La noticia del accidente de avioneta en Nasca golpeó de lleno a Andrea San Martín. La modelo confirmó que Irenka del Carpio, una persona muy cercana a ella, figura entre las 13 víctimas mortales del siniestro, y así lo expresó públicamente con un mensaje de profundo dolor.

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San Martín contó que se enteró de la tragedia mientras estaba reunida con una amiga de Talara. En ese momento descubrió que Irenka, con quien compartió gran parte de su infancia en la Villa FAP, estaba entre los fallecidos. “Ayer, con una inmensa tristeza durante una reunión con otra amiga de Talara, recibimos la noticia del accidente de avioneta en Nasca. Irenkita, quien creció conmigo en la Villa FAP, hija de dos tíos maravillosos y parte de una familia hermosa que considero mi familia talareña, estaba entre las víctimas”, escribió en su cuenta de Instagram.

La también empresaria pidió una oración para su amiga y resaltó el cariño que siente por quienes fueron parte de esa etapa de su vida. “Con el corazón roto, pido de corazón que recen por ella, lo menos que merece su bondadosa alma. Son niños con los que crecí y forman parte de los momentos más bellos de mi infancia”, manifestó.

Andrea San Martín recuerda su última conversación con Irenka

La modelo reflexionó sobre lo repentina que puede ser la vida y confesó que esta tragedia le hizo revivir el dolor que sintió cuando falleció su padre. En su mensaje, lamentó la partida de personas nobles y cercanas. “Es difícil entender cómo la vida cambia tan rápido. Lo viví cuando mi padre falleció. No se comprende cómo personas tan nobles se van tan repentinamente. Sin embargo, son cosas que pasan y pido puedan ayudarme con una oración para ella y su familia”, escribió.

La amistad que unía a Andrea San Martín con Irenka quedó marcada por el compromiso religioso que ambas compartían. La conductora contó que su amiga, quien también fue catequista y cuya madre colabora en la iglesia, solía contactarla para recordarle las actividades de catequesis de su hija Maia. La última conversación entre ambas ocurrió apenas unas semanas antes de la tragedia.

“Es difícil creer que hablamos hace unas semanas. Ella siempre me recordaba los eventos de catequesis de Maia porque su mamá colabora en la iglesia y ella también fue catequista. Es doloroso pensar que alguien con tantos años por vivir ya no está, pero no es la primera vez que en la familia FAP vemos sufrir a amigos y familiares cercanos que comparten la pasión por la aviación. Lo hemos visto muchas veces y sé que como familia FAP siempre estaremos unidos frente a todo”, concluyó.

En medio del dolor, Andrea reflexionó sobre lo efímero de la vida y recordó que no es la primera pérdida que golpea a la familia FAP, unida por la pasión por la aviación. Pese a la tristeza, aseguró que ese lazo los mantiene firmes y unidos ante la adversidad, tal como lo han demostrado en ocasiones anteriores.

Nasca

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