La madrugada de este martes, el suboficial de tercera Antony Tupayachi Velázquez fue hallado sin vida en la urbanización Mariscal Gamarra, en el cercado de Cusco. El efectivo, que prestaba servicios en la Sección de Investigación de la comisaría de Calca, cayó desde un desnivel de aproximadamente cinco metros en una zona que carece de barandas de seguridad, según las primeras investigaciones de la Policía Nacional del Perú.

El impacto contra la superficie de concreto le provocó un traumatismo en la cabeza con abundante sangrado, lesiones que habrían causado su fallecimiento. De manera preliminar, la PNP maneja como principal hipótesis una caída accidental, aunque las diligencias continúan y no se descartan otras posibilidades, como un presunto asalto previo o que el agente haya estado bajo los efectos del alcohol.

Los exámenes médico-legales determinarán si hubo consumo de alcohol previo al deceso del suboficial PNP. Los resultados ayudarán a esclarecer las circunstancias que llevaron a su trágico fallecimiento, mientras los peritajes serán determinantes para definir si la caída fue accidental o si existieron otros factores.

El suboficial cayó en una zona sin barandas y sufrió un fuerte traumatismo en la cabeza. Las investigaciones continúan para esclarecer las circunstancias del tragedia.

Las autoridades aún no han determinado las circunstancias exactas del hecho y la Policía investiga la muerte del efectivo, cuyo caso permanece en investigación para esclarecer lo ocurrido en la zona sin protección donde transitaba la víctima.

El general PNP Virgilio Velásquez, jefe de la Región Policial Cusco, precisó que los exámenes médico-legales dispuestos por las autoridades permitirán establecer si el suboficial había consumido bebidas alcohólicas antes del accidente. Estos análisis formarán parte de las pruebas para reconstruir lo ocurrido, y sus resultados se conocerán en los próximos días, con el fin de determinar si la muerte fue consecuencia de una caída accidental o si intervinieron otros factores.

La investigación permanece abierta y todas las hipótesis continúan siendo evaluadas, entre ellas la versión de un posible asalto. Dicha posibilidad surgió luego de que el padre del efectivo indicara que su hijo se comunicó con él minutos antes del incidente, aunque esa información todavía debe ser corroborada. De acuerdo con los datos preliminares, el suboficial aparentemente se dirigía a su centro de trabajo cuando ocurrió la caída al desnivel sin barandas en Mariscal Gamarra.

Velásquez también recordó que el reglamento de la Policía Nacional prohíbe que los efectivos se presenten a laborar en estado de ebriedad, por lo que los peritajes serán clave para esclarecer los hechos y definir las responsabilidades correspondientes.

Leer artículo completo en larepublica.pe →