Natalia Oreiro y Gael García Bernal protagonizan 'Nada entre los dos', una comedia romántica sobre el amor y las segundas oportunidades. "La vida nunca termina de resolverse". Esa frase resume el espíritu de *Nada entre los dos*, la nueva película de Juan Taratuto que ya está disponible en HBO Max y que, tras su paso por los cines, reúne por primera vez en pantalla a Natalia Oreiro y Gael García Bernal. La historia sigue a Guillermo y Mechi, dos ejecutivos que durante un viaje de trabajo descubren que, detrás de sus matrimonios, sus carreras y la aparente estabilidad de sus vidas, todavía existen preguntas que nunca llegaron a responder. Lejos de las fórmulas tradicionales de la comedia romántica, la cinta explora las dudas, los silencios y las decisiones que atraviesan a dos adultos que, sin buscarlo, terminan cuestionando el rumbo de sus propias vidas. En conversación con RPP, la actriz uruguaya y el director hablaron sobre la química que surgió entre los protagonistas y las reflexiones que deja una historia que invita a mirar el amor desde un lugar más honesto y menos idealizado. Para Oreiro, el personaje de Mechi encarna una sensación muy contemporánea: la de haber alcanzado todo aquello que alguna vez se deseó y, aun así, descubrir que quedan preguntas por responder. "Cuando conseguís ese trabajo que querías, te enamorás, tenés una familia y construís una casa, decís: '¿Y ahora qué?'", reflexiona la actriz, y añade: "Creo que uno todo el tiempo tiene que estar haciendo cosas, porque si deja de tener deseos y sueños, hay algo que se muere lentamente". Esa búsqueda, explica Oreiro, también alcanza a las relaciones de pareja. "Cuando uno siente que ya está, que pasaron muchos años y que las cosas cambiaron, pero tampoco es del todo feliz, se acostumbra a esa cotidianeidad. El deseo desaparece", sostiene. La actriz considera que esa tensión convierte a *Nada entre los dos* en una historia profundamente actual, porque retrata a personas que aparentemente ya tienen la vida resuelta, pero aún necesitan redescubrir quiénes son. La película, protagonizada por Natalia Oreiro y Gael García Bernal, está disponible exclusivamente en HBO Max.

La relación entre Mechi y Guillermo, los personajes que interpretan Natalia Oreiro y Gael García Bernal en Nada entre los dos, se construyó con una naturalidad que la actriz describe como espontánea desde el primer encuentro. Durante la entrevista, Oreiro bromea al recordar qué pensó al conocer al actor mexicano: "Es muy entrador. Tiene una sonrisa maravillosa. Es una persona que sonríe y se ilumina el lugar donde está. Creo que con eso conquista todo", dice entre risas.

Gael García Bernal da vida a Guillermo, un ejecutivo que inicia una conexión inesperada con Mechi y replantea su presente.

Gael García Bernal da vida a Guillermo, un ejecutivo que inicia una conexión inesperada con Mechi y replantea su presente.Fuente: Cimarrón Cine / Concreto Films / Particular Crowd

En la película, sin embargo, lo primero que Mechi le comenta a Guillermo al verlo es: "Qué buen cutis tiene este mexicano". Oreiro admite, entre bromas, que en realidad quería decir otra cosa, pero el director no se lo permitió. La anécdota resume la complicidad que ambos desarrollaron durante el rodaje y que luego terminó trasladándose a la pantalla.

Esa conexión entre los protagonistas es uno de los mayores aciertos del filme. Para Oreiro, la historia propone además una reflexión sobre la necesidad de escucharse a uno mismo antes de seguir viviendo en automático. "Lo más triste es decir: 'No soy la persona que soñé que quería ser'. En ese punto creo que la película identifica mucho, al menos desde el punto de vista femenino. La peor traición que uno puede hacerse es a una misma", afirma.

Natalia Oreiro interpreta a Mechi, una ejecutiva que cuestiona su vida y redescubre sus deseos durante un viaje de trabajo.

Natalia Oreiro interpreta a Mechi, una ejecutiva que cuestiona su vida y redescubre sus deseos durante un viaje de trabajo.Fuente: Cimarrón Cine / Concreto Films / Particular Crowd

El punto de partida de Nada entre los dos parece casual: un pequeño sismo obliga a Mechi y Guillermo a abandonar sus habitaciones en medio de la noche. Ese instante termina convirtiéndose en el detonante de una transformación mucho más profunda, aunque para el director Juan Taratuto nunca existió la intención de convertir ese terremoto en una metáfora deliberada. "Coincidencia absoluta. Pero evidentemente, a partir de ese momento empiezan a dispararse las vidas de ambos y ese encuentro comienza a cambiar la manera en que viven", explica.

A partir de allí, Taratuto construye una película donde los silencios tienen tanto peso como las conversaciones. "Eso arranca por el guion y termina en el montaje, pero en el medio lo más importante es el trabajo con los actores, poder transmitirles el color de cada escena, su cadencia. Después ellos proponen cosas y uno descubre que muchas veces una mirada o un pequeño gesto cuentan lo mismo de una manera mucho más orgánica y profunda", sostiene.

“Yo creo que nadie sabe nada, que no hay nada que saber; hay que sentir. Cuando creés que ya lo sabés, la vida te pone algo delante y te das cuenta de que no tenés las herramientas suficientes”, reflexiona Natalia Oreiro al cierre de la conversación, cuando el diálogo vuelve inevitablemente al eje que atraviesa toda la película: el amor. Para la actriz, Nada entre los dos recuerda que nadie deja realmente de aprender sobre los vínculos, incluso cuando cree haber encontrado todas las respuestas.

Ni Mechi ni Guillermo, sus personajes, llegan a ese viaje buscando transformar sus vidas sentimentales. “Ellos no van a ese encuentro de trabajo para tener una respuesta a sus vidas amorosas. De hecho, creo que no las encuentran, pero sí se permiten sentirse libres, sentirse más conectados, más genuinos. ¿Por qué no permitirte también volver a elegir o cambiar?”, sostiene la actriz, quien describe que el encuentro termina obligándolos a escucharse de nuevo.

La historia gira alrededor de una conexión inesperada entre dos personas casadas, pero Oreiro insiste en que la película evita juzgar a sus personajes o plantear respuestas cerradas. Por el contrario, propone observarlos en un momento de sus vidas donde ambos necesitan volver a escucharse. “Ella quizás se permite, porque está en otro país, porque nadie la conoce y no tiene esa mirada crítica que muchas veces pesa más sobre las mujeres, ser libre por un par de días y descubrir qué le pasa a ella como mujer”, explica.

Esa mirada también fue compartida por Juan Taratuto durante el proceso creativo. Para el director, el objetivo nunca fue contar una historia de infidelidad, sino hablar de personas que atraviesan una etapa de transformación. “Hoy tener un socio como HBO Max permite hacer películas que quizá no son la clásica comedia romántica o la clásica historia de amor, sino que tienen una búsqueda un poquito más profunda, que era justamente lo que queríamos hacer”, explica.

Juan Taratuto dirige 'Nada entre los dos', tras películas como 'Un novio para mi mujer' y 'No sos vos, soy yo'.

Juan Taratuto dirige 'Nada entre los dos', tras películas como 'Un novio para mi mujer' y 'No sos vos, soy yo'.Fuente: Cimarrón Cine / Concreto Films / Particular Crowd

Para Taratuto, el cine también necesita recuperar el valor de aquello que no se dice. “Cada vez tengo más la sensación de que hay tanta contaminación visual y auditiva que lo que termina impregnando es el tiempo en silencio, la mirada o el momento. Muchas veces la voz termina siendo solamente un sonido que ya no comunica”, reflexiona.

Con las actuaciones de Natalia Oreiro y Gael García Bernal, 'Nada entre los dos' ya está disponible en exclusiva en HBO Max.

Con las actuaciones de Natalia Oreiro y Gael García Bernal, 'Nada entre los dos' ya está disponible en exclusiva en HBO Max.Fuente: Cimarrón Cine / Concreto Films / Particular Crowd

La película no busca imponer una única manera de vivir el amor ni de tomar decisiones. Como señala Taratuto, "también podés fantasear con otra cosa, probarla y darte cuenta de que no era eso. Y volver a elegir lo anterior".

La propuesta es justamente esa: recordar que, aun cuando uno siente que ya cumplió todos sus sueños y que la vida está resuelta, siempre queda espacio para mirar hacia adentro y replantearse el camino. ¿Qué pasa cuando crees que lo tienes todo y, sin embargo, algo no encaja? Nada entre los dos no pretende dar una respuesta definitiva a esa inquietud, pero sí invita a detenerse y considerar que la posibilidad de volver a elegir nunca desaparece.

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