La llegada del papa León XIV al Perú en noviembre no solo representa su retorno al país donde desarrolló gran parte de su labor pastoral, sino que revive una de sus posturas más firmes frente a la política local. En 2017, cuando todavía se desempeñaba como obispo de Chiclayo, Robert Prevost pidió públicamente que Alberto Fujimori ofreciera un perdón "auténtico" y explícito a los familiares de las víctimas de las masacres de Barrios Altos y La Cantuta, luego de que el exmandatario recibiera el indulto y emitiera disculpas "genéricas".

Ese episodio cobró relevancia nuevamente tras confirmarse la visita apostólica del santo padre, que en esta ocasión será recibido por la presidenta Keiko Fujimori, hija del fallecido exmandatario. El encuentro inevitablemente remite a las declaraciones que Prevost formuló hace casi una década, cuando cuestionó que el indulto no estuviera acompañado de un reconocimiento directo a las víctimas.

El ahora papa León XIV siempre mantuvo una postura crítica con los políticos peruanos.

La postura crítica del entonces obispo de Chiclayo contrasta con el contexto actual: el papa León XIV llegará al Perú en noviembre de 2026 para realizar una visita apostólica que incluirá cuatro ciudades, y será recibido por la mandataria Keiko Fujimori, cuya gestión coincide con el regreso del religioso al país.

La postura de Robert Prevost, hoy papa León XIV, quedó clara en diciembre de 2017, cuando el entonces presidente Pedro Pablo Kuczynski otorgó el indulto humanitario a Alberto Fujimori. En ese escenario, el religioso consideró insuficientes las disculpas del exmandatario, pues no reconocían directamente las graves violaciones a los derechos humanos por las que fue condenado. “Alberto Fujimori pidió perdón en una forma genérica. (...) Tal vez sería mucho más eficaz pedir perdón más expresamente por algunas de las grandes injusticias que fueron cometidas y por las cuales fue juzgado y sentenciado. Hay que pedir perdón y reconocer por medio de un auténtico diálogo con la verdad que el dolor de muchas familias hasta ahora sigue muy fuerte”, manifestó entonces quien ahora ocupa el trono de San Pedro.

Aquellas declaraciones no eran aisladas: reflejaban una línea constante del entonces obispo de Chiclayo, cuyo ministerio se distinguió por una actitud crítica hacia la clase política y por subrayar la necesidad de verdad, justicia y reconciliación. Esa misma ciudad, donde desarrolló gran parte de su labor pastoral y forjó un vínculo estrecho con la comunidad católica, es hoy una de las plazas que espera su regreso. La confirmación del viaje del pontífice ha despertado expectativa en varias regiones del país, y la antigua sede de su obispado figura entre las más entusiasmadas con la visita apostólica que realizará en noviembre de 2026.

En Lambayeque, el anuncio ha despertado entusiasmo entre los fieles, que consideran la visita como un acontecimiento histórico. Las autoridades regionales y locales ya iniciaron los preparativos para recibir a miles de peregrinos y visitantes nacionales y extranjeros que participarán en las actividades del pontífice. Para muchos chiclayanos, el regreso de Robert Prevost representa el retorno del obispo que acompañó durante años a la comunidad y que ahora volverá al país convertido en el papa León XIV.

La visita tendrá además un fuerte componente simbólico: será la primera vez que León XIV regrese al Perú como máxima autoridad de la Iglesia católica, y lo hará con Keiko Fujimori como presidenta de la República. Tras conocerse la fecha oficial del viaje, la mandataria expresó su bienvenida al santo padre a través de sus redes sociales. "Su llegada será un momento de encuentro para nuestra fe y un mensaje de esperanza para nuestro país", escribió.

lr.pe

Chiclayo se prepara para recibir a su exobispo

El entusiasmo por el regreso del sumo pontífice también se siente en Chiclayo, donde la noticia fue recibida con especial emoción. Los fieles lambayecanos ven en esta visita un hecho sin precedentes, mientras que las autoridades ya coordinan la logística para recibir a los miles de peregrinos que llegarán desde distintas partes del país y del extranjero para participar en las actividades del papa.

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