Con la amenaza de un fenómeno El Niño fuerte hacia el último trimestre del año, la preocupación crece en los distritos de Sullana y Veintiséis de Octubre, donde dirigentes de asentamientos urbanos denuncian que los Sistemas Alternativos de Recolección y Evacuación de Aguas Pluviales (SARE) presentan deficiencias que dejarían a la población en situación de vulnerabilidad frente a precipitaciones de gran intensidad.

Estas infraestructuras, ejecutadas por el Ministerio de Vivienda y los gobiernos locales para mitigar inundaciones, no garantizarían su adecuado funcionamiento, según las denuncias. Jony Mito, exsecretario general del asentamiento humano Villa Primavera, en Sullana, alertó que el SARE de su jurisdicción carece de un sistema de evacuación funcional, por lo que no operaría de forma correcta ante lluvias intensas. Esta situación expondría a cientos de familias a una posible inundación por la acumulación de aguas pluviales.

Deficiencias en SARE de Sullana y Veintiséis de Octubre podrían dejar a población vulnerable ante intensas lluvias

Los dirigentes de los asentamientos urbanos de ambas jurisdicciones advirtieron que los problemas en los SARE obstaculizarían su operatividad en un escenario de lluvias torrenciales, lo que agudiza la preocupación en medio de los pronósticos climáticos adversos para la región Piura.

Mito advirtió que el sistema de drenaje de la obra de pistas y veredas de Villa Primavera y Ramiro Prialé también fue conectado al SARE, lo que traslada el agua de otras cuencas ciegas y sobrecarga la capacidad de la infraestructura. Por ello, la población estaría expuesta a un riesgo aún mayor ante un eventual desborde.

El dirigente recordó que, durante las últimas precipitaciones, el SARE colapsó al alcanzar el 100% de su capacidad, y las aguas comenzaron a acumularse e ingresar a varias viviendas. Aunque la Municipalidad Provincial de Sullana llegó a la zona con dos motobombas de 500 mm entregadas por el Ministerio de Vivienda, estos equipos no funcionaron de inmediato. Tras dos horas de retraso, se consiguió una batería que permitió operar solo una de las bombas, la cual terminó evacuando las aguas directamente a un buzón de desagüe.

"Para nosotros esta obra está inconclusa porque no es como los SARE de Piura, que tienen su sistema de descarga. No hay instalación de motobombas o conexión a una red para poder evacuar", explicó la exautoridad.

Finalmente, Mito hizo un pedido concreto: "Pedimos que Vivienda ejecute la instalación de dos motobombas de 800 mm, las cuales estén conectadas a la red existente de drenaje pluvial antiguo y que se instalen 500 metros de tuberías para que las aguas pluviales descarguen en el río. Sería una medida temporal que nos salvaría en caso de lluvias intensas".

Deficiencias críticas en Cinco Esquinas, 13 de Noviembre y La Molina

Alipio Cruz, dirigente vecinal, advirtió que los SARE construidos en Las Cinco Esquinas, 13 de Noviembre y La Molina, en el distrito de Veintiséis de Octubre (Piura), arrastran fallas que comprometerían su operatividad frente a lluvias intensas y continuas. En el caso del SARE Cinco Esquinas, las rejillas de captación, claves para evacuar el agua, están quebradas y obstruidas con basura por el paso constante de vehículos de carga pesada; los vecinos exigen su limpieza y mejora inmediata.

El dirigente también señaló que el SARE junto a la UPIS 13 de Noviembre está mal nivelado: al quedar por encima de su cota real, no cumple su función, y el agua primero inundaría toda esa zona para recién ingresar por rebose al sistema. "En su momento nos dijeron que el agua se va a empozar y con motobombas vamos a trasladar el agua al SARE, pero ese no es el sentido de construir esta infraestructura", cuestionó Cruz, quien recordó que pidieron instalar buzones o rejillas de captación en la parte baja para que el agua fluya al SARE, "pero no se ha hecho".

La preocupación de Cruz no solo está en el funcionamiento de los equipos. "Las piscinas y electrobombas se han probado y funcionan bien (Cinco Esquinas y La Molina), pero nuestra preocupación es la sedimentación que se puede formar en los buzones y las rejillas. Imagínate que viene un Niño que llueve horas y horas durante días. Vivienda nos dice que lo limpiarán de inmediato pero hubiésemos preferido que se construyera pistas y veredas al menos alrededor de los SARE", concluyó. Y es que, según advirtió, en el entorno de los tres SARE las calles no cuentan con pistas ni veredas, por lo que es muy probable que el agua que ingrese a las rejillas de captación arrastre arena y otros objetos, lo que terminaría obstruyendo el libre flujo del agua ante un eventual Niño fuerte.

Leer artículo completo en larepublica.pe →