El último miércoles venció el plazo para que los candidatos a las Elecciones Regionales y Municipales de 2026 (ERM2026) presentaran su renuncia, y el saldo ha dejado al descubierto una posible maniobra política. Según el Instituto Aklla, hay 63 listas donde el postulante a alcalde dimitió y quien figura como primer regidor es el burgomaestre elegido en 2022.

La especialista en derecho electoral Silvia Guevara explicó a Correo que esta ola de renuncias responde a un patrón deliberado. “Lo que denotan las renuncias de las cabezas de lista es una clara intención de evadir y de incumplir con la prohibición constitucional”, opinó. En esa línea, añadió: “Uno puede sospechar que la intención es apañar a un alcalde a reelegirse y, en esa medida, hay una responsabilidad compartida por parte de su organización política”.

Si los Jurados Electorales Especiales (JEE) y el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) aceptan esas renuncias, los postulantes podrían retornar al sillón municipal, configurando una reelección encubierta. Entre los casos más representativos figuran el alcalde de Independencia, Alfredo Reynaga, quien asumiría la candidatura de Somos Perú; el alcalde de Lurín, Juan Marticorena, que encabezaría la lista de APP; y el exalcalde de Lima, Rafael López-Aliaga, quien podría volver a la Municipalidad Metropolitana por Renovación Popular tras la renuncia de Luis Rubio.

La radiografía de los casos muestra que Somos Perú concentra el mayor número con 13, seguido de Alianza para el Progreso (APP) con 12 y Renovación Popular (RP) con siete. En total, estas tres organizaciones reúnen 32 de los 63 casos identificados, poco más de la mitad del universo analizado. Para Guevara, este modus operandi evidencia una responsabilidad compartida entre los partidos y los propios alcaldes que buscan perpetuarse en el cargo.

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