Ale Fuller: sus días en la universidad, la presión de la fama y por qué le dicen la ‘eterna quinceañera’ <<>

Para el Perú, Alessandra Fuller es y será la ‘eterna quinceañera’, esa jovencita de cara bonita que siempre debe sonreír. Pero detrás de los reflectores que invadieron su adolescencia —cuando el lente de la cámara la capturó apenas empezaba a entender el mundo— hay una historia de esfuerzo, estudios y una carga pesada que pocos imaginan.

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La actriz, que nunca conoció el anonimato de una infancia común, tuvo amores, decepciones, triunfos y muchas alegrías. Ahora, a días del estreno de la película ‘Mañana me caso’, donde es la protagonista, encontró un momento perfecto para conversar sobre cómo piensa esta señorita que el país vio crecer de un día para otro.

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"Siempre he sido fanática del aprendizaje", responde, y no es para menos: además de actuar, estudió Ciencias de la Comunicación y Negocios Internacionales, y en todos los ciclos ocupó el quinto superior. "Nos formamos, estudiamos, nos preparamos", aclara ante la idea de que los artistas no quieren nada con los libros.

¿Y en qué momento ibas a la universidad?

"Lo mío fue complicado. Estaba grabando ‘Ven, baila quinceañera’, que duraba más de diez horas, y luego a cumplir con la universidad", recuerda. Su madre fue quien más insistió en que llevara algo en paralelo, aunque siempre contó con el apoyo de sus padres.

¿Y llegó la fama?

"Fue todo un ‘boom’ y no sabía cómo llevarlo", admite. Y cuando le preguntan si le trajo dolor, sentencia: "No todo lo que brilla es oro. La popularidad, hacerte conocida, también trae una carga pesada".

Ale Fuller. Foto: Joel Alonzo

SUS DÍAS EN LA UNIVERSIDAD

La exposición mediática también golpeó su vida amorosa. “Hay chicos que no son conocidos, pero un día salen a almorzar conmigo y publican el video, pero antes los investigan, cuentan de qué viven. Eso los llena de incomodidad y sí, pues, se fastidian”, cuenta Fuller sobre cómo la fama espanta a posibles pretendientes. La actriz admite que, al no poder controlar esa situación, “me pongo triste y al final cada quien va por su camino”.

Frente a ese panorama, la artista reflexiona: “Pienso que es mejor conectar con alguien que sepa cómo es esto, pero...”. El ‘pero’ tiene nombre propio: su expareja. “Después puede pasar que termine sentado en ‘El valor de la verdad’, como lo hizo mi expareja. ¡Qué dilema! Por un lado, un chico que no sea conocido, pero después va a sufrir, o uno del medio y puede salir a contar lo nuestro. Ambas cosas pasan por mi cabeza y no sé qué camino seguir”, sostiene.

La presión no solo afecta sus relaciones. “Todos saben dónde vivo porque han expuesto mi hogar. Graban desde fuera y por eso no puedo denunciar a nadie, pero a veces estoy con mi mamá, me está maquillando y eso después sale públicamente”, revela sobre la invasión a su privacidad, que describe como “mucha invasión a mi privacidad” y límites que se cruzan.

En cuanto a Pablo Heredia, la actriz confiesa que fue “incómodo para mí” que él contara sus romances con amigas suyas. Tras esa revelación, conversaron: “Nos encontramos en Cusco, quedamos en hablar y lo hicimos”. Aclara que, pese al diálogo, no retomaron una amistad: “Nosotros acabamos y no tuvimos ninguna relación amical”. Hoy, sin embargo, la relación es cordial: “Ahora sí, porque tuvimos un proceso de 8 años sin saber uno del otro”.

TROME- Ale Fuller y Pablo Heredia pasaron varias horas juntos en la ‘depa’ de ella en la madrugada

Ale Fuller aclara que con Flavia Laos, Mayra Goñi y Alondra no existe ningún problema actualmente, aunque reconoce que hubo un distanciamiento de varios años entre ellas. Sobre su expareja, la actriz asegura que fue "una buena relación y un gran compañero de vida en su momento", y no duda en halagarlo: "Es muy guapo también".

Respecto a su papel en la película ‘Mañana me caso’, donde luce vestido de novia, Fuller confiesa que nunca ha sentido el deseo de casarse o formar una familia como la mayoría de mujeres. "Debe ser un deseo en conjunto. Que llegue la persona y que coincidamos", explica, y agrega: "No soy de las mujeres que dicen que a tal edad debo ser madre, que ya se me pasa el tiempo".

En cuanto a la maternidad, revela que dos clínicas le han propuesto congelar sus óvulos, pero hasta ahora no ha aceptado. "Fui a escuchar sobre cómo se daría y me parece bastante invasivo", sostiene, aunque respeta a quienes optan por ese camino: "Es una alternativa valiosa".

Sobre su actividad en redes sociales, la artista admite que en algunos restaurantes no paga porque le piden grabar un video, pero aclara que es selectiva con lo que promociona. "Soy muy exigente con los productos que ofrezco a mis seguidores y no promociono cualquier lugar. Debo comprobar que es de calidad y si no me satisface, prefiero pagar", afirma.

Finalmente, descarta que su habitación esté llena de ropa y zapatos: "No me gusta tener muchos pares. Desde niña soy alérgica y mientras menos cosas tenga, mejor". Tampoco acumula objetos antiguos: "No soy ‘cachibachera’. Además, tengo un don para desprenderme de las cosas".

Ale Fuller. Foto: Joel Alonzo

La actriz reconoce que en la calle aún le dicen “quinceañera” y que ya tiene 30 años, pero aclara que está disfrutando este momento: “Ni a los 20 me sentí tan bien”. Sobre haberse visto lista para contraer nupcias, contó entre risas que fue lindo verse “con un brillante en la mano”. También se refirió a la ‘venta de garaje’, una dinámica que le gusta porque le hace feliz que la gente que la sigue tenga cosas suyas y use sus prendas.

La entrevista cerró con un mensaje para el público: este 13 de agosto se estrena ‘Mañana me caso’, donde compartirá cartel con Flavia Laos, Mayra Goñi y otros grandes actores. Al despedirse, envió “otro inmenso” abrazo para los lectores.

Más allá de la conversación, queda la sensación de que la artista no conoce tanto a Isabel Allende como para afirmar que la ha leído, pero sí va por la vida coincidiendo con el pensamiento de la escritora: “¿Rencor? Prefiero vivir”. Repasar su historia le hace bien para no volver a sentir esos tropezones que le hicieron daño, y creer en el presente la mantiene llena de energía espiritual.

Ale Fuller. Foto: Joel Alonzo

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