El siniestro Vladimiro Montesinos ya cumplió su condena de 25 años de prisión por el caso Barrios Altos, según lee Este Búho en un conocido portal. Su defensa ha lanzado una estrategia para lograr su libertad y sacarlo del penal de máxima seguridad de la Base Naval del Callao, pero la verdad es que tiene otros casos pendientes y su liberación podría recién darse después del 2030.

El tristemente célebre ‘Doc’ ya tiene 81 años y, aunque es increíble las vueltas que da la vida, lo más probable es que muera en prisión. Un hombre que tuvo el poder del Perú en las sombras, pero cuyo tiempo en el poder tiene pasajes increíbles y hasta delirantes, como su fuga a las islas Galápagos, en Ecuador, en el velero Karisma, que fuera de propiedad de José Lizier, quien se encargó de ayudarlo a escapar.

Paradójicamente, fue el fallecido operador de los diarios ‘chicha’ de la época de Alberto Fujimori, Augusto Bresani, quien resentido escribió un libro donde hizo sorprendentes revelaciones: ‘Ocaso y persecución’. Bresani habló con gente que participó directamente de la segunda fuga del ‘Doc’, sobre todo con José Lizier, el dueño del Karisma.

Como se sabe, en su primera fuga, Fujimori le entrega a Montesinos ¡¡15 millones de dólares!! como pago de CTS y le consigue asilo en Panamá. Este viaja en avión con su ‘Gatita’ Jackeline y un reducido grupo de seguridad. Sin embargo, en Panamá, la oposición, enterada de la presencia del siniestro y corrupto personaje, organiza protestas y ‘La Prensa’, en primera plana, tituló ‘¡¡Llegó la rata y Panamá es la cloaca!!’. Su presencia desestabilizó al gobierno panameño y fue invitado a retirarse. El ‘Doc’ regresó a Lima y viajó a Pisco, y sus compinches le organizaron otra fuga.

La travesía en el velero Karisma duró cuatro días, y en ese tiempo Lizier pudo ver al verdadero Montesinos: un hombre encerrado en su camarote, vomitando y planeando cómo quitarse la vida. Todo comenzó cuando los incondicionales del ‘Doc’ lo trasladaron a La Punta y conminaron a José Lizier para que los llevara hasta ¡Argentina! Augusto Bresani cuenta que Lizier les dijo: ‘Ustedes están locos, en este barco nunca llegaríamos. Nos moriríamos por las temperaturas bajo cero’. La respuesta fue una amenaza: ‘Sabemos a qué hora tus hijos van al colegio’. Y, por último, le hicieron una tenebrosa advertencia: ‘Pepe, Túllume fue el que le dio el tiro de gracia al ‘Árabe’ en la Embajada de Japón’. Luego, uno de ellos gritó ‘¡¡Ya, carajo, nos vamos para Galápagos y ni intente dejarnos en el camino, porque usted va con nosotros hasta el final!!’.

Lizier se sorprendió cuando entró un hombre con una peluca y gorro: “Era Montesinos y estaba acompañado de una mujer, Alicia Carranza, su ‘masajista’, pues su ‘Gatita’ lo había abandonado”. El ‘capitán’ del barco rememora un hecho dramático: “Era de noche y Montesinos se acercó a la borda. Intenta lanzarse, pero Lizier lo agarra de la correa. ‘¡Doctor, tranquilícese!’. ‘¡Déjame, déjame. El Chino me quiere matar!’ Se pone a llorar. ‘¡El Chino nos ha traicionado!’”.

Después hablaba solo de Jackeline. ‘Jackie es una de esas mujeres insaciables’, rememoraba mirando el mar abierto. Luego, de su teléfono satelital, la llamaba, gritaba, imploraba”. Bresani escribe lo que le contó Lizier: “En el camarote de Montesinos se escuchaba como un murmullo. ‘Gatita, esto va a pasar, todo volverá a ser igual... no me hagas esto’. Al principio era un suave coloquio... luego, más áspero y agresivo: ‘No seas estúpida, esto es obra de mis enemigos políticos’, pero ella le tiraba el teléfono”.

En el camarote del velero Karisma, aquel que un día fue el hombre más poderoso del país se mostró como lo que verdaderamente era: un guiñapo humano. Ahora está encerrado junto al ‘Monstruo’, y ese fue uno de los secretos que guardó. Apago el televisor.

Leer artículo completo en trome.com →