La Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS) modificó las normas del Fondo de Seguro de Depósitos (FSD), el "colchón de dinero" que se utiliza para devolver los ahorros de los clientes cuando una entidad financiera entra en quiebra, por ejemplo. El nuevo esquema permitirá reducir o aumentar los aportes que realizan bancos, cajas y financieras al Fondo, dependiendo de cuánto dinero tenga acumulado.
Hasta ahora, las entidades financieras hacían aportes periódicos (primas) al Fondo de Seguro de Depósito de acuerdo con su nivel de riesgo. La nueva resolución de la SBS añade un nuevo criterio: también tomará en cuenta cuánto dinero tiene guardado el fondo. Si cuenta con recursos suficientes para afrontar una eventual crisis, las entidades podrán aportar menos; si esos recursos disminuyen, volverán a realizar aportes mayores.
Para ello, la SBS estableció que el Fondo deberá mantener un ratio de reserva objetivo de entre 8% y 10% respecto del total de depósitos asegurados del sistema financiero. Si el Fondo se mantiene dentro de ese rango, los aportes de las entidades podrán reducirse; si cae por debajo, volverán a incrementarse.
¿Qué significa que los depósitos estén asegurados? Los depósitos asegurados son los ahorros que están protegidos por el Fondo de Seguro de Depósitos. Esto significa que, si un banco, caja o financiera miembro del Fondo deja de operar y entra en liquidación, el Fondo devuelve el dinero a los clientes hasta un monto máximo establecido. Actualmente, ese límite es de S/122.000 por depositante y por entidad financiera, monto vigente para el trimestre comprendido entre junio y agosto de 2026. La cobertura se actualiza cada tres meses.
La protección alcanza a productos como cuentas de ahorro, cuentas corrientes, depósitos a plazo fijo y depósitos por Compensación por Tiempo de Servicios (CTS), incluyendo los intereses generados.
La resolución de la SBS no altera el monto máximo de cobertura del Fondo de Seguro de Depósitos ni los derechos de los ahorristas; lo que se modifica es el mecanismo de financiamiento. Así, si una persona mantiene S/70.000 en un banco miembro del Fondo, la totalidad de ese dinero está protegida. En cambio, con S/170.000 en la misma entidad, el Fondo solo considera asegurados S/122.000, mientras que los S/48.000 restantes quedan fuera de la cobertura.
Es sobre el total de esos depósitos asegurados —el dinero que el Fondo tendría que devolver si una entidad financiera deja de operar— que la SBS calculará el nuevo nivel de recursos que debe mantener el Fondo. En función de ello, definirá si los bancos, cajas y financieras deben aumentar o reducir sus aportes. La SBS explicó que el objetivo es alinear el financiamiento con prácticas internacionales, estableciendo una meta de recursos que garantice su sostenibilidad y ajuste los aportes según la fortaleza financiera que alcance el propio Fondo.
La SBS también precisó que la reducción de aportes se aplicará de manera automática y no requerirá trámite alguno por parte de las entidades financieras. "El ajuste responde a la evolución del fondo y a su capacidad para cubrir contingencias", señaló el ente regulador. Este mecanismo busca aliviar la carga operativa de bancos y cajas municipales, que actualmente destinan un porcentaje de sus utilidades al Fondo de Seguro de Depósitos.
La medida, que entrará en vigencia una vez que el fondo alcance el umbral establecido, beneficiará a más de 40 instituciones supervisadas. Además, la SBS enfatizó que el cambio no afectará la protección de los ahorristas, pues el fondo mantendrá un nivel de cobertura adecuado. "Los depósitos de los clientes siguen plenamente garantizados", agregó el regulador, en un comunicado difundido este martes.
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