El Equipo Global de Investigación y Análisis (GReAT) de Kaspersky ha puesto el foco en una nueva campaña de ciberataques que mantiene en alerta a organismos estatales, entidades diplomáticas y empresas desarrolladoras de software a nivel mundial. Se trata de StrikeShark, una modalidad que emplea un malware hasta ahora no documentado, bautizado como SharkLoader, con el que los atacantes logran infiltrarse de manera sigilosa en sus objetivos.

Uno de los aspectos que más preocupa a los investigadores es el método de engaño utilizado: los delincuentes despliegan instaladores falsos que imitan herramientas legítimas como Google Update o Cisco AnyConnect. De esta forma, convencen a los usuarios de ejecutar el archivo sin sospechar, y una vez abierto, el supuesto instalador activa SharkLoader e inicia la cadena de infección. El peritaje también reveló que la campaña empleó documentos PDF como parte de ese proceso para inducir a las víctimas a descargar software aparentemente legítimo.

Hasta el momento se desconoce el origen de StrikeShark y no se le atribuye a ningún grupo conocido de Amenazas Persistentes Avanzadas (APT). En su etapa final, el malware despliega e inicia la ejecución de Cobalt Strike Beacon, una herramienta legítima para pruebas de penetración, con la que los atacantes establecen comunicación con los sistemas vulnerados. Eso les permite desplazarse dentro de la red, superar pruebas de reconocimiento y extraer información confidencial.

María Isabel Manjarrez, analista de Seguridad para América Latina en el GReAT de Kaspersky, sostiene que StrikeShark revela la evolución de las ciberamenazas, dado que los delincuentes combinan herramientas de ataque ampliamente disponibles con malware desarrollado a la medida y técnicas sofisticadas para evadir los mecanismos de detección. Ante este panorama, la firma de seguridad insta a las organizaciones a implementar medidas urgentes para reducir riesgos frente a estas amenazas silenciosas.

Carlos Enrique Medina Ormeño, senior manager de IndraMind Cybersecurity, advierte que el error más común es pensar que solo las grandes organizaciones son blanco de ataques. “Otro error frecuente es creer que solo las grandes organizaciones son un objetivo. Hoy los ataques son altamente automatizados y buscan cualquier sistema vulnerable, sin distinguir tamaño o sector”, menciona a Gestión. El desafío actual, añade, va más allá del rubro, aunque sectores como servicios financieros, energía, minería, telecomunicaciones, manufactura, salud y el sector público ya enfrentan un escenario de amenazas cada vez más complejo.

Expertos en ciberseguridad recomiendan actualizar sistemas y reforzar los controles de acceso para evitar que malware como SharkLoader comprometa la operación de las empresas. Foto: Magnific.com

Según el especialista, no basta con incorporar una tecnología específica ni reaccionar después del incidente, pues muchos de los casos se originan en aspectos clave: activos expuestos sin protección adecuada —como servidores Microsoft Exchange, Microsoft SharePoint y Openfire—, vulnerabilidades conocidas que no se corrigen a tiempo, configuraciones inseguras y controles de acceso insuficientes.

En ese contexto, recuerda que solo en Perú se han reportado más de 748 millones de intentos de ciberataques. Amenazas recientes como StrikeShark demuestran que los ciberdelincuentes explotaron fallas en plataformas de uso extendido y combinaron ingeniería social con malware para comprometer sistemas. “El uso de señuelos que aparentan ser software legítimo, junto con la explotación de vulnerabilidades conocidas, expone la importancia de que las organizaciones mantengan una gestión rigurosa de las actualizaciones de seguridad, implementen soluciones robustas de detección y respuesta en endpoints (EDR) y fortalezcan la capacitación de sus colaboradores para identificar y prevenir este tipo de amenazas”, sostuvo.

Medina insistió en que ninguna organización debería renunciar a los fundamentos de la ciberseguridad por una cuestión de presupuestos, debido a que StrikeShark refleja que los ciberdelincuentes no distinguen entre grandes o pequeñas empresas. Esto cobra relevancia si se considera que el 99% del tejido empresarial peruano está compuesto por mypes, según el Produce.

Ante este panorama, desde Kaspersky e IndraMind plantean una serie de medidas para reducir el riesgo digital. Una de las principales es la actualización de todas las aplicaciones y sistemas para corregir vulnerabilidades conocidas antes de que puedan ser explotadas por los atacantes. También recomiendan implementar soluciones de seguridad confiables que detecten y bloqueen programas maliciosos (droppers) antes de que comprometan los dispositivos de la empresa. Juegan un rol vital herramientas como las soluciones de detección y respuesta en los endpoints (EDR), la monitorización continua y la inteligencia de amenazas.

Asimismo, sugieren fortalecer la gestión de identidades y accesos, con la autenticación multifactor y revisión periódica de los permisos, lo que acota las probabilidades de credenciales comprometidas usadas para vulnerar sistemas críticos. La capacitación continua a los trabajadores también resulta clave para fortalecer la cultura de ciberseguridad y minimizar el riesgo de ataques basados en ingeniería social.

“La creciente interconexión entre empresas ha ampliado la superficie de ataque y ha convertido a las cadenas de suministro digitales en uno de los principales vectores de riesgo: un proveedor afectado puede comprometer la operación de múltiples organizaciones”, sostuvo.

El malware silencioso advertido por Kaspersky se puede infiltrar sin generar sospechas entre los usuarios. La falta de actualizaciones y controles de acceso continúa siendo el principal riesgo. Foto: difusión

Leer artículo completo en gestion.pe →