“Desde los 13 años que cogí un arma ya estoy podrido de vivir al límite”, añade José Gregorio Dumas Rodríguez, alias ‘Pelo de Oro’, el sicario venezolano de 32 años que confesó haber asesinado a un efectivo de la Policía Nacional en Pisco, región Ica. “Si hay buena plata, hago el trabajo y no pregunto”, dice con frialdad, y ya nada lo intimida.
El crimen que se le atribuye es el del suboficial de segunda PNP Carlos Aurel Núñez Pérez, quien prestaba seguridad particular en una licorería cuyos dueños eran extorsionados y amenazados de muerte. Tras cometer el asesinato, ‘Pelo de Oro’ huyó a Chincha y luego a Lima, cuando realizaba planes para salir del país. Finalmente fue capturado en Villa El Salvador.
Antes de ingresar a territorio peruano, hace un mes, este asesino por encargo estuvo preso en dos países. Estuvo nueve años recluido por robo agravado en la cárcel de Tocuyito, la prisión más poblada del estado Carabobo y una de las más grandes de Venezuela. Cuando salió, escapó a Colombia, donde fue encarcelado otros dos años por el mismo delito.
Durante su interrogatorio, el general Víctor Revoredo, jefe de la Dirección de Investigación Criminal, le preguntó: “¿Natural de dónde eres?”. “De Valencia, Venezuela”, respondió. Luego, ante la consulta “¿Desde cuándo estás en Perú?”, contestó: “Hace un mes llegué”.
El diálogo continuó con la pregunta “¿Cuál es tu trabajo en Perú?”, mientras las autoridades profundizaban en las actividades que realizaba el sicario en el país.
La historia de este asesino a sueldo tuvo un punto alarmante el 29 de julio, cuando los propietarios de la licorería Punto Callao, ubicada en la avenida Las Américas 901, Pisco, eran objeto de una extorsión. Ese día fue atacado y victimado el suboficial de segunda PNP, Carlos Aurel Núñez Pérez (30).
Sin embargo, el 22 de julio, aproximadamente a las 18.00 horas, dos sujetos de nacionalidad venezolana, quienes se desplazaban en una motocicleta lineal, ya habían atacado con múltiples disparos a dicha licorería. Ese día dejaron un manuscrito en el que exigían a los propietarios comunicarse con un número telefónico para llegar a un acuerdo, advirtiendo que, de no hacerlo, atentarían contra su vida. De igual forma, ese mismo día el propietario del establecimiento recibió diversos mensajes de texto en su teléfono celular, en los que reiteraban las amenazas y exigían establecer comunicación con la organización criminal.
El 25 de julio, al promediar las 18.50 horas, los mismos sujetos a bordo de la misma motocicleta lineal, volvieron a transitar por el frontis de la licorería Punto Callao, donde se encontraba prestando servicio de seguridad particular el suboficial Jorge Quijandía Tapia. Al advertir la presencia del efectivo policial, el ocupante del asiento posterior extrajo un arma de fuego e intentó efectuar disparos en su contra; sin embargo, el referido suboficial repelió el ataque haciendo uso de su arma de reglamento, obligando a los agresores a darse a la fuga con rumbo desconocido.
En el interrogatorio, cuando se le preguntó qué había visto, respondió con frialdad y sin remordimientos: “-Lo que ha visto… matar gente”. Al ser consultado sobre lo ocurrido en Pisco, dijo que fue un homicidio y que disparó contra un policía porque estaba ‘trabajando’. Sobre sus antecedentes, señaló que estuvo preso en la cárcel de Tocuyito, en Venezuela, 9 años, y en Colombia, dos años, en ambas ocasiones por robo.
La investigación estableció que el atentado del 29 de julio, ocurrido aproximadamente a las 00.15 horas, no fue un hecho aislado. Dos días antes, el 26 de julio desde las 13.00 horas, el ciudadano venezolano Juan Diego Ramírez Colmenárez (24) movilizó en su trimoto de placa 38804Y, por distintos puntos de la ciudad de Pisco, a sus compatriotas José Dumas, alias ‘Pelo de Oro’, y Jhoangel Alfonso García Martínez (29). Según explicó el general Revoredo, estos habrían realizado labores de reglaje, vigilancia y marcaje del establecimiento comercial y de sus ocupantes, con la finalidad de planificar y ejecutar posteriormente el atentado criminal.
La madrugada del 29 de julio, a las 00.15 horas, los suboficiales PNP Carlos Nuñez y Jorge Quijandía se encontraban brindando seguridad en una licorería cuando fueron nuevamente atacados por dos sujetos en moto. Durante el atentado, los agresores realizaron múltiples disparos con arma de fuego, resultando mortalmente herido por proyectil el suboficial Carlos Núñez Pérez. Los autores del atentado escaparon. En ese contexto, Jhoangel Alfonso trasladó al sicario José Gregorio Dumas Rodríguez, alias ‘Pelo de Oro’, hasta las inmediaciones de la licorería Punto Callao, donde este último efectuó los disparos que ocasionaron la muerte del suboficial Carlos Aurel Núñez Pérez.
Consumado el hecho criminal, los ciudadanos venezolanos José Azuaje Delgado (29), conductor del automóvil D5O-412, y su conviviente Dilia Díaz Yáñez (43), trasladaron al sicario desde la ciudad de Pisco hacia la ciudad de Chincha, con la finalidad de facilitar su fuga, ocultamiento y evadir la acción de la justicia. El arma empleada para el hecho criminoso es una pistola Cal. 9mm Parabelum, que aún no ha sido hallada.
La captura de los implicados se produjo en distintos operativos. El 30 de julio, a las 17.30 horas, efectivos de la comisaría PNP de Pisco intervinieron y detuvieron en flagrancia delictiva por tráfico de drogas a Juan Diego Ramírez, quien al notar la presencia policial ingresó a un inmueble del sector La Venturosa. Dentro se hallaron la trimoto, dos motocicletas lineales y cascos de seguridad con características similares a los que usaron el conductor y el sicario en el atentado.
Ese mismo día, a las 20.30 y 20.50 horas, personal de la comisaría PNP de Chincha detuvo en flagrancia por tráfico de drogas a los venezolanos José Azuaje Delgado y Dilia Díaz Yáñez, intervenidos cerca de la Plaza de Armas de Pisco. Ya en la madrugada del 31 de julio, a la 01.30 horas, agentes de la AREINCRI Pisco atraparon en la vía pública a Jhoangel García Martínez, también en flagrancia delictiva.
El desenlace llegó ese mismo día cuando la DEPINCRI Villa El Salvador ubicó a José Gregorio Dumas Rodríguez, alias ‘Pelo de Oro’, en el Sector 3, Grupo 8, Manzana I, frontis del Lote 3, distrito de Villa El Salvador, Lima. Sindicado como presunto autor material del homicidio del suboficial Carlos Aurel Núñez Pérez y de los ataques extorsivos contra la licorería Punto Callao, su detención cerró el cerco sobre la banda. La policía informó que la secuencia de capturas comenzó con Ramírez y culminó con la del venezolano señalado como el sicario, en un operativo que se extendió por Pisco, Chincha y Lima.
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