La Superintendencia Nacional de Servicios de Saneamiento (Sunass) aprobó que las Empresas Prestadoras de Servicios de Saneamiento (EPS) utilicen parte de sus fondos de inversiones y reservas para ejecutar acciones preventivas frente al fenómeno de El Niño. La medida, establecida mediante la Resolución de Consejo Directivo N.º 028-2026-SUNASS-CD, modifica el Reglamento General de Tarifas de los Servicios de Saneamiento y permitirá destinar más de S/ 1,322 millones para prevención ante esta anomalía climática que, según pronósticos, sería fuerte y se extendería hasta el verano del 2027.

Con este cambio, las zonas con declaratoria de estado de emergencia por peligro inminente estarán autorizadas para el uso excepcional de los recursos. La Sunass indicó que “la modificación cobra especial importancia porque permitirá a las EPS actuar de manera preventiva protegiendo la continuidad del servicio de agua potable en beneficio de 1.6 millones de usuarios”.

La medida se aplicará en 32 EPS que operan en localidades incluidas en las declaratorias de emergencia: Emusap Abancay, Semapach, Sedapar, EPS Grau, Emsap Chanka, Emapa Cañete, Sedapal, Seda Ayacucho, Epssmu, EPS Barranca, Sedaloreto, EPS Marañón, Sedacaj, Sedachimbote, Sedalib, Epsel, Mantaro, EPS Tacna, Aguas de Lima Norte, Emapa Huancavelica, Seda Huánuco, Emapa Huaral, Emapica, Emapacop, Moquegua, Moyobamba, Emapavigs, Sedam Huancayo, Selva Central, Emapisco, Emapat y Emapa Pasco.

¿En qué se podrán usar los fondos?

De acuerdo con la Sunass, los recursos liberados se podrán destinar a actividades excepcionales, inmediatas y necesarias para reducir el riesgo existente y fortalecer la preparación y respuesta ante El Niño. Entre ellas figuran: construcción y reforzamiento de infraestructura de protección de los sistemas de agua potable y saneamiento frente a inundaciones o huaicos; limpieza y remoción de sedimentos en captaciones y otras infraestructuras; adquisición de grupos electrógenos, motobombas, tanques móviles, equipos potabilizadores y materiales para la reparación de redes; compra de insumos químicos para la operación de los sistemas; alquiler de maquinaria, equipos y personal para la atención de emergencias; y contratación de combustible para garantizar la operación continua de plantas e infraestructura crítica, entre otras.

Leer artículo completo en gestion.pe →