La directora de teatro Chela De Ferrari estrena su ópera prima en el Festival de Cine de Lima 2026. Ser Hamlet es una película que documenta el proceso creativo de la obra teatral que representó a Perú en escenarios internacionales y que, según su propia directora, transformó también su vida: “Ha sido el proceso más interesante que hemos vivido”, confiesa.
La historia de esta versión libre de Hamlet comenzó mucho antes. En octubre de 2019, el elenco apareció en el escenario ensayando pasos de hip hop. La mayoría de los actores, tras pasar un casting y prepararse durante un año, confesaba que quería seguir actuando. De Ferrari había pensado durante años en llevar el clásico de Shakespeare a las tablas, pero no encontraba al actor indicado para reinventar la historia.
Ese actor estaba en el mismo teatro. Jaime Cruz trabajaba atendiendo al público en La Plaza y un día le contó a la directora que su sueño era actuar. Ese fue el punto de partida de un montaje con actores con síndrome de Down, con música, multimedia, frases sobre ellos y la sociedad, que ha logrado verse en 50 países. “Ha sido la obra que más ha viajado. Ya cerramos este año con cerca de 60 ciudades. Y eso nos ha dado, de alguna manera, un reconocimiento que inicialmente no tuvo en Perú”, señala De Ferrari.
Siete años después de aquel estreno, la directora recuerda que la obra fue difícil de presentar en Lima. “Había muchos prejuicios. Se pensaba que iba a ser una obra quizá infantil, para niños o muy ingenua. Y el público no se esperaba el montaje con el que se encontraba. El boca a boca fue muy bueno y empezó el público a aparecer. Además, que la Sociedad Peruana de Síndrome de Down y los padres también se movieron. Fue muy bonito ver en el público a una población que no solíamos ver”, relata.
“Ha cambiado nuestras vidas. No solo la de los actores, la mía también. Me ha permitido crecer como directora”, confiesa Chela De Ferrari sobre el impacto personal que le dejó Hamlet, incluso después de una reconocida carrera al frente de La Plaza. La directora presentó la temporada 2026 y sostuvo que las tablas tienen un compromiso, sobre todo cuando existen discursos contra la diversidad y la equidad. “El teatro es un acto de resistencia”, afirmó.
En la conferencia de 2019, Octavio Bernaza, como la mayoría del elenco, comentaba que hacer teatro era la oportunidad para demostrar que podían dedicarse a diferentes carreras y oficios. “Nos sentimos muy satisfechos de haber logrado ese objetivo”, comenta. “Recuerdo que me encantó hacer el casting para Hamlet y saqué a bailar a Chela. La saqué porque comencé a cantar una canción que me encantó de cumbia. Se impresionó demasiado (sonríe) porque, al momento de que terminé mi casting, yo no sabía nada de lo que estaba pasando hasta que a mi padre y mi madre les dijeron que ya estaba dentro de la obra”. La directora, en cambio, asegura que no era necesario tomarse tanto tiempo: “Hizo un monólogo estupendo”.
Consultada sobre qué vio en Bernaza para que interpretara a Claudio, De Ferrari responde que primero él quería ser un villano (ríe). Ante la pregunta de si ese villano, que puede parecer encantador y recuerda a ciertos políticos, estaba inspirado en alguno, la directora responde: “Acertaste absolutamente”. En la película hay una escena donde Octavio está ensayando. Ensayaban siempre de día, pero esta vez se juntaron una noche y ella lo esperaba para la escena donde Claudio preparaba su discurso. “¿No quieres inspirarte en algún personaje?”, le preguntó. “Por supuesto, Chela”, respondió él, y agarró su celular para poner a Alan García.
El resultado del montaje era incierto, pero Ser Hamlet se estrena en una nueva sección del festival dedicada a Latinoamérica.
“Si encuentras una perla, esa empieza a editar”, le aconsejó Nuria Frigola, su productora, cuando Chela De Ferrari se enfrentó a las 500 horas de material que había registrado durante los ensayos de Hamlet. La directora, que venía del teatro y nunca había hecho una película, cuenta que primero vio las 500 horas completas y diseñó su propio sistema de clasificación: los corazones. Tres corazones significaban “Era ¡wow!, es un escenón”. Pero pasaron años de eso y una pandemia, y recién entonces llegó el consejo de Frigola. Elegió una escena a la que llamaron ‘Manuel dice p...’, porque era la primera vez que el actor le iba a decir eso a Gertrudis. Tras editarla, pensó: “Así fue”. Su recuerdo se ajustaba más a esos cinco minutos profundamente editados que al material original. “Fue un descubrimiento precioso, porque es a través de la memoria”, reflexiona.
Antes de empezar los ensayos, De Ferrari ya sabía que no quería renunciar a la experiencia. Los especialistas le advertían: “Chela, es posible que nunca lo puedas estrenar y vamos a ensayar durante un año”. Esos comentarios, dice, le servían “no para renunciar al proyecto, sino para hacerlo más fuerte”. Sabía que la obra podía mostrar un resultado incierto y ahí es donde nació la idea: decidieron que también iba a ser una película. Así, de pronto, se encontró siendo una directora que solo había hecho teatro en su vida.
Sobre el antes y después de La Plaza, la directora señala a La Cautiva como la obra que marcó un quiebre, aunque aclara que Mucho ruido por nada es una pieza que ama. De hecho, por La Cautiva, ambientada en Ayacucho y que recuerda la violencia del Estado durante el conflicto armado interno, “nos quisieron llevar presos”.
Su propósito con Hamlet, explica, era profundamente artístico: quería ver en el escenario otros rostros, otras maneras de decir. Hacer que aquello que consideramos un “defecto” o un “problema” pueda ser una oportunidad de encontrar belleza, por ejemplo, en una tartamudez pronunciada. Eso que haría que un actor sea rechazado de un casting convencional, aquí encontraba interés y se abrazaban las diferencias. Le emociona ver belleza donde no solemos verla y que eso tenga una consecuencia social. Cuando Octavio se para sobre la silla en medio del público y dice un monólogo, ese momento en que le cuesta encontrar la palabra, es profundamente teatral, muy humano.
El elenco ya ensaya Noche de reyes y, en la casa de la directora, tuvo la oportunidad de ver Ser Hamlet. Octavio, uno de los actores, confiesa estar “con un nudo en la garganta de estar tan emocionado de poder estar en el cine”. Próximo a casarse, espera que su familia asista al estreno: “Mis padres van a poder verlo, no sé cómo lo van a tomar, pero yo, en realidad, después de ver la película, se me van a caer las lágrimas. Es algo fantástico. Es la primera vez que voy a verme yo mismo ahí, en el cine”.
En la parte técnica, la edición estuvo a cargo de Nicolé H. Céspedes, reconocida por su trabajo en Canción sin nombre, mientras que la fotografía fue responsabilidad de Mathew Orzel, del documental El choque de dos mundos. El reparto lo integran Bernaza, Jaime Cruz, Lucas Demarchi, Manuel García, Diana Gutiérrez, Cristina León Barandiarán (neurodivergente), Ximena Rodríguez y Álvaro Toledo.
Comentarios 0
Súmate a la conversación
Tu comentario es anónimo, pero para evitar bots necesitamos que te registres. Es gratis y toma 30 segundos.
Crear cuenta para comentar Ya tengo cuenta