La petrolera estatal Petroperú registró una utilidad neta de US$ 121 millones a junio de este año, según los estados financieros revisados por Gestión. El resultado contrasta con la pérdida de US$ 278 millones que la empresa reportó en el mismo periodo del año anterior. Pese a la mejora, el capital de trabajo, que financia las operaciones diarias como la compra de crudo, continúa en terreno negativo, aunque cada vez menos “hundido”.
El resultado positivo responde a tres factores. El primero fue la tendencia alcista de los precios internacionales del crudo y sus derivados, que entre marzo y mayo permitió la realización de inventarios de productos terminados con mayores márgenes entre los precios del crudo y los productos. Según datos del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), el precio promedio del petróleo empezó a subir rápidamente en marzo (US$ 91 el barril) y superó los US$ 100 en abril y mayo. En junio, en cambio, comenzó a descender (US$ 85) y entre el 1 y el 22 de julio se ubicó incluso por debajo de los US$ 80.
El segundo factor fue la reducción de los gastos de operación, ventas y generales. Esto se explica principalmente por el menor registro de gastos en los lotes petroleros, considerando la finalización de los contratos de licencia temporales de los Lotes I y VI, así como por menores gastos de transporte de combustibles acordes con el nivel de ventas, menores gastos de servicios de mantenimiento y reparación, y un menor consumo de productos de petróleo debido al menor volumen procesado.
En contraste, la empresa estatal enfrentó al menos siete factores que impactaron negativamente sus cuentas. Uno de ellos fue la menor producción de diésel de bajo azufre y Turbo A1, debido a los problemas de liquidez que afectaron el normal suministro de crudo para su procesamiento y a las paradas programadas de algunas unidades para su mantenimiento. A ello se sumó un menor volumen de ventas de combustibles y especialidades, principalmente en productos como diésel y gasoholes/gasolinas, considerando la menor disponibilidad de la producción, como consecuencia de la falta de liquidez que viene atravesando la empresa. También pesaron los gastos fijos del oleoducto, sin la respectiva generación de ingresos por servicio de transporte de crudo.
Factores negativos para Petroperú
En el plano financiero, el Impuesto a la Renta Diferido (IRD) resultó desfavorable por -US$ 16 millones, que corresponde principalmente al IRD generado por la fluctuación del tipo de cambio que afecta a las partidas no monetarias (principalmente los bienes de propiedad, planta y equipo), debido a que la compañía tributa el Impuesto a la Renta en una moneda distinta (soles) a la de su moneda funcional (US$). Además, se registró una provisión de Impuesto a la Renta corriente de US$ 20 millones a junio de 2026, derivado de la utilidad tributaria de S/ 253 millones, después de compensar pérdidas acumuladas.
Los mayores gastos financieros netos alcanzaron los US$ 23 millones, derivado principalmente del registro de intereses del periodo enero a junio, por cinco procesos con Sunat por Impuesto al Rodaje correspondiente a los años 2019 al 2023. Finalmente, se efectuó una provisión de US$ 24 millones en “Otros gastos”, por registro de multa interpuesta por proceso sancionador de OEFA, que corresponde a infracciones vinculadas a compromisos socioambientales de los años 2019 al 2021. Cabe recordar que, pese a estos resultados adversos, los tres factores positivos previamente señalados —entre ellos la mayor contribución de lotes petroleros al resultado neto y Ebitda, debido a incremento de ventas de crudo en los Lote X y Z-69— lograron inclinar la balanza a favor de la utilidad.
El capital de trabajo sigue “en rojo”
La petrolera estatal aún no logra salir del terreno negativo en su capital de trabajo, la herramienta que le permite financiar sus operaciones diarias. A junio de este año, ese indicador cerró en -US$ 1,427 millones, una mejora frente a los -US$ 2,030 millones registrados en junio 2025.
Esa reducción del déficit se explica, en parte, por la reestructuración de la deuda de S/ 3,750 millones (unos US$ 1,000 millones) que Petroperú mantiene con el Banco de la Nación. Tras la firma de una adenda en agosto 2025, el pago del principal se postergó hasta diciembre 2028 y los intereses se cancelarán mensualmente, lo que permitió trasladar ese pasivo al largo plazo. La comparación con diciembre 2025, en tanto, mejoró porque la deuda con Cesce también volvió al largo plazo.
Salidas que llaman la atención
En ese escenario, fuentes allegadas a la empresa recordaron que, tal como informó este diario, mediante el Acuerdo de Directorio N° 081-2026-PP se decidió retirar la confianza a Luis Morales García como gerente corporativo de finanzas, con cese de la relación laboral el 30 de julio. Días antes, el 21 de julio, también fue desvinculado José Manuel Rodríguez, quien había sido gerente general en el tramo final del año pasado y, tras dejar ese cargo, volvió a la jefatura de Relaciones Laborales en la Gerencia de Recursos Humanos. Rodríguez, además, había liderado parte del proceso de reducción y optimización de gastos en la compañía.
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