La peor temporada de incendios forestales en una década golpea con dureza el noroeste de Estados Unidos, donde más de 65.000 personas fueron evacuadas y cerca de 700 viviendas quedaron reducidas a cenizas, principalmente en el estado de Washington. Las autoridades mantienen la declaratoria de emergencia mientras decenas de focos ígneos siguen activos y miles de bomberos intentan frenar su avance.

Con 70 grandes incendios activos, EE.UU. ha sufrido la peor temporada en décadas

Según el Centro Nacional Interagencial de Incendios (NIFC), hay 70 grandes siniestros forestales activos en todo el país, que ya consumieron más de 770.000 hectáreas. La situación es crítica en Oregón, que concentra 20 de estos focos, mientras que Washington reporta otros 16. En lo que va de 2026, Estados Unidos acumula 45.835 deflagraciones, la cifra más alta para esta época del año en la última década, con más de 2,1 millones de hectáreas arrasadas por las llamas.

La emergencia se enmarca en una temporada que ya registra más de 45.000 siniestros a nivel nacional, con millones de hectáreas destruidas, lo que ha puesto a prueba la capacidad de respuesta de los equipos de emergencia en la región noroccidental del país.

El condado de Spokane concentra la mayor parte de las evacuaciones, según confirmó el comisionado de Tierras Públicas de Washington, Dave Upthegrove. "La devastación es desgarradora. Detrás de cada una de las imágenes dramáticas que vemos hay un bombero que lleva días trabajando, un responsable de emergencias que toma decisiones imposibles y familias que dejan atrás todas sus pertenencias con el objetivo de intentar ponerse a salvo", declaró a CNN.

El funcionario señaló que cerca de 5.000 personas participan en las labores de respuesta entre bomberos, equipos especializados y efectivos de la Guardia Nacional. Además, resaltó que el Estado había reforzado con antelación sus recursos y acuerdos de apoyo con otras jurisdicciones. "Tenemos una tarea enorme por delante, pero miles están trabajando juntas con una misión colectiva, proteger vidas y ayudar a estas comunidades a reconstruirse", afirmó.

lr.pe

Oregón y Montana enfrentan grandes focos

En Montana permanecen activos seis grandes incendios sin control, mientras que la emergencia también alcanza a Idaho y Utah, donde las llamas consumen amplias extensiones de terreno. En Utah, un incendio catalogado como "catastrófico" provocó la muerte de más de un centenar de cabezas de ganado y obligó a ordenar evacuaciones cerca de la localidad de Fillmore.

La situación también afecta a Oregón, donde contabilizan 48 incendios activos, incluidos 20 de gran magnitud. El Departamento de Gestión de Emergencias indicó que unas 25.000 personas continúan bajo riesgo de evacuación y más de veinte viviendas ya fueron destruidas.

La peor temporada en décadas

La llegada de bajas temperaturas y vientos más débiles ofrece un alivio temporal que podría facilitar la labor de los equipos de ayuda, aunque las autoridades advirtieron que el calor retornará desde el miércoles y que esa variación climática mantendrá elevado el riesgo de nuevos focos. La crisis, según los funcionarios, responde a la combinación de sequía, baja humedad y fuertes vientos, condiciones que convierten a esta en la temporada más grave que golpea al noroeste del Pacífico en más de tres décadas. Ante este panorama, el gobernador de Washington, Bob Ferguson, decretó el estado de emergencia y prohibió casi todas las quemas agrícolas y de residuos hasta el 30 de septiembre con el objetivo de reducir la aparición de nuevos incendios.

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