El fútbol ugandés está de luto. David Owori, capitán del SC Villa y miembro de la selección nacional, murió el miércoles en Kampala tras ser atacado por hombres no identificados, según confirmó su propio club. El centrocampista de 27 años, que había regresado al equipo en 2023 para una segunda etapa, sucumbió a sus heridas en un centro médico de la capital ugandesa.

El ataque ocurrió alrededor de las 20.00 hora local (17.00 GMT del martes) cerca de su domicilio, cuando Owori "sufrió una emboscada a manos de unos delincuentes", declaró a medios locales el portavoz del club, Asan Kasingye. Las heridas que recibió en el asalto, que las autoridades investigan como un presunto intento de robo, ponían en riesgo su vida y finalmente le causaron la muerte.

"El SC Villa Football Club lamenta profundamente confirmar el fallecimiento de su capitán, David Owori, tras un brutal ataque perpetrado por individuos desconocidos", señaló la institución en un comunicado oficial, en el que se comprometió a "acompañar a la familia y garantizar que David reciba una despedida digna". El club describió al futbolista como "un jugador valioso, un líder y un verdadero servidor del deporte, cuya pérdida es profundamente sentida tanto por el club como por la nación".

En el mismo pronunciamiento, el SC Villa hizo un llamado a las autoridades: "Instamos a las agencias de seguridad y a las fuerzas del orden competentes a que persigan, detengan y lleven ante la Justicia con carácter urgente a los autores de este crimen atroz".

La Federación de Asociaciones de Fútbol de Uganda (FUFA) también expresó su pesar por la muerte de Owori. "David no era sólo un futbolista. Era tanto un líder como una fuente de inspiración para toda una generación (...) Hemos perdido a un hijo, a un líder y a una estrella. Su luz, tanto dentro como fuera del campo, nunca será olvidada", destacó el ente rector del fútbol ugandés.

Owori, quien era capitán de uno de los principales clubes del país, tuvo un paso por el fútbol europeo antes de volver al SC Villa. Durante dos años en el extranjero, jugó en el español Vélez CF, de la cuarta división, y en el sueco Utsiktens BK, hasta que en 2023 regresó al club donde se formó y del que terminó siendo su líder dentro y fuera de la cancha.

La ola de reacciones por el asesinato de David Owori no se limitó a las redes sociales, donde decenas de usuarios ugandeses expresaron su dolor y su indignación por la alta criminalidad que azota las calles de Kampala. El Parlamento de Uganda también se sumó a los homenajes y guardó un minuto de silencio este miércoles en memoria del futbolista. En esa sesión, el vicepresidente de la cámara, Thomas Tayebwa, demandó que "se llevan a cabo investigaciones exhaustivas, que se haga justicia para la familia y que el Gobierno revise los problemas de seguridad más amplios que afectan a muchos ugandeses".

El caso de Owori no es aislado. En junio pasado, otra figura del deporte ugandés, el rugbier Sydney Gongodyo, fue asaltado y asesinado en la capital tras ser acusado falsamente de un robo. Ante esta seguidilla de hechos violentos, el estatal Consejo Nacional del Deporte (NCS) de Uganda publicó un mensaje en la red social X en el que señaló que "lamentablemente, el deporte ugandés se ha visto golpeado últimamente por muchas tragedias de este tipo". El organismo, además, exigió "justicia" y planteó la necesidad de buscar "una solución duradera".

El club de Owori, SC Villa, confirmó el deceso a través de un comunicado oficial. En el texto, la institución expresó "profundo dolor" por la "prematura partida" de su capitán, quien venía recibiendo atención médica en la clínica Case Clinic después de ser atacado por presuntos delincuentes. "Nuestras más sentidas condolencias y oraciones están con su familia", agregó el club, que despidió al jugador con un mensaje final: "Descansa en paz, capitán".

El ataque ocurrió en Kampala, la capital de Uganda, y ha provocado una ola de conmoción en el país. David Owori, reconocido futbolista ugandés, perdió la vida tras ser agredido en la ciudad. Las autoridades locales han iniciado una investigación para esclarecer los hechos y dar con los responsables del ataque. La noticia ha generado un profundo pesar en la comunidad deportiva, que lamenta la pérdida de un deportista que era considerado un referente en su disciplina. Owori era un jugador destacado, admirado por su talento y carisma dentro y fuera de las canchas. Su muerte deja un vacío irreparable en el fútbol de Uganda y enciende las alarmas sobre la violencia en la región. Mientras tanto, sus seguidores y colegas han expresado sus condolencias a través de las redes sociales, exigiendo justicia por su muerte. La policía continúa con las pesquisas para determinar las circunstancias exactas del ataque y capturar a los culpables.

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