La mayor anomalía térmica del litoral peruano se registró en San José, Lambayeque, con 5.4 °C por encima de los valores históricos, seguida de Chicama, en La Libertad, con 5 °C. En tanto, Tumbes, Paita, Chimbote y Huacho presentan anomalías cercanas a 4 °C, mientras que en el Callao el incremento alcanza los 4.6 °C, según lo reportado.

En este contexto, la temperatura superficial del mar frente a la costa peruana presenta anomalías de hasta 5.4 °C por encima de los valores habituales, mientras que en algunas zonas del litoral las temperaturas del aire han llegado a estar entre 7 y 8 °C por encima de lo normal.

El vocero del Enfen, Luis Vásquez, explicó a la agencia Andina que el mar peruano no se calienta de forma uniforme, pues intervienen diferentes factores naturales. “La composición de la masa de agua es diferente en unas zonas; los perfiles de la costa, que condicionan la circulación; y la activación del viento hacen que la temperatura sea variable de un lugar a otro”, indicó.

El especialista señaló que, a todo esto, se suma una variación térmica constante, donde siempre hace más calor en el norte que en el sur, y la temperatura es menor en alta mar que cerca de la costa. Sobre este patrón, asociado a El Niño, las temperaturas aumentan de manera diferente según la zona.

El calentamiento no se limita a la superficie. En la zona norte se han registrado anomalías de hasta 6 °C en los primeros 50 metros de profundidad, y superiores a 1 °C entre los 150 y 200 metros. Debido a ese calentamiento en profundidad, el océano demora en enfriarse, y según los pronósticos del Enfen, El Niño seguirá evolucionando y se prolongará hasta abril de 2027, con un predominio de magnitud fuerte.

“Hay un contacto directo con la parte atmosférica: el calor se transmite del océano a la atmósfera y de la atmósfera al océano. Como el océano está caliente, le está dando energía a la atmósfera, que es mucho más dinámica y donde los cambios son mucho más rápidos”, añadió Vásquez. El especialista señaló que el paso de una onda Kelvin cálida prevista para julio generó un nuevo aumento de la anomalía térmica, la cual había descendido ligeramente antes. Este impacto se inicia en el norte y se propaga hacia el sur perdiendo energía, y una activación reciente de vientos reduce un poco la anomalía, sin afectar de forma significativa el calor acumulado en el océano.

La tendencia reciente, precisó, ha sido desigual: en San José la anomalía sigue aumentando, en Paita ha disminuido, en Chicama ha aumentado levemente y en el Callao se mantiene relativamente estable, entre 4 y 5 °C.

En cuanto a las lluvias, Vásquez precisó que su impacto por ahora es limitado porque todavía no es temporada, aunque ya se reportaron lloviznas ligadas a la humedad atmosférica que generaron problemas en distritos como Villa El Salvador. Para el vocero, estas precipitaciones ligeras también dejan en evidencia la falta de planificación en las construcciones, pues un evento de magnitud pequeña no debería causar los daños recientemente observados.

De cara a agosto y septiembre, proyectó que el calentamiento empezará con magnitud fuerte y con efecto aún acotado de lluvias en gran parte del litoral, salvo episodios esporádicos o intensos concentrados en el norte. En paralelo, señaló que la pesca de anchoveta continuará afectada, ya que el recurso permanece en aguas profundas o migró hacia el sur al no hallar un hábitat adecuado.

La mayor anomalía del litoral se registró en San José, en Lambayeque, seguido de Chicama en La Libertad, Tumbes, Paita, entre otras zonas. Foto: Difusión

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