La crisis diplomática entre Brasil y Argentina escaló un nuevo nivel después de que Javier Milei volviera a tildar de "ladrón", "corrupto" y "presidiario" a Lula da Silva. El mandatario argentino defendió sus dichos y rechazó las críticas que recibió tras participar en São Paulo en el acto del Partido Liberal que oficializó la candidatura presidencial de Flávio Bolsonaro.

En una entrevista concedida a LN+, el jefe de Estado argentino sostuvo que la condena contra su homólogo brasileño fue anulada por cuestiones de procedimiento y no por una declaración de inocencia. Además, insistió en que no había mentido y volvió a acusar a Lula de interferir políticamente en la región. Estas declaraciones ocurren apenas una semana después de que sus comentarios previos provocaran la reacción del Gobierno brasileño.

El contexto es delicado: la aprobación de Milei se encuentra en un fuerte deterioro, mientras él redobla sus ataques contra el líder brasileño. Las nuevas declaraciones llegaron después de que Brasil llamara a consultas a su embajador en Buenos Aires y convocara al representante argentino en Brasilia para expresar su rechazo por las ofensas dirigidas contra Lula y el juez del Supremo Tribunal Federal, Alexandre de Moraes.

Javier Milei profundiza la crisis diplomática con Brasil al acusar a Lula da Silva de ser un "ladrón" y un "corrupto"

Brasil responde y la crisis diplomática se profundiza

La tensión bilateral se intensifica: el presidente argentino insiste en que su homólogo brasileño es un corrupto y un presidiario, pese a que la condena fue anulada por cuestiones de procedimiento. Milei también defendió sus palabras y rechazó las críticas recibidas tras participar en el acto del Partido Liberal en São Paulo que oficializó la candidatura de Flávio Bolsonaro.

En medio del cruce, el vicecanciller argentino Pablo Quirno intentó apaciguar la escalada y descartó que su país contemple romper lazos con su principal socio comercial. "No hay ninguna chance de que de nuestro lado se rompa la relación. Nosotros no lo llevamos al plano institucional", sostuvo. La postura contrasta con la del canciller brasileño Mauro Vieira, quien calificó el episodio como grave, aunque por el momento descartó retirar la representación diplomática.

La tensión se remonta a días atrás, cuando Lula, que acababa de oficializar su candidatura para las elecciones de Brasil en octubre, respondió con ironía y luego calificó la participación de Milei en un acto político como una "payasada". En una entrevista, el mandatario argentino amplió sus críticas al socialismo y las vinculó con la crisis migratoria en Ceuta. Allí acusó sin pruebas al presidente del Gobierno español de facilitar nacionalizaciones para obtener respaldo electoral y reiteró su postura de que los inmigrantes deberían pagar algunos servicios públicos en los países de acogida.

Milei también afirmó que existe un trato desigual hacia sus comentarios y mencionó a Pedro Sánchez y Gustavo Petro como ejemplos de mandatarios que, según él, lo han cuestionado sin generar la misma reacción. "Cuando me insultan a mí está bien; ahora, si yo contesto, está mal", expresó. En la misma conversación defendió sus reformas económicas, aseguró que redujo la inflación y cuestionó a Axel Kicillof, Cristina Kirchner y a su vicepresidenta Victoria Villarruel. Además, restó importancia a la presentación realizada por la defensa de la expresidenta argentina ante la Organización de las Naciones Unidas para cuestionar la condena dictada en la causa Vialidad.

La consultora Zuban Córdoba y Asociados difundió un sondeo que evidencia un marcado deterioro en la imagen del presidente Javier Milei y de su administración. El 65,3% de los encuestados desaprueba la gestión, el 61,3% tiene una percepción negativa del mandatario, el 64% cree que Argentina transita por el rumbo equivocado y el 53,9% sostiene que su situación económica personal empeoró desde que asumió el gobierno libertario.

De cara a los comicios presidenciales de 2027, el 61,9% de los consultados votaría por un cambio de gestión, mientras que solo el 33,4% respaldaría la continuidad del oficialismo. En materia de intención de voto, el peronismo encabeza las preferencias con un rango de entre 31,3% y 35,3%, seguido por La Libertad Avanza con entre 28% y 33,8%. Más atrás aparecen el PRO, que alcanza el 17,3%, y el Frente de Izquierda, que se ubica entre 4,4% y 6,6%, de acuerdo con los distintos escenarios que planteó la encuestadora.

El estudio fue dado a conocer en medio de la escalada del conflicto diplomático entre Brasil y Argentina por las reiteradas acusaciones de Milei contra Lula da Silva.

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