Lejos de reflejar una limitación industrial, la decisión de Perú de exportar café en grano verde responde a una estrategia comercial centrada en las preferencias de los compradores internacionales. Así lo explicó Claudia Solano, gerenta de Agroexportaciones de ADEX, en diálogo con Gestión.
“La exportación del grano verde da la posibilidad de hacer el tostado en destino y, con ello, hacer blends, que son mezclas de diferentes orígenes o de diferentes notas sensoriales”, señaló Solano, quien agregó que “hay un grupo de cafeterías que priorizan generar el proceso de tostado con base en las preferencias. A algunos en el mercado les interesa un tostado fuerte; a otros, un tostado suave”.
La versatilidad es otro de los argumentos que esgrime la vocera del gremio exportador. “Al exportarlo como grano verde, hay opción de decidir hacer, por ejemplo, un lote de un tostado suave, un lote de un tostado medio y un lote de un tostado estándar. [...] Hay versatilidad y se puede experimentar”, precisó.
Las cifras respaldan esta modalidad de comercio. En 2025, el café sin tostar ni descafeinar representó el 99.87% del total de granos exportados, con envíos que alcanzaron los US$ 1,796′5 millones. Eso significó un crecimiento de 63% en valor y de 2% en volumen respecto del año previo.
“No es que Perú esté desactualizado con el tema. Al contrario, está aprovechando una ventaja”, remarcó Solano, quien también mencionó que el país apuesta por una articulación público-privada para cumplir las exigencias de los mercados internacionales e incorporar un elemento adicional: el storytelling.
La apuesta por el café verde no descuida el frente interno. En esa línea, el Pasaporte del Café Peruano busca que los consumidores recorran cafeterías de especialidad y validen la experiencia con un sello; la edición de invierno ya está vigente e incluye a 41 negocios de Lima y Callao. La expectativa es alta: el consumo local ronda los 1.7 kilogramos por persona al año.
Detrás de la exportación del grano sin tostar hay, según el entrevistado, un proceso que va más allá de la cosecha: “El grano no se cosecha y se exporta. Para llegar verde tiene que haber un proceso primario de limpieza, de retiro del pergamino (la primera cáscara), de asegurar que no provenga de zonas deforestadas, que pueda ser orgánico, que su trazabilidad no tenga impacto en el medioambiente”. Ese relato, sumado a la sostenibilidad y la trazabilidad, es lo que el mercado internacional sí valora y percibe.
“El tema de sostenibilidad es importante, el de trazabilidad también; pero además importa contar la historia detrás del café. Estamos hablando de más de 250,000 familias cafetaleras en 16 regiones de producción. Más del 90% son pequeños productores que tienen de 1 a 5 hectáreas”, añadió. Por eso, sostuvo, hay un trabajo de narrativa cuyo valor resulta visible ante los ojos del mercado externo.
El dato: ADEX precisó que, entre enero y mayo de 2026, los envíos de café peruano sumaron US$ 229.3 millones, un crecimiento de 29% frente a los US$ 177.4 millones del mismo periodo del año previo.
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