El incendio que acabó con la vida de diez integrantes de la familia Vílchez en La Victoria, el miércoles 22 de julio de 2026, habría sido provocado por una pareja de extorsionadores que operaba en el jirón Gamarra. La fiscalía señala a Yessenia Ureta Vargas, conocida como 'La China', y a su novio Juan Ayllón Córdova, 'Pimpollo', junto a otras cuatro personas, como los presuntos autores del atentado.

La tragedia se originó por la negativa de las víctimas a pagar un cupo de S/ 6 diarios por trabajar un mototaxi en las calles del emporio comercial, una zona que los criminales habían 'lotizado' para sus cobros ilegales. Farid Ramos y su pareja Jílari Vílchez, propietarios de uno de estos vehículos que trasladan pasajeros por el jirón Gamarra y calles adyacentes, eran el blanco de la extorsión de 'La China'.

“Nos dijeron que ella (Yessenia Ureta) quería cobrar dos soles por moto. Quería cobrar en las mañanas, en las tardes y después en las noches”, recordó consternada Jílari Vílchez, quien perdió a gran parte de su familia en el siniestro: a su padre, Leónidas Vílchez Moscoso; a sus hermanos José, Paola y Orestes Vílchez Cuadros; a su cuñada Katleen Gómez Cuello, y a sus sobrinos Jassiel Vílchez Gómez (3 años), Gloria Vílchez Bastidas (6 años), Mhia Rojas Vílchez (6 años), Renzo Rojas Vílchez (8 años) y Solange Rojas Vílchez (15 años).

El cobro era de S/ 2 por cada turno: mañana, tarde y noche. Farid Ramos y Jílari Vílchez se negaron a pagar. La tensión escaló hasta que Yessenia Vargas y Jílari Vílchez protagonizaron una gresca, que fue la chispa que originó el desastre.

Yessenia Ureta Vargas y su pareja Juan Ayllón Córdova son señalados por la fiscalía como presuntos autores del incendio que terminó con la vida de cinco adultos y cinco niños. Foto: Composición LR

Antes del atentado mortal, hubo un aviso. El miércoles 15 de julio, desconocidos quemaron la mototaxi de Miguel Vílchez, primo de Jílari Vílchez, en la puerta de su casa, a dos calles del lugar donde días después ocurrió el espantoso ataque que costó la vida de diez personas.

Fuego colateral. Las familias afectadas por el fuego se dedicaban a la confección de colchones, los extorsionados eran sus familiares. Foto: PNP

Fuego colateral. Las familias afectadas por el fuego se dedicaban a la confección de colchones, los extorsionados eran sus familiares. Foto: PNP

La senda del fuego

El miércoles 22 de julio, Yessenia Ureta se cobró el “vuelto” porque se negaban a pagar los cupos, dijo Jílari Vílchez. Esa tarde, los atacantes prendieron fuego a la mototaxi de Farid Ramos, pareja de Jílari, estacionada en la puerta de la vivienda donde vivían los miembros de la familia Vílchez. El fuego se propagó rápidamente por el material inflamable almacenado en el lugar: los Vílchez se dedicaban a la confección de colchones.

“La chica (Yessenia Ureta) le dijo a la pareja de mi primo Miguel Vílchez que la vuelta (venganza) sería peor, incluso con bombas, le dijeron. Eso pasó el 15 de julio. Mandaron a quemar la moto de mi primo afuera de su casa. Incluso hay video”, relató Jílari Vílchez a La República.

La versión fue respaldada por Selina Vilca Vílchez, sobrina de los fallecidos José María, Orestes y Paola Vílchez Cuadros. “Como ya veían que (Farid Ramos), la pareja de mi tía (Jílari Vílchez) dejaba su mototaxi acá en la casa, ya venían a marcar (vigilar) hasta que la quemaron. Ella (Yessenia Vargas) cobraba a las motos eléctricas y a los mototaxis. Le gustaba cobrar cupos. No solo a él (Farid Ramos), cobraba a cuanta gente trabajaba en mototaxis y en motos eléctricas también”, relató Selina Vilca.

Hermanos. Paola Vílchez Cuadros (35),y José María Vílchez Cuadros (41), fallecidos en el incendio del jirón Pisagua. Foto: difusión

Hermanos. Paola Vílchez Cuadros (35),y José María Vílchez Cuadros (41), fallecidos en el incendio del jirón Pisagua. Foto: difusión

Una violenta hoja de vida

“Lo que a mí me dijeron es que la pareja de José (Vílchez Cuadros), que trabajaba con su moto en la avenida Aviación, La Victoria, estaba siendo obligada a pagar cupo y que fue por eso que vinieron a quemar su moto. José y su pareja dejaban su moto acá. El incendio de la moto es lo que provocó todo”, explicó a La República Nallely Meza, prima de Renzo Rojas.

La familia de Renzo Rojas Meza ratificó la manifestación de los Vílchez. Rojas perdió en el incendio a su pareja Paola Vílchez Cuadros y a sus hijos; Mhia, de seis años; Renzo, de ocho años; y Solange, de 15 años.

El historial delictivo de Yessenia Ureta, conocida como 'La China', es extenso. Fuentes policiales precisaron que registra desde 2014 hasta 2026 un total de trece reportes, una detención, una intervención y una requisitoria, entre ellos uno por coacción. El 18 de noviembre de 2016 fue denunciada por insultar, amenazar y forzar a una vendedora ambulante de ropa a pagarle un cupo de S/ 1.500 a cambio de trabajar sin molestias en Gamarra, y también figura un reporte por robo agravado a mano armada. El 20 de febrero de 2017 la acusaron de arrebatar a una comerciante un canguro con S/3.000 dentro y de quitarle S/300 a una joven que vendía sandalias. El 7 de abril de 2017 amenazó con quemar el puesto de una comerciante. Cinco meses después, el 12 de setiembre, obligó a una mototaxista a pagar cupo para que le permitieran trabajar, y el 20 de octubre de 2018 golpeó a una menor de edad por ocupar un lugar en la vía pública para vender.

“Ella (Yessenia Ureta), ella sí se dedica a la extorsión. Tiene incluso denuncias por extorsión, por lavado de activos”, declaró uno de los familiares de los Vílchez Cuadros cuando se le preguntó si la conocían.

El negocio de la familia más afectada por el fuego de los criminales no era el transporte por mototaxi o moto eléctrica. Selina Vilca aclaró que sus tíos solo compraban y vendían colchones. “Las motos que se han quemado eran de todos mis tíos, pero no las alquilaban. Eran de uso personal. En la casa había dos motos (una eléctrica y una mototaxi) que eran de mi tía Paola, dos motos (una lineal y una mototaxi) que eran de mi tía Jílari, y una moto de mi tío Orestes”.

Recién después de la tragedia, la familia Vílchez Cuadros tomó conocimiento de que Farid Ramos, la pareja de Jílari Vílchez, era obligada a abonar cupos para poder trabajar. “Por medio de otras personas recién nos enteramos de que había amenazas, pero no sabíamos que esto iba a pasar acá. Los sobrinos de mi papá que viven en la otra cuadra, ellos sí han sido extorsionados porque tienen y trabajan con sus motos”, precisó Jílari Vílchez.

La investigación por el incendio del mototaxi en el jirón Pisagua, cuyas llamas alcanzaron la vivienda de la familia Vílchez y causaron la muerte de cinco adultos y cinco niños, está a cargo de la fiscal Katharina Borrero Soto. El caso involucra a 'La China' Yessenia Ureta Vargas, quien también registra imputaciones por delitos contra la vida, el cuerpo y la salud, y a otras cinco personas vinculadas a sus actividades: Fabiola Ureta Vargas, hermana de 'La China'; Miguel Ureta Retamozo, “Nene”; Fabián Gonzáles Huaranga; Juan Ayllón Córdova, 'Pimpollo', y Terry Cariat Córdova.

De acuerdo con las indagaciones policiales, todos pertenecerían a la red Los vikingos de Gamarra, un grupo criminal que se dedica a extorsionar a transportistas de mototaxis y motos eléctricas. Por un cupo de S/6, la organización habría provocado el siniestro que acabó con la vida de diez personas.

Hasta el momento, 'La China' Yessenia Ureta Vargas se encuentra en condición de no habida, según fuentes de la fiscalía y la policía. Sus familiares aseguran desconocer su paradero, y esa situación mantiene en zozobra a los sobrevivientes. “Hay motos desconocidas que están pasando por aquí. Nosotros tenemos miedo que esa mujer (Yessenia Ureta) nos haga algo. Mientras siga libre, le vamos a tener miedo”, declaró un miembro de la familia Vílchez al enterarse de que la acusada no está detenida.

“Esa mujer se ha escapado. Tenemos miedo de que esté mandando gente acá donde estamos nosotros. Tenemos miedo que nos vuelvan a incendiar. Por eso pedimos a la policía que nos den garantías”, continuó, temeroso, el integrante de la familia. Al sonido del motor de una motocicleta, los afectados se sienten atemorizados.

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