de Claro ni de promociones, y las flaquitas lo han bloqueado de sus contactos. Antes pedía como el GOAT del Fútbol 7, pero después que lo cogotearon en el piso y quedó como mancazo, lo manguean en Lima y provincias. Nooooooooo...

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