La hipotonicidad, conocida como síndrome del muñeco de trapo, se manifiesta cuando los músculos del lactante presentan flacidez o debilidad, con escasa resistencia al movimiento pasivo y una laxitud articular extrema. En otras palabras, es una ‘debilidad muscular’ que impide que el niño cumpla la secuencia normal del desarrollo motor.

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Durante el control del niño sano se evalúa ese desarrollo: a los 2 meses el lactante ya mantiene la cabeza; entre los 6 y 7 meses logra sentarse solo; y a los 10 meses gatea y empieza a pararse agarrado. El niño hipotónico no alcanza estos hitos.

Las causas son múltiples: un parto difícil con hipoxia cerebral en el recién nacido, síndrome de Down, parálisis cerebral, infecciones congénitas, enfermedades metabólicas o musculares, y malnutrición.

Por eso, el diagnóstico precoz y una evaluación adecuada resultan claves para iniciar a tiempo la terapia, que incluye fisioterapia y terapia ocupacional.

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