EsSalud hereda un sistema insostenible: 12 presidentes en cuatro años y solo 28% de trabajadores afiliados <<>

Un nuevo cambio estaría por ocurrir en la cúpula de EsSalud. El ministro de Trabajo y Promoción del Empleo, Juan Sheput, calificó como “urgente” la situación del Seguro Social de Salud y anticipó que el relevo de liderazgo se concretaría en las próximas horas. La advertencia se da en medio de un diagnóstico crítico que la institución arrastra desde hace años.

El informe "¿Qué hereda el próximo Gobierno? La expansión sin sostenibilidad de la seguridad social peruana", elaborado por Horizonte Laboral y compartido con Gestión, concluye que el crecimiento de funciones, beneficios y obligaciones de los últimos años no vino acompañado de una estrategia para fortalecer los ingresos ni la capacidad operativa de la entidad. En otras palabras, sostiene el documento, hoy es insostenible.

El desequilibrio entre lo que EsSalud recauda y las prestaciones que debe brindar es cada vez mayor. A eso se suma una gobernanza inestable: la institución ha tenido 12 presidentes ejecutivos desde julio de 2021. Las decisiones legislativas, además, han ampliado progresivamente sus obligaciones sin definir una fuente de financiamiento.

Más gasto, más obligaciones y menor capacidad de atención: el diagnóstico de EsSalud que recibe Keiko: El Peruano.

El sistema funciona bajo un régimen contributivo financiado principalmente con el aporte del 9% de la remuneración de cada trabajador formal. Pero la elevada informalidad restringe la base de personas que sostienen el esquema. En 2025, apenas el 28% de los trabajadores estaba afiliado a EsSalud, y solo el 11.8% de los independientes contaba con cobertura. La mayoría de la población ocupada permanece fuera del régimen contributivo.

Para Mayén Ugarte, presidenta del Consejo Directivo de Horizonte Laboral, el problema central es que la institución siguió acumulando responsabilidades pese a que ya enfrentaba dificultades financieras.

Gasta más, pero atiende menos

El informe también revela que, pese a que la planilla de EsSalud se ha encarecido, la atención no ha mejorado. El tiempo promedio para conseguir una cita médica llegó a 24 días y solo el 33.2% de los asegurados que presentó un problema de salud acudió a una consulta. Además, el 73.8% tuvo que asumir gastos de bolsillo, con un desembolso promedio anual de S/ 1,064, mientras que el gasto privado total habría alcanzado aproximadamente S/ 2,611 millones durante el 2025.

“Si antes atendías a 100 personas y hoy atiendes a 80, pero gastas más en salarios, cada atención termina siendo más cara. Eso deja menos recursos para medicamentos, equipamiento, infraestructura y servicios”, indicó Ugarte, quien considera que ello refleja que una proporción cada vez mayor del presupuesto termina destinándose a remuneraciones.

Uno de los principales hallazgos del documento es el deterioro de la capacidad operativa de EsSalud. Durante 2025, la entidad destinó S/ 8,822 millones al gasto en personal, equivalente al 56.9% de lo ejecutado por el Ministerio de Salud (Minsa) y los gobiernos regionales en ese mismo concepto, pese a contar con una dotación asistencial cuatro veces menor.

“EsSalud ya estaba en una situación complicada y, aun así, se le continuaron imponiendo nuevas cargas. Si hoy quisiera brindar una atención óptima a todos sus afiliados, con los ingresos que tiene y la carga de gastos que enfrenta no podría hacerlo”, explicó.

Las leyes que incrementaron las obligaciones

El informe atribuye parte importante de esta situación a las normas aprobadas entre 2021 y 2026 que ampliaron beneficios, incorporaciones laborales y nuevas obligaciones para EsSalud. Entre ellas se encuentran leyes relacionadas con la incorporación de trabajadores al régimen laboral del Decreto Legislativo 728, promociones internas, reconversión de plazas y nuevas prestaciones. Varias fueron promulgadas por insistencia pese a que el Poder Ejecutivo observó la ausencia de estudios actuariales y fuentes de financiamiento.

La producción legislativa vinculada a EsSalud entre 2021 y 2026 también fue materia de análisis. En ese periodo, la Comisión de Trabajo y Seguridad Social dictaminó 47 proyectos directamente relacionados con la institución, según Horizonte Laboral. Muchos de ellos apuntaban a ampliar derechos laborales, incorporar nuevos beneficiarios o incrementar obligaciones para el seguro social, una tendencia que, de acuerdo con el estudio, continuó incluso con iniciativas que no llegaron a convertirse en ley.

El énfasis de esa producción legislativa estuvo en el personal antes que en fortalecer la atención, señaló Ugarte. “Cerca del 60% de las normas estuvieron orientadas a ascensos, promociones, estabilidad laboral o mejoras para los trabajadores de EsSalud. Muy pocas buscaron fortalecer la infraestructura o ampliar efectivamente la capacidad de atención”, indicó.

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) ya había advertido sobre los riesgos de este escenario. Su Estudio Financiero Actuarial de 2023, recogido por Horizonte Laboral, proyectó que EsSalud enfrentaría déficits continuos desde ese año, los cuales comprometerían progresivamente sus resultados acumulados y su reserva legal. Entre los factores identificados figuran el incremento del gasto en prestaciones médicas y económicas, el mayor gasto en infraestructura y la aprobación de nuevas obligaciones sin financiamiento específico. La OIT recomendó fortalecer el primer nivel de atención, evitar nuevas prestaciones sin recursos definidos y adoptar medidas para recuperar el equilibrio financiero del régimen contributivo.

Para Horizonte Laboral, la solución no pasa únicamente por incrementar el presupuesto. Ugarte consideró que una de las primeras reformas debería apuntar a profesionalizar la conducción de la entidad. En ese punto, recordó que EsSalud ha tenido 12 presidentes ejecutivos en menos de cinco años, una rotación que dificulta cualquier estrategia de largo plazo. Actualmente, Jaime Moreno es el presidente del seguro social, cargo que asumió el 09 de junio de este año.

El informe concluye que el principal desafío para el Gobierno de Keiko Fujimori será recuperar la sostenibilidad del régimen contributivo sin seguir incrementando obligaciones que no cuenten con respaldo financiero, y advierte que ampliar la cobertura o incorporar nuevos beneficiarios sin aportes adicionales terminaría profundizando el problema estructural de EsSalud.

“Solo poner recursos no resolverá el problema. Si no se cambia la forma en que se administra EsSalud, existe el riesgo de que dentro de algunos años vuelva a necesitar un nuevo rescate financiero”, concluyó Ugarte, quien además sostuvo que cualquier apoyo económico del Estado debería estar acompañado de una reforma integral de la gestión.

“Hay que despolitizar la gestión. No es posible administrar una institución de esta magnitud cambiando constantemente a quienes la dirigen. Se necesitan perfiles técnicos, procesos de selección basados en capacidades y una conducción con mayor estabilidad”, afirmó. En esa línea, planteó que EsSalud debe trasladar progresivamente su modelo de atención hacia la prevención, fortalecer el primer nivel y desarrollar sistemas de atención domiciliaria para enfermedades crónicas y adultos mayores, con indicadores claros de desempeño.

Abogado especialista encargado de Enfoque Legal en Diario Gestión - Actualmente, ocupa la posición de analista legal en el área de Economía en el Diario Gestión.

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