El Índice de Precios al Consumidor (IPC) promedio de los últimos 12 meses en Lima Metropolitana se fijó en 1.51% al cierre del 2025, según informó el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI). Con este resultado, la inflación anual alcanzó su menor nivel en ocho años, pues no registraba una cifra tan baja desde el 2017, cuando cerró en 1.36%.

El dato se ubicó dentro del rango meta del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), que es de entre 1% y 3%. Además, fue incluso menor a lo que proyectaban las expectativas macroeconómicas del BCRP de noviembre: los analistas económicos y el sistema financiero anticipaban una inflación de entre 1.65% y 1.85%, mientras que las empresas no financieras esperaban un aumento del IPC a 2%.

En los años previos, entre el 2018 y el 2024, la variación anual de los precios en la capital fluctuó entre 1.90% y 8.46%.

La inflación cerró el 2025 con su menor nivel en ocho años. (Fuente: INEI)

¿Qué explicó la inflación del 2025?

Para el economista y director de Phase Consultores, Juan Carlos Odar, la dinámica responde a una combinación de factores externos e internos que aliviaron la presión sobre los bolsillos de los ciudadanos. “Esto básicamente se debió a una corrección de precios de alimentos, de combustibles y de manera indirecta también por el efecto que ha tenido las tarifas de electricidad, todo en un contexto en el que el tipo de cambio ha tenido una de las mayores bajas de su historia”, comentó a Gestión.

La demanda tampoco crecía de forma acelerada, lo que se sumó al escenario y permitió mantener los precios bajo control, indicó. En la medición del IPC, el INEI tomó en cuenta las variaciones de costos en distintas categorías de compra: mientras unas bajaron, otras subieron con fuerza durante el año pasado.

Entre las caídas más notorias estuvieron Alojamiento, agua, electricidad, gas y otros combustibles (-2.34%) y Comunicaciones (-1.53%). La reducción de la inflación se explicó en parte por los reajustes de electricidad residencial, que en promedio bajó 8.2% gracias a las rebajas tarifarias durante casi todos los meses del 2025 por una actualización de los componentes de generación, transmisión y distribución eléctrica que fueron a la baja. También se redujeron los combustibles para el hogar: el gas natural por red para la vivienda (-10.4%) y el gas propano doméstico (-6.3%), por la caída de la cotización del petróleo; el alquiler de departamentos en edificio fue 0.4% más bajo por un menor precio del dólar.

El Índice de Precios al Consumidor (IPC) promedio de los últimos 12 meses en Lima Metropolitana se fijó en 1.51%.

En el otro extremo, en los últimos 12 meses subieron con mayor fuerza Educación (4.03%), Restaurantes y hoteles (2.70%), Bienes y servicios diversos (2.68%) y Muebles, artículos para el hogar y la conservación ordinaria del hogar (2.48%). La categoría de mayor peso, Alimentos y bebidas no alcohólicas, solo creció 1.68% entre enero y diciembre del año pasado.

El INEI reportó que, solo en diciembre de 2025, el IPC de Lima Metropolitana registró una ligera alza de 0.24%. Durante ese mes, los rubros de Alimentos y bebidas no alcohólicas (-0.11%) y comunicaciones (-0.07%) retrocedieron, aunque el resto de categorías presentó incrementos que fluctuaron entre 0.06% y 1.57%. El mayor aumento se dio en Transporte, impulsado por la demanda estacional del servicio hacia fin de año; en tanto, no se reportaron alzas en los combustibles para vehículos.

Para la medición de la inflación se tuvieron en cuenta las variaciones en los costos de diferentes categorías de compra. (Imagen: INEI)

Para el 2026, Odar sostuvo que las perspectivas apuntan a una inflación ligeramente superior a la del año pasado, aunque alineada con el rango meta del BCRP. El especialista explicó que la economía atraviesa una fase expansiva del ciclo económico, impulsada por la inversión privada, lo que generará una mayor dinámica de precios sin que ello signifique un desborde. “Es probable que tengamos una inflación bien cercana a ese 2%, algo más alta que el año pasado, porque ya esa presión a la baja de combustibles, de alimentos e incluso el tipo de cambio que venía bajando ya no estaría replicándose”, añadió. De esta manera, la presión a la baja que venían ejerciendo los combustibles, los alimentos y el tipo de cambio dejaría de replicarse en el nuevo año.

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